El dilema de los móviles en clase. Sí, tu profe te lo puede quitar

El dilema de los móviles en clase. Sí, tu profe te lo puede quitar

Daniel Caballero

La polémica del uso del teléfono móvil en los centros educativos está más que servida, es algo que a todo padre o madre preocupa. Además, es un hecho que se ha extendido por todo el mundo. De igual forma que hace años confiscaban peonzas en cajones, ahora los profesores los utilizan para guardar los móviles que han decidido quitar. ¿Entra esto dentro de las capacidades de mando del docente o del colegio?

Algunos piensan que la situación, pese a algunos informes de previsión de comienzos de la década de 2010, se ha ido de las manos, y se ha llegado tarde con las medidas de regulación de los smartphones en las aulas. Es habitual que desde los padres pongan en manos de sus hijos una herramienta que es tan maravillosa como peligrosa, y por supuesto, un elemento de distracción importante.

Por esto mismo, es importante conocer los diferentes puntos de esta cuestión para saber realmente si los centros o los profesores tienen la autoridad o no pertinente para llegar a confiscar el teléfono a los estudiantes de los centros escolares, desde un colegio, a un instituto. Pues existen diferentes normas a las que deberemos prestar atención para no llevarnos más de una sorpresa. Básicamente, porque son varios puntos a los que deberemos prestar mucha atención si queremos que nuestros hijos no se queden un tiempo sin teléfonos.

¿Pueden confiscar el teléfono?

Hay varios elementos que llevan años jugando en contra de los móviles en colegios e institutos. El primero de ellos son las distracciones debido al uso indebido durante el transcurso de las clases ya sea porque los alumnos se encuentran chateando, mirando redes sociales o incluso atendiendo antes a un directo en Twitch que a la enseñanza. Está claro que, si los estudiantes tienen el móvil entre las manos, poco o nada es lo que llegarán a atender durante el transcurso de las clases.

El segundo motivo tiene que ver con tener una herramienta de información capaz de proporcionar matrícula de honor al que nunca ha abierto el libro, en caso de ser usado para copiar, lo que dejaría una clara falta de honestidad para con sus compañeros que seguramente, sí hayan estudiado. El tercer argumento en su contra lo tienen los casos de bullying que, en muchos casos, se trata de un acicate para los matones por el simple hecho de tener un móvil grabando.

A este respecto también hay que romper una lanza a favor, ya que mucha de la concienciación generada en este tema, ha llegado gracias a muchos documentos gráficos capturados dentro de los colegios e institutos precisamente con las cámaras de los smartphones. Por supuesto, evitar compras no deseadas con el teléfono móvil también es un punto a valorar por docentes y padres. Sin embargo, ahora es el momento de ver las normas y posibles leyes que existen en referencia al hecho de que un centro o profesor pueda requisar un teléfono en un aula.

movil simpson

Cada centro decide

La gran duda es saber si un profesor está en posición de quitar el móvil a un alumno. En España, a nivel general, no está regulado el uso de dispositivos electrónicos personales en el aula. La consejería de educación de cada Comunidad Autónoma e incluso cada centro, pueden decidir sus propias políticas.

Básicamente, con esto queremos dejar claro que cada colegio o centro educativo puede prohibir que los alumnos utilicen estos dispositivos en las aulas. Por lo general, esta norma la establecen dentro de sus propias normativas. Incluso, si el propio centro no prohíbe que los alumnos lo utilicen, el docente sí podrá hacerlo siempre y cuando sea dentro de sus clases.

En cambio, si no está vetado su uso, el profesor no podrá requisárselo al alumno. Solamente tendrá esa autoridad cuando esa medida esté establecida dentro de la normativa interna del colegio. Es decir, si dentro de la normativa del centro educativo se establece la prohibición del uso de cualquier dispositivo, incluyendo a los smartphones, cualquier profesor que vea un terminal podrás confiscarlo si quiere. Por este motivo es fácil encontrarse colegios de una misma Comunidad Autónoma en los que esté totalmente prohibido acudir con ellos al colegio, mientras que otros ofrezcan una mayor permisividad dando luz verde a su uso en los tiempos de recreo o entre clases.

movil en clase

Qué normas siguen

Lo cierto, y como ya os veníamos diciendo anteriormente, hay quienes tienen la autonomía para dictar que se pueda o no son los propios centros. En la mayor parte de las autonomías de España no existe una regulación sobre el uso de los smartphones. Por lo que se deja en manos del colegio o instituto en sí.

Muchos centros establecen un Reglamento de Régimen Interno que puede contemplar la medida de confiscar teléfonos, con procedimientos como que sean los tutores los que pasen a recogerlos o devolverlos a la salida. En algunas partes del mundo han llegado incluso a hacer pruebas en este sentido. El Eton Collage, uno de los internados más exclusivos y de mayor prestigio del Reino Unido, estableció una norma para que los niños entreguen sus móviles al personal del centro a las 21.30 horas y los recojan a las 07.45 horas de la mañana siguiente. En este caso la medida ha mejorado el sueño y el rendimiento general de los alumnos.

