Reparar el Motorola Razr es casi imposible

Motorola

A medida que los móviles plegables van llegando al mercado, se plantea un nuevo reto para todos aquellos que tienen “mano” para reparar sus propios dispositivos. También será un desafío para muchos servicios técnicos alternativos y tiendas de reparaciones, que se enfrentan a un tipo de móvil totalmente nuevo. Podemos comprobarlo con el nuevo Motorola Razr, que ha sido destripado por un especialista, demostrando lo complicado que puede ser llegar a sus componentes internos.

Aunque lo más adecuado es acudir siempre a un profesional, no son pocos los usuarios que se animan a cambiar pantallas cuando sospechan que están rotas, baterías no extraíbles o otras piezas de nuestros smartphones. Pero los nuevos móviles plegables parece que cambiarán las reglas de juego, ya que son máquinas sofisticadas con un ensamblaje especial y multitud de elementos con los que hay que tener sumo cuidado.

Reparación delicada

El canal especializado en reparaciones “PBKreviews” ha tenido acceso a una unidad nueva del plegable Motorola Razr. Las conclusiones son que la reparación de este dispositivo no es fácil en absoluto, por lo que la mayoría de personas no sería capaz de lograrlo. El especialista comienza aplicando calor a la parte posterior del dispositivo para poder quitar la mitad inferior, que se retira junto a la cubierta inferior, que es donde se ubica el sensor de huella, que debe ser desconectado.

El técnico sigue quitando tornillos en el panel inferior, que separa la antena inferior junto con el altavoz. Posteriormente queda al descubierto la batería, que está sujeta mediante un soporte de plástico y unida mediante adhesivo. También hay que quitar varios tornillos para extraer el motor de vibración y desconectar el cable del micrófono. Tras quitar el siguiente panel, se deja al descubierto la placa base.

Vemos como también se aplica calor a la pantalla externa para ser retirada con sumo cuidado. Tras este paso y quitar unos cuantos tornillos más, la pantalla plegable es separada del marco. Llama la atención que el panel es muy delgado y se desliza fácilmente fuera del ensamblaje una vez liberada. El especialista vuelve a montar todo el dispositivo y para el crono de montaje en 11 minutos y 55 segundos.

Motorola Razr

La conclusión

Este vídeo demuestra que los usuarios de a pie tendrán más dificultades para acceder a este tipo de dispositivos como buenos “manitas”. También queda claro que al margen de los Servicios Técnicos oficiales, los centros de reparaciones autorizados deberán recibir buena formación sobre las reparaciones del Motorola Razr y otros móviles plegables. Además, su mayor tiempo de montaje y desmontaje podría repercutir al alza en el coste de este tipo de reparaciones.  Recordemos que el Motorola se pondrá a venta en España durante el primer trimestre del año a un precio de 1.600 euros.

Escrito por David Girao

Fuente > PBKreviews