Lo que ocurre dentro del móvil de nuestros hijos puede ir mucho más allá de una conversación con un amigo o de una simple partida a su juego favorito. Hay muchísimos peligros a los que los más pequeños están expuestos.
El último ejemplo lo tenemos en algo tan aparentemente inocente como un juego. Lo que pasa es que Roblox no es tan inocente como parece, como llevamos tiempo advirtiendo los expertos en esta plataforma.
Por si no lo conoces, es uno de los lugares donde millones de niños y adolescentes juegan, crean mundos e interactúan con otras personas. Y precisamente esa parte social es la que puede convertirse en un problema cuando detrás de un avatar hay un adulto con malas intenciones.
Van a por tus hijos
La alerta vuelve a estar sobre la mesa después de que se conociera en España el caso de un informático de Avilés detenido por sus vínculos con The Com, una red de comunidades extremistas y criminales que busca captar y manipular a menores. Según la información publicada por ABC, el investigado tenía relación con miembros de estos grupos y utilizaba diferentes perfiles para ocultar sus actividades. La propia Policía Nacional, en declaraciones al periódico, señala que ‘El principal objetivo de estos sujetos es captar a niños para corromperles de todas las maneras posibles’.
Europol lleva tiempo investigando este fenómeno a través del Proyecto COMPASS, una operación internacional que considera a The Com una amenaza dirigida especialmente contra menores y jóvenes vulnerables. La organización no funciona como una estructura tradicional, sino como un conjunto de comunidades y subgrupos que utilizan diferentes plataformas para contactar con sus víctimas. Entre ellas aparecen redes sociales como Discord, aplicaciones de mensajería como Telegram y también videojuegos como Roblox.
¿Es Roblox tan peligroso?
La plataforma como tal no es responsable de las actividades de estos delincuentes ni significa que un niño vaya a encontrarse con ellos simplemente por jugar. El problema está en cómo funciona el entorno social del juego: un menor puede entrar en una experiencia, hablar con otros jugadores y terminar trasladando la conversación a otra plataforma donde los controles de Roblox dejan de existir.
El método de captación resulta especialmente preocupante porque no suele empezar con una amenaza. Europol explica que los delincuentes pueden comenzar utilizando técnicas de manipulación destinadas a ganarse la confianza del menor. Pueden mostrarse especialmente amables, interesarse por sus problemas, hacerle sentir comprendido o convertirle en alguien importante dentro de una supuesta comunidad.
Una vez creada esa confianza, el objetivo puede ser conseguir información personal, fotografías o conversaciones privadas. Después llega una fase mucho más peligrosa: el chantaje. Las autoridades advierten que estas redes pueden llegar a utilizar la extorsión para provocar autolesiones, violencia o la creación de material sexual.
Por eso conviene entender que, aunque pueda parecer simplemente un videojuego, el funcionamiento de Roblox se acerca en algunos aspectos al de una red social donde hay millones de usuarios, y no todos son buenos ni inocentes.
Lo malo es que, incluso con los controles parentales activados, no existe una protección absoluta. Roblox ha introducido herramientas para adaptar las cuentas a diferentes edades y limitar las comunicaciones y el acceso a determinados contenidos, pero los sistemas automáticos no pueden sustituir completamente la supervisión de los padres.
Por eso Europol recomienda prestar atención a cambios repentinos en el comportamiento de los menores, como mantener en secreto con quién hablan, interactuar con desconocidos, utilizar nuevas aplicaciones o empezar a interesarse por contenido que no es apto para su edad.
