Viajar en un tren de alta velocidad en España, ya sea en el AVE, Avlo, Iryo o Ouigo, es a mejor forma de llegar a tu destino en poco tiempo gracias a los muchos kilómetros por hora que recorren nuestros trenes. Sin embargo, hay un componente de nuestro smartphone que sufre en exceso durante estos trayectos: la batería.
Si has notado que el porcentaje de energía cae en picado mientras cruzas medio España, no es un fallo de tu terminal. La culpa la tiene la gestión de las redes 5G a 300 km/h y entenderlo es lo que te puede ayudar a ahorrar bastante energía en tus viajes por la red de trenes de alta velocidad que se han adueñado de nuestro país.
La culpa es del 5G y de las antenas de telefonía
El principal responsable de este desgaste de la batería del teléfono es la conexión a las antenas por las que pasamos. En condiciones normales, tu smartphone está conectado a una antena de telefonía. Cuando te desplazas, el sistema detecta que la señal de la antena actual se debilita y que la de la siguiente es más fuerte, realizando un cambio de conexión del que el usuario ni se entera.
El problema surge cuando nos desplazamos a velocidades extremas. A 300 kilómetros por hora, el smartphone tiene que engancharse una y otra vez torres de telefonía cada pocos segundos. Este intercambio constante de información obliga al módem 5G a trabajar a su máxima potencia para no perder el paquete de datos en mitad del salto.
La cosa no sería para tanto si la infraestructura del 5G en España fuera mejor, pero la verdad es que la red 5G a lo largo de las líneas ferroviarias españolas es todavía irregular. Esto provoca que el dispositivo entre en un ciclo infinito de búsqueda. El módem intenta conectarse a una banda 5G, la pierde por la velocidad o por un túnel, vuelve a buscarla, no la encuentra y baja a 4G para, segundos después, intentar reengancharse al 5G.
Además, los vagones de estos trenes están diseñados con materiales aislantes y cristales tratados que debilitan la señal que llega al interior, forzando al móvil a aumentar la potencia de sus antenas internas para mantener la estabilidad de la red, lo que dispara el consumo de batería al mismo tiempo.
¿Cuál es la solución?
La acabas de leer, puesto que el móvil baja automáticamente a una conectividad 4G, lo que puedes hacer es, directamente, cambiar la red de datos de 5G a 4G.
Tan solo tienes que entrar en los ajustes de red de tu smartphone y seleccionar el 4G como red preferida durante el viaje. Al forzar esta conexión, el módem deja de buscar desesperadamente la red 5G, que es mucho más sensible a la velocidad y a los obstáculos físicos. Así, se puede ahorrar hasta el 20% de la capacidad de la batería y ganar un par de horas en tus viajes a larga distancia por la península. Además, el 4G sigue siendo igual de bueno para navegar por redes sociales, chatear, o ver vídeos en el AVE.
