Llega el verano y el buen tiempo. Es momento de ir a la playa y hacernos unas fotos en nuestras vacaciones, también para disfrutar de los eventos de verano y actividades que nos gustan. Allá donde vamos nos llevamos nuestro móvil, aunque el buen tiempo es más peligroso para nuestro smartphone de lo que pensamos porque se puede calentar de más, afectar a su batería y ser peligroso en muchas cosas.
Esto hace que muchas personas cada año busquen nuevas formas caseras de enfriarlo para seguir usándolo, y una de las que se sigue haciendo año tras año pese a ser un enorme error es meterlo en el frigorífico, congelador o nevera de playa. Esto no solo no es buena idea para enfriar el móvil, sino que además puede ser muy peligroso para este.
No metas el móvil en el congelador o nevera
Si no tienes ningún accesorio para enfriarlo, lo mejor es que lo pongas bajo la sombrilla o en una sombra, y preferiblemente lo apagues hasta que se enfríe lo suficiente. Pero no lo metas directamente en una nevera o congelador para que enfríe rápido porque se puede dañar.
Uno de los peligros a los que te expones al poner el móvil en la nevera es que al ponerlo en un lugar frío la humedad de aire se condensa en su interior y puede dañar los componentes eléctricos o causar cortocircuitos. Aunque tu móvil sea resistente al agua puede sufrir daños por condensación de humedad. Según advierte Apple en su documentación de soporte, esta humedad puede provocar cortocircuitos en la placa base y corrosión en los puertos de carga, daños que no cubre la garantía estándar, incluso en móviles con certificación IP68
Además, la batería se puede dañar debido al frío porque no funciona bien a temperaturas extremas, salvo algunos modelos, y en ocasiones es más peligroso el frío que el calor, por lo que puede reducir la capacidad de la batería, hacer que dure menos o incluso dañarla. Por otro lado, el frío puede despegar el pegamento de partes del móvil o dañar otros componentes.
Si decides meterlo en el congelador, las consecuencias pueden ser peores, incluso fatales. Al sacarlo de este, se formará hielo que se convertirá en agua dentro del móvil con los riesgos antes comentados, con más probabilidades de daños irreversibles. La batería se puede dañar, las pantallas LCD se pueden congelar dañando los cristales líquidos e incluso pueden tener manchas o líneas en la pantalla. Además, puede afectar a componentes o romper soldaduras internas.
Aunque pienses que lo vas a poner poco tiempo para que no esté caliente y no pasa nada, lo cierto es que poner el móvil en la nevera o congelador puede causarle graves daños e incluso romperlo definitivamente. Mucho más si lo haces y te olvidas de él. Teniendo en cuenta que en estos sitios no lo ibas a utilizar, lo mejor es que lo apagues directamente y esperes un poco antes de volver a usarlo buscando el mejor sitio para que lo le de tanto el calor o el sol. Además, es bueno que le quites la funda si tiene una.
Por mucho que algún amigo o conocido te diga que es una buena idea o que lo ha probado y no ha pasado nada, no te arriesgues porque quien se puede quedar sin móvil o con un teléfono dañado eres tú. Puede que si tienes suerte no pase nada, pero en caso contrario los riesgos son demasiado graves.
