La decisión de comprar el primer teléfono a un hijo suele generar bastantes dudas entre los padres. A estas edades, lo que busca una familia para su hijo no son smartphones con la mayor potencia ni pantallas de gama alta, sino algo lo más básico posible que sirva para tenerlo localizado y que pueda comunicarse con sus amigos.
En la práctica, el uso real de un niño en su primer curso del colegio se reduce a llamadas, mensajes de WhatsAppa, usar aplicaciones del colegio y entrenterse con algún que otro juego o YouTube. Para cubrir estas necesidades no hace falta gastar mucho dinero, pero resulta igual de importante elegir el modelo adecuado.
Cuatro opciones según las preferencias de los padres
Estos 4 móviles son igual de buenos para que tu hijo comience su primer curso con buen pie. Todos son baratos y cada uno cumple una necesidad básica.
REDMI Note 15: la compra más completa
Si la idea es comprar un móvil que no se quede obsoleto al terminar el tercer o cuarto curso y responda bien en cualquier situación, el REDMI Note 15 es la alternativa más completa. Su principal ventaja para el día a día es un panel AMOLED de 6,77 pulgadas que alcanza un brillo pico de 3.200 nits, lo que facilita que el menor consulte mensajes, llamadas o juegos con total claridad bajo el sol directo al salir de clase.
Además, su cámara principal de 108 MP resulta muy útil para escanear esquemas, ejercicios o páginas del libro de texto con nitidez. Con una batería de 6.000 mAh y resistencia IP64 frente a polvo y salpicaduras, es la opción idónea si quieres un móvil para el colegio solvente en todos los aspectos que aguante el paso del tiempo.
POCO C81 Pro: una pantalla gigante para no forzar la vista
Para las familias que prefieren gastar lo mínimo y buscan un móvil centrado estrictamente en la comunicación básica, el POCO C81 Pro cumple de sobra por poco más de 100 euros. Está pensado para quienes solo necesitan que el niño pueda llamar, mandar mensajes y compartir su ubicación en tiempo real.
Su punto fuerte es una pantalla enorme de 6,88 pulgadas junto a una batería de 6.000 mAh preparada para encajar el trote diario, combinada con un altavoz con volumen reforzado al 200% para asegurar que el menor escuche las llamadas o notas de voz aunque lleve el móvil guardado en el bolsillo.
OPPO A6x: el que más batería tiene
El gran dolor de cabeza para muchos padres es que a los hijos se les olvide poner a cargar el teléfono por la noche y se queden sin batería a mitad del día. El OPPO A6x en su versión 4G, impulsado por el procesador Snapdragon 685 para tareas cotidianas, pone fin a cualquier miedo de este tipo.
Gracias a una batería de 6.100 mAh, este modelo aguanta más de dos días de uso moderado sin despeinarse. Es la opción perfecta para despreocuparse de los despistes habituales a estas edades y asegurarte de que puedas contactar con él en cualquier momento.
Motorola Moto g06: el más fácil de supervisar
Motorola utiliza una versión de Android prácticamente limpia, sin capas molestas ni aplicaciones preinstaladas. Esto facilita enormemente la configuración inicial del control parental con aplicaciones como Google Family Link para gestionar los tiempos de pantalla y bloquear descargas de aplicaciones específicas.
Su pantalla de 6,88 pulgadas incorpora un cristal Corning Gorilla Glass 3 reforzado y tecnología Water Touch, la cual permite utilizar el panel táctil aunque tenga gotas de lluvia o las manos mojadas. Con cámara de 50 MP, altavoces estéreo con Dolby Atmos y protección IP64, ofrece una experiencia completa para usar el móvil fuera del colegio.
