¡Qué levante la mano el primero que esté harto de ir con mil pañuelos en el bolsillo por culpa de la dichosa alergia de este año! ¿Qué tú no tienes alergia? No pienses que estás libre de sus molestias, ya que i a ti el polen no te afecta, a tu móvil seguro que sí.
Y es que, aun que la primavera suele asociarse a días más largos, mejor tiempo y, para algunos afortunados, a una época bastante tranquila, la realidad es que hay que tener mucho cuidado con el impacto del polen en nuestros dispositivos móviles.
Sí, sabemos que puede parecer exagerado, pero lo cierto es que estas partículas microscópicas tienen más capacidad de afectar al funcionamiento de un smartphone de lo que la mayoría imagina.
Cómo afecta el polen a tu smartphone
En los periodos de mayor polinización, el aire está cargado de partículas que terminan depositándose prácticamente en cualquier superficie. El problema es que el polen no se comporta como el polvo convencional. Tiene una ligera capa aceitosa y una textura pegajosa que hace que se adhiera con facilidad, especialmente en zonas expuestas como la pantalla, los bordes o las pequeñas aberturas del teléfono.
Con el paso de los días, esa acumulación puede empezar a generar fallos que no siempre se identifican a simple vista, pero que notarás después de leer este artículo.
- Fallos en el sensor de proximidad. El encargado de apagar la pantalla cuando te acercas el móvil al oído durante una llamada sufre cuando el polen se acumula en esa zona. Puede provocar pantallas que no se apagan cuando deberían, toques involuntarios con la cara o, al contrario, llamadas que se cortan sin motivo porque el sensor interpreta mal la distancia.
- Problemas en la cámara: Aunque a simple vista la lente pueda parecer limpia, una fina capa de polen puede arruinar por completo una fotografía. Se nota especialmente en forma de pérdida de nitidez o ese efecto blanquecino que muchos usuarios confunden con suciedad normal o incluso con un fallo del propio sensor. Y, ojo, que limpiar la lente con cualquier prenda puede acabar provocando microarañazos que sí tienen un impacto permanente en la calidad de imagen.
- Puertos sucios: Como el polvo, el polen se cuela en el puerto de carga o en los altavoces, pero por su composición, pude generar una especie de residuo más compacto y difícil de extraer, lo que explica por qué a veces el cable no encaja bien o por qué el sonido pierde volumen y claridad.
¿Cómo evito que mi móvil tenga alergia?
Tampoco es que tengas que evitar usar el móvil en el exterior, pero hay pequeños hábitos que marcan la diferencia.
Usa una buena funda
Si pasas mucho tiempo al aire libre en esta época del año, usar una funda con protección en los puertos puede evitar buena parte de estos problemas.
Limpia bien el teléfono
También es recomendable revisar y limpiar de forma rápida la zona superior de la pantalla cada pocos días. No lleva más de unos segundos y evita que aparezcan fallos que, en muchos casos, acaban derivando en visitas innecesarias al servicio técnico
Pero, a la hora de limpiar el teléfono, no basta con pasar la mano por la pantalla: lo ideal es usar un paño de microfibra ligeramente humedecido y, de forma puntual, aire comprimido para las zonas más delicadas como el altavoz o el puerto de carga.
Eso sí, siempre con cuidado y sin aplicar presión excesiva. Incluso algo tan simple como evitar apoyar el móvil sobre superficies exteriores, como mesas de terrazas o bancos, ayuda más de lo que parece.
Cuidado con los bolsillos
Y ojo, que guardar el móvil directamente en bolsillos o mochilas sin protección puede generar el efecto contrario al buscado. Cuando vienes de la calle, es habitual que el polen se quede adherido a la ropa y acabe transfiriéndose al dispositivo sin que te des cuenta, por lo que usar un compartimento independiente, como el bolsillo interior de la chaqueta, ese que nunca usas, puede marcar la diferencia.
Piensa que un móvil limpio y protegido no solo funciona mejor, sino que mantiene su rendimiento y evita esos pequeños fallos que, acumulados, terminan arruinando la experiencia de uso.
