El precio por jugar a Pokémon GO en el coche: 145.000 accidentes y más de 250 muertos

Estudios

Death by Pokémon GO. Así titulan desde la Universidad de Purdue el último informe en el que recogen estadísticas sobre siniestralidad causadas por jugar a Pokémon GO en el coche durante los primeros cinco meses desde su lanzamiento, en julio de 2016. Las cifras, extraídas de los accidentes causados por el juego de realidad aumentada en el condado de Tippecanoe –Indiana-, han sido extrapoladas al resto del país dejando unos datos un tanto escalofriantes.

La fiebre causada por Pokémon GO, el videojuego de Niantic y Nintendo para iOS y Android, nos dejó un sinfín de anécdotas, así como ciertos comportamientos de sus jugadores dignos de ser enmarcados. Sin embargo, la rápida adopción de este juego para smartphones también tiene una connotación negativa y la Universidad de Purdue se ha encargado de plasmar en un estudio estadístico.

Niantic prepara un Harry Potter al estilo Pokémon GO

El peligro de Pokémon GO en el coche

Tal y como ya hemos indicado, Pokémon GO nos ha dejado infinidad de situaciones esperpénticas. El furor por lograr capturar todos los Pokémon llevó a muchos de sus jugadores al extremo. Tanto que a medida que la fama del videojuego de realidad aumentada crecía, éramos testigos de tristes noticias como los atropellos mortales de niños y adultos en Japón a causa de la distracción al volante, a su vez causada por jugar a Pokémon GO en el coche.Advertencia de no jugar a Pokémon Go en el coche mientras conduces

Sin embargo, no son casos aislados y así lo recogen los profesores John J. McConnell y Mara Faccio de la Universidad de Pordue. Tal y como se ha dado a conocer a través de su informe, en el que se contabilizan los accidentes causados en el Estado de Tippecanoe durante los primeros cinco meses desde el lanzamiento del Pokémon GO, la siniestralidad aumentó de forma notable durante dicho periodo de tiempo respecto a fechas anteriores.

Todas las noticias relacionadas con Pokémon GO en MovilZona

Según los datos expuestos, durante los 148 días posteriores al 6 de julio de 2016, fecha en la que se liberó el juego, en dicho condado se contabilizó un aumento del 26.5% de la siniestralidad en sus carreteras, curiosamente en las intermediaciones de las intersecciones en las que se localizaban poképaradas. En cifras, de los 12.000 informes de accidentes registrados en la región, se detectaron que 286 accidentes, 31 lesiones y dos muertes fueron causadas por jugar a Pokémon GO en el coche, un 47% más de lo habitual. En términos económicos, se tasan los daños causados por estos siniestros en unos 500.000 dólares.Jugador de Pokémon Go en el coche mientras conduce

Siniestralidad al volante y Pokémon GO en datos

Asimismo, el informe Death by Pokémon GO detalla cómo procedieron a analizar los incidentes y cómo tuvieron en cuenta otras variables tales como la climatología y la relación entre la ubicación de las pokeparadas y los gimnasios. Del mismo modo, en las páginas del informe se detallan que julio fue el mes más problemático, así como el descenso paulatino del número de accidentes con el paso del tiempo, propio de la pérdida de interés de los entrenadores de Pokémon GO.

Juega seguro a Pokémon GO con los consejos de la Policía Nacional

Por último, los profesores a cargo de la publicación del informe extendieron por medio de su método de estudio una interpretación de la siniestralidad causada por Pokémon GO al volante en el resto del país. El resultado, si bien en esta ocasión es producto del cruce de datos, deja cifras más llamativas como son los 145.000 accidentes de tráfico, más de 29.000 lesiones y 256 muertes durante el mismo periodo de tiempo.

Posible cárcel por jugar a Pokémon GO en una iglesia

Ante este tipo de situaciones, la compañía desarrolladora del juego, Niantic, ha ido modificando las condiciones y exigencias de Pokémon GO al volante. Inicialmente en forma de advertencias y posteriormente en restricciones para impedir su utilización mientras se conduce. A pesar de todo, salen métodos y trucos para evitar estas trabas.

Escrito por Víctor Rodríguez

Fuente > Ars Technica