El verano no perdona. Y no solo te va a hacer sudar a chorros, hacerte añorar el invierno como nunca antes y desear hundirte en una bañera con hielo. No, también va a poner a prueba la integridad de tu teléfono móvil.
Cada año repetimos lo mismo: nuestros teléfonos sufren las consecuencias de las altas temperaturas. Estás en la terraza, en la piscina o en la playa, el terminal empieza a arder, el rendimiento cae en picado y, de repente, aparece el temido aviso en pantalla que te obliga a detener su uso.
Cuando esto ocurre, necesitas actuar rápido antes de que la batería sufra daños irreversibles, pero no de cualquier manera. Hay que enfriar el teléfono de forma inmediata con lo que tengas a mano.
¿Qué le hace el calor al móvil?
Cuando la temperatura sube demasiado, el procesador reduce automáticamente su potencia para evitar daños, algo que se traduce en menos rendimiento, tirones y un mayor consumo energético.
Pero, además, la batería también sufre ya que el calor acelera su degradación química y puede hacer que pierda capacidad mucho antes de tiempo.
Incluso algunas funciones, como la cámara o el 5G, limitarse temporalmente para proteger el dispositivo.
Formas de enfriar de inmediato el móvil
Olvídate de mitos urbanos tan peligrosos como meter el dispositivo en la nevera o en el congelador, provocando una condensación que dañe más el dispositivo que arreglarlo.
Hay una serie de trucos caseros, lógicos y completamente seguros que funcionan de inmediato para sacarte del apuro.
¿Quitar la funda del móvil sirve de algo?
Sin duda, las carcasas de silicona, plástico o cuero actúan como un auténtico abrigo que retiene el calor interno generado por el procesador. Al retirarla, permites que el chasis disipe las altas temperaturas de manera directa y eficiente en contacto con el ambiente.
El aire ayuda a enfriar el móvil
Si le has quitado ya la funda, hay que buscar una corriente de aire directa. Colocar el móvil frente a un ventilador de casa o junto a la salida del aire acondicionado del coche es la forma más rápida y segura de enfriarlo ya que el flujo constante de aire fresco reduce la temperatura exterior e interior en cuestión de un par de minutos.
Un lugar frio le sienta bien al teléfono
Ahora, si te encuentras en el exterior y no tienes ningún ventilador cerca, el truco de la superficie fría nunca falla. Busca una zona de sombra y apoya la parte trasera del teléfono directamente sobre una mesa de metal, una piedra grande o el suelo de baldosa.
Estos materiales absorben de forma bastante eficiente el calor del dispositivo con gran rapidez.
¿El modo avión sirve para enfriar el teléfono móvil?
Sí, y es el truco definitivo para cortar el problema de raíz. Al activar el modo avión o, mejor aún, apagar el terminal por completo durante cinco minutos, se apagan las conexiones Wi-Fi, el GPS y los procesos internos en segundo plano, algo que se lleva un gran porcentaje de trabajo del procesador, que es la principal fuente de calor interna junto a la propia batería del smartphone.
