El iPhone 16 Pro es sin duda un dispositivo de alta gama que se ha merecido con creces el convertirse en uno de los mejores smartphones del año gracias a su impresionante potencia, su batería de larga duración, una cámara principal de calidad excepcional y unas capacidades de grabación de video que superan muchas expectativas, incluidas las mías. Pero, hay cositas que no me terminan de convencer y lastran por completo mi experiencia con el móvil.
Vaya por delante que su procesador, que permite realizar múltiples tareas sin esfuerzo, hace que incluso las aplicaciones y los juegos más exigentes funcionen con fluidez. Además, la calidad de sus fotos y videos es notable, lo que convierte al teléfono en una opción ideal tanto para profesionales como para aficionados que desean hacer fotos tanto de día como de noche sin preocupaciones y con muchas y variadas opciones de configuración de la toma.
Sin embargo, a pesar de todas estas virtudes, hay aspectos que me llevan a considerar seriamente la posibilidad de venderlo. El primero es que, por él, me van a dar casi el mismo dinero que me costó y podría sacar cerca de 1000 euros sin esfuerzo (cosa de la poca depreciación que tienen los iPhone). Pero, más allá de esto, hay tres motivos que hacen que vaya a regresar a los brazos de Android.
Lo que no me ha gustado del iPhone 16 Pro
En primer lugar, la cámara ultra gran angular del dispositivo no es, ni de lejos, una cámara con buena calidad. La idea detrás de este objetivo es ampliar los horizontes fotográficos, permitiendo capturar paisajes y escenas en espacios reducidos con una perspectiva única. No obstante, en mi experiencia personal, el ultra gran angular no ofrece la fidelidad ni el detalle que busco, ya que la distorsión en los bordes es exagerada y la menor calidad en condiciones de poca luz son aspectos que terminan por restarle valor al dispositivo
El segundo motivo que me lleva a replantear mi elección es la forma en que el iPhone 16 Pro gestiona el envío de fotos a través de WhatsApp. Aunque todos sabemos que en gran medida esta limitación recae en la propia aplicación y no en el hardware del teléfono, la experiencia de enviar imágenes resulta notablemente lenta.
El tiempo que tarda en la compresión y el envío de imágenes es mucho mayor que en Android, donde cuando queremos mandar algo el proceso es casi inmediato y, aunque esto no es culpa directa del teléfono, afecta la percepción global del sistema.
Por último, otro aspecto que no puedo pasar por alto es la interfaz de usuario y, en particular, algunas funciones que me parecen poco intuitivas. Un ejemplo claro es la forma complicada de finalizar llamadas desde la pantalla de bloqueo. Una característica que se vuelve sumamente molesta cuando se tiene que usar el teléfono en situaciones de prisa o cuando se requiere una acción rápida. Además, este detalle se suma a la falta de opciones de personalización que ofrecen los muchos dispositivos Android con los que he trabajado.
Puede que, para algunos, estos puntos débiles del iPhone 16 Pro sean nimiedades, pero, teniendo en cuenta el dinero que puedo sacar vendiéndolo (ya he visto que en plataformas como Wallapop o Milanuncios puedo sacar cerca de 950 euros por el modelo de 256 GB), cada vez valoro más la opción de comprarme un Google Pixel 9 Pro o un Galaxy S24 Plus e invertir el dinero que me sobra en pasar un par de noches de vacaciones fuera de casa esta Semana Santa, que bien merecido lo tengo de ‘sufrir’ tanto con el iPhone 16 Pro en mi bolsillo. De hecho, el momento de venderlo debería ser pronto a no tardar demasiado por varias razones, para tener el dinero en Semana Santa, para evitar que no pierda valor, y tampoco se desgaste la batería, ya que iPhone siempre te deja con la sensación de que sus baterías se degradan antes en el tiempo que otros modelos como Xiaomi o Samsung, así que el momento para hacerlo ha llegado y en cuestión de días finalmente me decidiré por ponerlo a la venta, de esa forma conservaré el máximo valor posible al estar super cuidado. Y en caso de que la Semana Santa venga lluviosa, y se agüe mis planes también tengo otra alternativa que también puede ser realmente interesante, que no es otra que decantarme por el nuevo Samsung Galaxy S25 o algunas de sus variantes si encuentro una buena oferta, ya que el salto de calidad también sería realmente alto, y además actualizado a la última.
