Samsung no teme la llegada del iPhone plegable. Al contrario, está preparando su maquinaria para que el debut de Apple en este segmento sea un éxito rotundo. ¿Tiene lógica? Desde el punto de vista comercial, más de la que muchos podrían llegar a pensar. Y es que más que tratarle como un competidor, sería una fuente de beneficios extra.
Aunque parezca un movimiento extraño, casi contradictorio, responde a una lógica industrial de Samsung. Hay que observar a la firma coreana desde más allá que un simple vendedor de móviles. La razón está en que el primer dispositivo flexible de Apple dependerá casi con total seguridad de los paneles de Samsung Display y, para la firma tecnológica, esto representa una fuente de ingresos masiva que compensa cualquier rivalidad directa con sus propios Galaxy Z Fold o Flip.
Los paneles de Samsung
Samsung Display se ha consolidado como el líder indiscutible en tecnología OLED flexible tras años de ventaja en desarrollo y fiabilidad. Apple es conocida por sus niveles de exigencia extremos, especialmente en un componente tan crítico como una pantalla que debe doblarse miles de veces sin fallar. Cumplir con esas especificaciones es un reto técnico enorme, pero los contratos de suministro con los de la manzana aseguran un volumen de facturación que justifica cualquier esfuerzo económico previo.
Por ello, Samsung ya está reforzando su infraestructura antes de que el iPhone plegable sea siquiera oficial. Informes relata ET News, la compañía está invirtiendo fuertemente en modernizar la planta A4 en Asan. El objetivo es claro: adaptar sus líneas de producción para fabricar paneles de nueva generación que superen los estándares de calidad visual y durabilidad que Apple impone a sus proveedores.
Esta evolución técnica va más allá de fabricar más unidades. Samsung está optimizando procesos críticos en la arquitectura de los transistores y las placas base de los paneles para lograr pantallas más eficientes y resistentes. Estas mejoras están proyectadas a medio plazo, anticipando un estallido en la demanda a partir de 2027, momento en el que se espera que Apple ya tenga varios modelos plegables consolidados en el mercado internacional.
Si bien no hay confirmación oficial debido a los habituales acuerdos de confidencialidad, las previsiones indican que la producción masiva de estos componentes podría arrancar este mismo verano. Esto encajaría con el calendario habitual de Apple, situando el lanzamiento del dispositivo en la segunda mitad del año.
La clave para democratizar los móviles plegables
Además de obtener jugosos beneficios por el desarrollo y venta de paneles OLED para el iPhone plegable, hay que cotar con la propia imagen de los de Cupertino.
La entrada de Apple en el mercado de teléfonos con pantalla flexibles podría servir para terminar de popularizar los dispositivos plegables entre el gran público, un sector que todavía se percibe como exclusivo o de nicho… hasta que Apple irrumpa en el alegando haber reinventado la rueda, como suele hacer.
Si el mercado crece de forma global, Samsung se asegura una posición de control total, no solo como fabricante de referencia, sino como el socio tecnológico indispensable para cualquier marca que aspire a competir en este terreno.
