Con el calor del verano y esos días de turismo o playa, muchos usuarios notan cómo sus móviles de repente se calientan como si tuvieran vida propia o incluso consumen batería más rápido que nunca. Pero existe un truco muy sencillo y efectivo que puede ayudarte a evitar sustos y alargar la autonomía sin necesidad de instalar nada y logrando que estés en el chiringuito relajado con tus sardinas y boquerones.
El verano es sinónimo de viajes, excursiones, conciertos, rutas turísticas… y también de móviles pidiendo ayuda. Entre el sol directo, el uso constante de datos, GPS, cámara y redes sociales, es muy común que el teléfono se caliente más de lo habitual y la batería vuele. Si quieres evitar que tu móvil acabe fundido o sin energía en el momento más importante del día, hay una solución simple que muchos pasan por alto y es la de activar el “modo ahorro de batería extremo”.
¿Por qué se calienta tanto el móvil en verano?
El sobrecalentamiento no solo resulta molesto, también perjudica de forma permanente a las baterías de iones de litio. Tal y como advierten las recomendaciones de Samsung, mantener la batería a más de 40 °C acelera notablemente la pérdida de su capacidad total. Si a ese calor se le suma el esfuerzo del procesador por usar funciones exigentes como el GPS o la cámara en 4K, el desgaste del móvil se multiplica, acortando considerablemente su vida útil.
Además, llevarlo en el bolsillo, usarlo como cámara o tenerlo expuesto al sol sobre una toalla de la playa acelera el calentamiento. En estos casos, el propio sistema Android o iOS puede reducir el brillo, limitar funciones o incluso cerrar apps para proteger el hardware, pero lamentablemente se quedan cortas para que la temperatura no se dispare.
El truco: activa el modo de ahorro extremo
La mayoría de móviles actuales cuentan con un modo de ahorro de batería avanzado o extremo, que va más allá del clásico modo de ahorro. Este modo limita los procesos en segundo plano, reduce la velocidad del procesador, desactiva animaciones, y muchas veces congela apps no esenciales.
Al activarlo desde los ajustes o desde los accesos rápidos del panel superior (cuando le tiras para abajo), se consigue reducir la temperatura del dispositivo, aumentar la autonomía y evitar que el sistema trabaje innecesariamente. Es perfecto para:
- Jornadas de playa donde solo necesitas WhatsApp o la cámara.
- Rutas turísticas con el móvil en el bolsillo durante horas.
- Conciertos o festivales donde lo más importante es no quedarte sin batería y disfrutar de tus temas favoritos.
Recuerda que cuando estás fuera, lo esencial es que el móvil no se quede sin batería ni se sobrecaliente. Por eso, si no vas a usar redes sociales, juegos o apps pesadas, mejor dejar activado el ahorro extremo y limitarse a lo básico donde además, podrás elegir un número finito de aplicaciones para poder ejecutar de esta forma podrás tener una funcionalidad adecuada pero ahorrando energía y temperatura.
Es una solución efectiva, rápida de activar y que puede marcar la diferencia entre disfrutar del día o estar buscando un enchufe a las 5 de la tarde. En vacaciones, menos es más… también en el móvil.