Dada la capacidad de cada centro para regir sus normas en cuanto al uso de los móviles, los documentos internos de dichos centros pueden contemplar la retirada del dispositivo electrónico correspondiente en caso de que un alumno incumpla estas normas. Lo habitual es que cada centro deje constancia de estas acciones sus NOF (Normas de Organización y Funcionamiento) donde se detallan estas capacidades otorgadas a los docentes según el principio de autonomía reconocido en la Ley Orgánica 2/2006 de Educación.

El patio también cuenta

Aunque nos creamos que los niños pueden llegar a usar el móvil en el recreo, esos queridos minutos de descanso que hay tanto en la enseñanza obligatoria como en la etapa del colegio, lo cierto es que no siempre lo podrán usar sin que esto suponga un problema para ellos. Y es que, al igual que sucede con el derecho del profesor a confiscar un smartphone durante su clase, esto mismo dependerá de si el centro permite o prohíbe en todo el centro educativo el uso de este tipo de dispositivos.

En el caso de que lo prohíba de manera global en todo el centro, está claro, que el recreo o patio del instituto o colegio es otra zona más del centro educativo. Por lo que, si un profesor ve a un alumno con un dispositivo móvil, podrá requisarlo sin ningún tipo de problema. Esto será muy diferente en el caso de que no exista ninguna normativo prohibitiva que establezca que no se puede llegar a dar uno en ninguna parte del centro escolar.

El profesor ha revisado mi móvil

Está claro que nuestra privacidad es importante, y más hoy en día con los dispositivos. Básicamente, porque guardamos todo tipo de información en ellos, desde contenidos multimedia, hasta las contraseñas más personales. Por eso mismo, al contener este tipo de datos de carácter personal quedan protegidos por la Ley de Protección de Datos. Por lo que, para que el docente pueda revisar el terminal, tendrá que contar con el consentimiento de ese alumno. Pero, hay un punto a conocer, y es que únicamente podrá decidir si darlo o no cuando sea mayor de 14 años. Si no es así, hay un aspecto fundamental a tener en cuenta.

niños movil

A partir de esa edad es cuando el alumno podrá tomar esa decisión, si es más pequeño, el consentimiento lo deberán dar sus padres o tutores legales. No obstante, si el profesor sospecha que se ha utilizado para lesionar los derechos de otros compañeros de clase, podrá revisarlo. Esto se incluye dentro también de la Ley Orgánica 2/2006 de Educación, modificada por la LOMCE y admitida por la LOMLOE, en donde nos encontramos el artículo 124, en el que se tiene en consideración la autoridad pública a los profesores y profesoras de centros públicos.

Un caso práctico sería que hayan grabado a otro niño. Por lo que el docente podría requisar el terminal y revisarlo para comprobar si se ha cometido finalmente ese acto o no. En estos casos, podrá entrar en su galería o dónde considere que lo haya guardado, pero no podrá echar un vistazo al teléfono por completo. Eso sí, el alumno deberá estar siempre presente y ver lo que se está haciendo con su móvil. Es decir, por mucho que el profesor pueda llegar a revisar el smartphone, no podrá ver la galería o el contenido multimedia al completo. Únicamente, deberá fijarse en los archivos recientes para descubrir si finalmente se ha cometido algún tipo de acto de bullying o similar.

¿Cuándo me devuelven mi móvil?

La devolución del teléfono móvil es uno de los temas más controvertidos en los colegios y es que cuando requisan nuestro móvil, los adolescentes se pueden escudar en que ese teléfono «es suyo» y por ende, los profesores deben devolvérselo a la mayor brevedad posible. No hay que olvidar aquí que de la misma manera en la que el dispositivo móvil «es nuestro», estamos incumpliendo las normas del colegio o instituto mediante su uso, por lo que el retiramiento del mismo, es totalmente lícito.

La devolución del mismo vendrá a depender sobre todo del profesor o del director y la flexibilidad del propio centro con estos temas. Pueden devolverlo desde el mismo día a la salida de clase en el mejor de los casos hasta requisarlo unos días a la espera de que acuda alguno de los tutores legales del adolescente para comentar lo sucedido. En cualquiera de los casos depende exclusivamente de las normas del centro en cuestión.

Evita usar el smartphone en clase

El sistema educativo es un panorama dinámico y en constante evolución y, lo queramos o no, la tecnología siempre acaba llegando al aula. Piensa, por ejemplo, en cómo el papel de las calculadoras en las escuelas pasó de ser descartado a convertirse en una herramienta eficiente y esencial en matemáticas. Una calculadora que, por cierto, ya viene integrada en nuestros teléfonos móviles.

