Usar el teléfono en verano puede convertirse en una experiencia peligrosa para el propio dispositivo si no se tiene un poco de cuidado. Al calor que hace en la calle se le suma el hecho de que algunas aplicaciones exigen mucho al procesador y que la pantalla sube el brillo al máximo para que se vea bajo el sol, así que hay que tener mucho cuidado con el uso que le damos al móvil.
Cuando el móvil trabaja a fondo con temperaturas que rozan los 40 grados, el sobrecalentamiento es inevitable y la batería sufre muchísimo, degradándose y consumiéndose en menos tiempo de lo habitual. Por ello, lo más recomendable es utilizar lo justo y necesario las siguientes aplicaciones si no quieres que tu teléfono sufra más de la cuenta.
La cámara de fotos y la grabación de vídeo en alta resolución
Grabar un par de vídeos o sacar fotos en la playa o en la piscina parece inofensivo, pero para el móvil es uno de los procesos más exigentes que existen. Seguro que en alguna que otra ocasión has notado que al usar la cámara, el móvil se calienta demasiado. Esto ocurre principalmente al grabar en resolución 4K, ya que los sensores y el procesador trabajan sin descanso para mantener el enfoque, el color y la iluminación en tiempo real sobre cada fotograma.
Si además te pones a grabar en 4K o a 60 FPS a pleno sol, el calor que genera el móvil se suma al del ambiente. Es normal que tras apenas 4 o 5 minutos grabando salte el aviso de seguridad avisando de que la app se va a cerrar para proteger la integridad de la batería y evitar daños en el dispositivo por sobrecalentamiento. Independientemente de que aparezca o no, el consumo de batería será más desproporcionado que de costumbre.
Gemini y los asistentes de inteligencia artificial
Las herramientas de inteligencia artificial como Gemini se han vuelto muy populares para consultar cosas en el día a día, pero su impacto en verano y el sobrecalentamiento que generan es brutal. Cuando usamos funciones avanzadas que generan imágenes o vídeo o que utilizan la cámara en tiempo real , el teléfono exige un trabajo altísimo al procesador.
El principal problema que implican esta clase de aplicaciones es que no solo hay que tener en cuenta el trabajo de Gemini, ChatGPT u otra clase de aplicaciones del estilo, sino el calor que genera el uso de redes 5G. Esta combinación con la temperatura en verano fuerza al teléfono por encima de los límites que el procesador puede soportar, lo que lleva al dispositivo a activar mecanismos de seguridad para no dañar sus componentes.
Google Maps y la navegación GPS en exteriores
Ir por una ciudad desconocidad o llevar el teléfono en el manos libres del coche expuesto al sol y a través del cristal, convierte a Google Maps y otras apps de navegación en otra aplicación que da problemas en verano. El uso del GPS, el 5G y las funciones de estas aplicaciones consumen una cantidad de batería desproporcionada.
Para ofrecer indicaciones precisas en tiempo real, la aplicación mantiene al GPS buscando señales de forma ininterrumpida, descarga mapas mediante la conexión a Internet y exige mantener la pantalla encendida permanentemente con el brillo al máximo. Todas estas funciones, unidas al calor de verano, dispara la temperatura del teléfono a niveles alarmantes, bloqueando incluso la carga si lo llevamos conectado a la toma del coche.
