Recuperar un dispositivo que dábamos por muerto es una de las satisfacciones más grandes que podemos tener quienes trasteamos con la tecnología a diario. Hace unas semanas encontré en el fondo de un cajón un teléfono de 2021, concretamente un Redmi Note 11 que tenía la batería algo castigada y un par de arañazos en el cristal trasero.
En vez de llevarlo al punto limpio o tratar de venderlo para obtener ni 20 euros por él decidí darle una última oportunidad como centro de control para mi hogar. De esta forma, puede unir en un solo lugar todos los mandos a distancia que tengo por casa, es decir, el de la tele, el del aire acondicionado y todas esas apps para las bombillas inteligentes.
Si quieres hacer lo mismo, solo tienes que configurar tu terminal viejo como mando universal, he conseguido centralizarlo todo en un solo sitio y, de paso, he liberado a mi móvil principal de esa carga.
El mando definitivo para tu Smart TV
Controlar la televisión es la función principal de este invento. Si tu terminal tiene puerto de infrarrojos, puedes usarlo como un mando tradicional, pero lo realmente interesante viene con las aplicaciones de control por red.
Yo he instalado las apps oficiales de los fabricantes, como LG ThinQ o Samsung SmartThings, porque ofrecen una respuesta mucho más rápida que cualquier mando físico barato. Pero también puedes recurrir a apps más universales como Universal Remote Control.
Lo que más agradezco de usar el móvil es el teclado. Escribir el título de una película o una contraseña en Netflix usando las flechas del mando convencional es una tortura. Con el terminal viejo, simplemente toco el campo de texto y escribo a toda velocidad.
Controla el aire acondicionado
El aire acondicionado suele ser el aparato con el mando más feo y menos intuitivo de la casa. Si tu viejo smartphone tiene sensor IR, solo tienes que descargar una app como «Mi Remote» y buscar tu modelo. Otra opción bastante buena es la app Control de Aire Acondicionado.
Ahora, desde la pantalla del smartphone, tengo una interfaz clara donde veo la temperatura exacta y el modo de funcionamiento. Lo mejor es que puedo programar rutinas que el mando original no permite; por ejemplo, que el aire se apague solo después de dos horas o que baje la intensidad del ventilador a media noche.
Enciende y apaga las luces
Este es el apartado donde el móvil viejo supera por goleada a cualquier mando a distancia del mercado. He centralizado todas mis bombillas inteligentes en la aplicación de Google Home dentro del dispositivo. Para que sea eficiente, he llenado la pantalla principal de widgets, es decir, he establecido uno para la luz del salón, otro para la lámpara del pasillo y un control deslizante para la intensidad.
Desde luego, es algo mucho más cómodo que ir abriendo apps individuales o usando los interruptores físicos (sobre todo cuando te has dejado encendida la luz de la planta de arriba).