Sin embargo, es muy complicado que los niños usen el smartphone solo cuando haya que hacerlo. los niños pequeños (y no tan pequeños) aún no han desarrollado el suficiente autocontrol para no interactuar con sus teléfonos móviles mientras asisten a la escuela

La edad comúnmente recomendada para un primer teléfono móvil es de 13 años. La mayoría de los niños de esa edad están entrando en la ESO, preparándose para aprender álgebra y otras operaciones complicadas. Es una edad en la que el móvil puede convertirse más en una distracción que una ayuda pero, realmente, la idea de llevar el teléfono a clase no suele venir de los estudiantes (que también). A menudo, el impulso para asegurarse de que se permita a los niños llevar sus dispositivos a las escuelas proviene de sus familias y de la necesidad de tenerles localizados en todo momento.

No obstante, la norma general es que, cuando estás en el colegio, los educadores y los funcionarios de seguridad no quieren que los niños interactúen con el teléfono porque se requiere de toda la atención, al 100%, en el maestro u otros educadores. así lo afirman diferentes expertos en educación alrededor del globo. Los mismos también advierten sobre el papel que desempeñan los teléfonos en el acoso escolar y el impacto de las redes sociales en el desarrollo y la salud mental.

Este es uno de los motivos por los que, en algunas regiones de Europa como Francia, está prohibido llevar el smartphone en el colegio.

El rendimiento educativo

Relacionado con esa falta de autocontrol de la que hemos hablado anteriormente, nos encontramos con el rendimiento educativo que suelen dar estos alumnos que tienen un móvil en su poder. Y es que este es el gran dilema a la hora de la interacción con los teléfonos móviles dentro del aula o como un método alternativo al aprendizaje.

De hecho, se realizó un estudio a finales de 2020 para la Revista Complutense de Educación, en el que analizaron mediante cuestionarios y estudios a 420 alumnos universitarios de Educación Primaria para analizar la influencia de estos dispositivos móviles en el desempeño académico y en la «autorregulación del aprendizaje»; todo ello basado en la propia experiencia de estos alumnos tanto propia como lo que han visto en las aulas. En este estudio, se demostró que no hubo bajada alguna en el rendimiento académico de los alumnos con el uso reiterado del teléfono móvil, pero sí, que pueden usarlo como una herramienta de fácil acceso por la cual se puede tener la información deseada en tan solo segundos.

Esto, por supuesto no significa que existan casos en los que el rendimiento de los alumnos baje tras un uso agresivo del móvil, pero ahí entra en juego la educación y la autorregulación tanto del alumno como de los padres con este dispositivo.

¿Puede el profesor registrar mi móvil?

Una de las grandes dudas que nos van a asaltar posiblemente al momento en el que el profesor confisque o nuestro teléfono o el de nuestro hijo, es si el mismo puede llegar a registrar el teléfono móvil para ver lo que hay dentro del mismo o para ver que es ‘eso que tanto nos hacía reír’, una frase muy repetida entre los profesores. Y realmente, quizás haya dentro del teléfono móvil algunos mensajes que le interesaría leer al profesor bien porque hablen de él, de su asignatura o porque quiere saber qué es lo que distrae al niño, pero a decir verdad es una cuestión que no debe realizar.

Y es que según el artículo 197 del Código Penal, se establecen penas para quien ‘se apodere, utilice o modifique, en perjuicio de tercero, datos reservados de carácter personal o familiar de otro que se hallen registrados en ficheros o soportes informáticos’, por lo que sería ilegal, no solo para el profesor, sino que cualquier persona registre los datos que hay en el teléfono. Por tanto, en el caso de que sepas que se ha registrado tu teléfono o que existe algún tipo de cambio en el mismo, podrás investigar si el profesor ha usado tu móvil.

¿Puede hacer lo mismo con otros dispositivos?

Los dispositivos tecnológicos se han vuelto casi un acompañante en nuestro día a día; más allá de los teléfonos móviles, las tablets, ordenadores o wearables son dispositivos que posiblemente encontremos de una manera sencilla en nuestro día a día, por lo que una de las cuestiones a las que debemos acostumbrarnos es que viven entre nosotros y así será por mucho tiempo. Es casi imposible que nuestro hijo no lleve al colegio un dispositivo, por lo que quizás nos preguntemos si se los pueden quitar también.

El profesor realmente, al ser la máxima autoridad en ese momento por supuesto tiene todo el derecho a poder retirar cualquier dispositivo que esté entorpeciendo la educación de nuestro hijo y su interés en la clase que se está dando lugar. Por lo tanto, es totalmente posible el hecho de que este profesor en cuestión pueda llegar a retirar cualquier dispositivo a nuestro hijo.

Por supuesto, no entran dentro de esto que hemos dicho los dispositivos que llevan y usan para su educación, algo habitual en los momentos actuales; pero si nuestro hijo le da un uso indebido a dicho dispositivo que posiblemente sea un ordenador o una tablet, el profesor o el colegio está en su completo derecho de retirarle el dispositivo, aunque lo más normal es que tenga que volver a usarlo en algún momento y por tanto, se lo devuelva.

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