La Comisión de Comercio Internacional (ITC) dictaminó recientemente que prohibiría las pantallas OLED del fabricante de pantallas BOE en el mercado estadounidense, unos displays presentes en diferentes modelos bastante famosos. Esta prohibición, que no es definitiva, podría suponer la prohibición de BOE en el país durante casi 15 años. ¿Pero qué tienen de especial, o no, estas pantallas?
Realmente no les pasa absolutamente nada, no al menos a nivel técnico. Todo este lío es más burocrático y tiene que ver con una demanda que Samsung Display ganó recientemente contra el fabricante, la empresa china BOE, ante la Comisión de Comercio Internacional de EE. UU. por el robo de secretos comerciales relacionados con su tecnología de diodos orgánicos emisores de luz (que se encuentran en los paneles OLED). La ITC determinó que, pese a las estrictas medidas de seguridad de Samsung, BOE obtuvo y usó esta información de manera desleal, causando daños significativos y amenazando gravemente a la compañía surcoreana.
De esta forma, fue el 31 de octubre de 2023, en pleno Halloween, cuando Samsung, acusando a BOE de apropiación indebida de información confidencial, en parte mediante la contratación de empleados con acceso a tecnología clave, demandó a la firma. El fallo preliminar, emitido el 11 de julio de 2025, reconoció la infracción y adelantó que la decisión final llegará en noviembre, con altas probabilidades de ratificar la victoria de Samsung.
Como medida extraordinaria, la ITC impuso una Orden de Exclusión Limitada que prohíbe la importación de paneles OLED de BOE a EE. UU. durante 14 años y 8 meses, un plazo de casi 15 años calculado en base al tiempo que le llevó a Samsung desarrollar la tecnología principal de Samsung Display, sumando los periodos asociados a distintos secretos y procesos. Además, se vetaron las actividades comerciales de BOE y sus filiales en territorio estadounidense, incluyendo marketing, ventas y manejo de inventario.
¿Va a afectar esto a los móviles americanos?
Dos son las marcas que se ven afectadas por esta decisión: Google y Apple. PAra que te hagas una idea, durante la primera mitad del año, BOE tenía un 22,7 % de cuota en el mercado de paneles OLED pequeños para iPhone. La buena noticia es que la prohibición no afectará de forma inmediata las cifras globales, ya que la mayoría de la producción se dirige a China.
Además, el analista Ross Young señaló en Twitter que la prohibición podría tener poco impacto en marcas como Apple y Google, ya que aún podrían vender sus teléfonos en Estados Unidos.
Lo que sí es cierto es que Samsung Display y LG Display podrían ser las grandes empresas beneficiadas a medio y largo plazo, ya que la pérdida de confianza en BOE podría abrir nuevas oportunidades para estos fabricantes en el mercado estadounidense de OLED, algo que, sobre el papel, no va a afectar de ninguna manera ni a los consumidores americanos ni al resto de usuarios globales que compren los teléfonos de Apple o google.
Lo que sí será más difícil es reparar las pantallas de móviles que monten paneles de BOE, ya que su importación se va a complicar muchísimo y es posible que quienes tengan smartphones con display de esta marca, en caso de rotura, se vean obligados a comprar un nuevo teléfono. Algo de lo que nos libramos en Europa.
