El dilema de los móviles en clase. Sí, tu profe te lo puede quitar

La polémica del uso del teléfono móvil en los centros educativos está más que servida, es algo que a todo padre o madre preocupa. Además, es un hecho que se ha extendido por todo el mundo. De igual forma que hace años confiscaban peonzas en cajones, ahora los profesores los utilizan para guardar los móviles que han decidido quitar. ¿Entra esto dentro de las capacidades de mando del docente o del colegio?

Algunos piensan que la situación, pese a algunos informes de previsión de comienzos de la década de 2010, se ha ido de las manos, y se ha llegado tarde con las medidas de regulación de los smartphones en las aulas. Es habitual que desde los padres pongan en manos de sus hijos una herramienta que es tan maravillosa como peligrosa, y por supuesto, un elemento de distracción importante.

Por esto mismo, es importante conocer los diferentes puntos de esta cuestión para saber realmente si los centros o los profesores tienen la autoridad o no pertinente para llegar a confiscar el teléfono a los estudiantes de los centros escolares, desde un colegio, a un instituto. Pues existen diferentes normas a las que deberemos prestar atención para no llevarnos más de una sorpresa.

¿Pueden confiscar el teléfono?

Hay varios elementos que llevan años jugando en contra de los móviles en colegios e institutos. El primero de ellos son las distracciones debido al uso indebido durante el transcurso de las clases. Está claro que, si los estudiantes tienen el móvil entre las manos, poco o nada es lo que llegarán a atender durante el transcurso de las clases.

El segundo motivo tiene que ver con tener una herramienta de información capaz de proporcionar matrícula de honor al que nunca ha abierto el libro, en caso de ser usado para copiar. El tercer argumento en su contra lo tienen los casos de bullying que, en muchos casos, animaban a los matones por el simple hecho de tener un móvil grabando.

A este respecto también hay que romper una lanza a favor, ya que mucha de la concienciación generada en este tema, ha llegado gracias a muchos documentos gráficos capturados dentro de los colegios e institutos precisamente con las cámaras de los smartphones. Por supuesto, evitar compras no deseadas con el teléfono móvil también es un punto a valorar por docentes y padres. Sin embargo, ahora es el momento de ver las normas y posibles leyes que existen en referencia al hecho de que un centro o profesor pueda requisar un teléfono en un aula.

movil simpson

Cada centro decide

La gran duda es saber si un profesor está en posición de quitar el móvil a un alumno. En España, a nivel general, no está regulado el uso de dispositivos electrónicos personales en el aula. La consejería de educación de cada Comunidad Autónoma e incluso cada centro, pueden decidir sus propias políticas.

Básicamente, con esto queremos dejar claro que cada colegio o centro educativo puede prohibir que los alumnos utilicen estos dispositivos en las aulas. Por lo general, esta norma la establecen dentro de sus propias normativas. Incluso, si el propio centro no prohíbe que los alumnos lo utilicen, el docente sí podrá hacerlo siempre y cuando sea dentro de sus clases.

En cambio, si no está vetado su uso, el profesor no podrá requisárselo al alumno. Solamente tendrá esa autoridad cuando esa medida esté establecida dentro de la normativa interna del colegio. Es decir, si dentro de la normativa del centro educativo se establece la prohibición del uso de cualquier dispositivo, incluyendo a los smartphones, cualquier profesor que vea un terminal podrás confiscarlo si quiere. Por este motivo es fácil encontrarse colegios de una misma Comunidad Autónoma en los que esté totalmente prohibido acudir con ellos al colegio, mientras que otros ofrezcan una mayor permisividad dando luz verde a su uso en los tiempos de recreo o entre clases.

movil en clase

Qué normas siguen

Lo cierto, y como ya os veníamos diciendo anteriormente, hay quienes tienen la autonomía para dictar que se pueda o no son los propios centros. En la mayor parte de las autonomías de España no existe una regulación sobre el uso de los smartphones. Por lo que se deja en manos del colegio o instituto en sí.

Muchos centros establecen un Reglamento de Régimen Interno que puede contemplar la medida de confiscar teléfonos, con procedimientos como que sean los tutores los que pasen a recogerlos o devolverlos a la salida. En algunas partes del mundo han llegado incluso a hacer pruebas en este sentido. El Eton Collage, uno de los internados más exclusivos y de mayor prestigio del Reino Unido, estableció una norma para que los niños entreguen sus móviles al personal del centro a las 21.30 horas y los recojan a las 07.45 horas de la mañana siguiente. En este caso la medida ha mejorado el sueño y el rendimiento general de los alumnos.

Dada la capacidad de cada centro para regir sus normas en cuanto al uso de los móviles, los documentos internos de dichos centros pueden contemplar la retirada del dispositivo electrónico correspondiente en caso de que un alumno incumpla estas normas. Lo habitual es que cada centro deje constancia de estas acciones sus NOF (Normas de Organización y Funcionamiento) donde se detallan estas capacidades otorgadas a los docentes según el principio de autonomía reconocido en la Ley Orgánica 2/2006 de Educación.

El profesor ha revisado mi móvil

Está claro que nuestra privacidad es importante, y más hoy en día con los dispositivos. Básicamente, porque guardamos todo tipo de información en ellos, desde contenidos multimedia, hasta las contraseñas más personales. Por eso mismo, al contener este tipo de datos de carácter personal quedan protegidos por la Ley de Protección de Datos. Por lo que, para que el docente pueda revisar el terminal, tendrá que contar con el consentimiento de ese alumno. Pero, hay un punto a conocer, y es que únicamente podrá decidir si darlo o no cuando sea mayor de 14 años. Si no es así, hay un aspecto fundamental a tener en cuenta.

niños movil

A partir de esa edad es cuando el alumno podrá tomar esa decisión, si es más pequeño, el consentimiento lo deberán dar sus padres o tutores legales. No obstante, si el profesor sospecha que se ha utilizado para lesionar los derechos de otros compañeros de clase, podrá revisarlo. Esto se incluye dentro también de la Ley Orgánica 2/2006 de Educación, modificada por la LOMCE y admitida por la LOMLOE, en donde nos encontramos el artículo 124, en el que se tiene en consideración la autoridad pública a los profesores y profesoras de centros públicos.

Un caso práctico sería que hayan grabado a otro niño. Por lo que el docente podría requisar el terminal y revisarlo para comprobar si se ha cometido finalmente ese acto o no. En estos casos, podrá entrar en su galería o dónde considere que lo haya guardado, pero no podrá echar un vistazo al teléfono por completo. Eso sí, el alumno deberá estar siempre presente y ver lo que se está haciendo con su móvil. Es decir, por mucho que el profesor pueda llegar a revisar el smartphone, no podrá ver la galería o el contenido multimedia al completo. Únicamente, deberá fijarse en los archivos recientes para descubrir si finalmente se ha cometido algún tipo de acto de bullying o similar.

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