Seguro que estás harto y desquiciado de recibir llamadas de SPAM continuamente en tu móvil. No estás solo y una prueba de ello es la popular Lista Robinson, que consiste en una plataforma que, a priori, impide que puedan volver a ponerse en contacto contigo a estas empresas tan pesadas. Sin embargo, hay quienes han seguido recibiendo llamadas comerciales incluso estando apuntado a ella, aunque hay algunas medidas que puedes tomar al respecto.
No son pocos los usuarios que han manifestado quejas por Twitter debido a que la Lista Robinson no vale para nada. En este artículo hemos recopilado algunas de las opiniones más recientes de la comunidad, así como una solución a tus problemas, ya que puedes denunciar a aquellas empresas que no te dejen en paz.
La Lista Robinson no funciona como debería
El principal objetivo de la Lista Robinson es garantizar un servicio al usuario que le permita no recibir publicidad comercial al estar inscrito. Nació en el año 1993, aunque era bastante diferente a lo que conocemos hoy en día, puesto que estaba destinada al correo postal. Con el avance tecnológico, evolucionó para ofrecer una barrera frente a las nuevas formas de comunicarse, como las llamadas, correos electrónicos y SMS. Una adaptación que no ha funcionado todo lo bien que se esperaba, pues como podemos leer en redes sociales, muchas personas que han recurrido a la Lista Robinsón siguen teniendo que soportar llamadas a la hora de la siesta.
Esto nos deja más que claro que no cumple su función, ya que continúan recibiendo llamadas comerciales u otro tipo de mensajes. Esto tiene una explicación y consiste básicamente en que las empresas tienen la obligación de acudir a la Lista Robinson para comprobar las personas que se han registrado, pero no siempre se cumple.
Esto quiere decir que la compañía en cuestión no ha mirado el listado o simplemente lo ha hecho y lo ha pasado por alto. En cualquiera de los dos casos, es importante saber de antemano que puedes actuar al respecto denunciando a la entidad correspondiente por saltarse la normativa recogida en la Ley Orgánica 3/2018 de Protección de Datos Personales, en la que se recoge lo siguiente:
‘Los usuarios tienen derecho a no recibir llamadas automáticas’.
Son muchos los que pasan por alto esta opción, aunque te adelantamos que hay empresas que se han llevado sanciones de hasta 10.000 por llamar o enviar un mensaje a los que están inscritos en la Lista Robinson. El proceso se realiza a través de la sede electrónica de la Agencia Española de Protección de Datos, donde encontrarás el apartado ‘Reclamaciones ordinarias’ dentro de la sección ‘Soy un ciudadano’, continúa por ‘Publicidad y comunicación personal’ y completa los pasos según las indicaciones de la plataforma.
La opinión de la comunidad
Tan solo hay que acceder a Twitter y utilizar el buscador para introducir ‘Lista Robinson’ para percatarse al instante de que este listado no cumple su función a la perfección. Como hemos mencionado, esto es culpa de las propias empresas, que no se encargan de verificar si la persona a la que van a llamar se encuentra registrada, aunque hay trabajadores que incluso se jactan de las personas que se apuntan, como se puede ver en la publicación que hay a continuación.
Arantxa G. Madrid@arantxagmadrid… cómo había obtenido mi número, ya que yo estoy en la #ListaRobinson. Automáticamente y con un tono muy desagradable me ha espetado «si estuviera ahí no me estaría saliendo, huevona» y ha colgado el teléfono. Faltan a la lista Robinson, faltan a la nueva medida de la Ley…12 de julio, 2023 • 17:54
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Claro está, la gran mayoría de los usuarios desconoce este hecho y por esta misma razón es habitual encontrar todo tipo de opiniones negativas al respecto. Entre ellas, una usuaria menciona a las cuentas de la policía y la guardia civil al mismo tiempo que enseña una captura de pantalla en la que se aprecia que le han llamado tres veces en un lapso de unas pocas horas.
Por otro lado, otra chica subió una publicación en la que dice ‘De qué me sirve meterme en la Lista Robinson si me siguen llamando’. Un caso más llamativo es el de esta persona que ha recibido 5 llamadas en solo 3 horas, una completa barbaridad. Pero estos no son casos concretos, pues Twitter está repleta de quejas al respecto y estas son solo algunas más.
La nueva Ley tampoco funciona
Como sabrás, la actual Ley General de Telecomunicaciones detalla en su Artículo 66 que las llamadas comerciales no solicitadas están prohibidas, pero, aun así, como sucede con la Lista Robinson, el spam telefónico sigue estando a la orden del día.
Al final, las empresas que hacen estas llamadas encuentran formas de saltarse la ley, como no identificarse o alegar que tienen un «interés legítimo«, algo casi imposible de comprobar, en llamarte. Además, la ley permite las llamadas si tú has dado tu consentimiento (por ejemplo, al aceptar las cookies de una web).
Lo malo es que para solucionar el problema de raíz, no puedes hacer nada y depende de los que tampoco hacen nada, los que deben cambiar la ley de verdad para que las empresas tengan más complicado hacer estas llamadas.
Excepciones a la Lista Robinson: por qué sigues recibiendo SPAM
Inscribirse en la Lista Robinson puede reducir la publicidad no deseada, pero no la elimina por completo. Si esperabas dejar de recibir llamadas o mensajes publicitarios tras apuntarte, conviene que conozcas las excepciones que limitan su efectividad:
- Consentimiento previo dados por ti: Si en algún momento aceptaste los términos y condiciones de una web, te registraste en un servicio o participaste en una promoción, es posible que hayas autorizado, aunque de forma implícita, a recibir comunicaciones comerciales. En estos casos, la protección de la Lista Robinson no se aplica, ya que diste tu consentimiento previo.
- Relación contractual en vigor: Las empresas con las que tienes un contrato activo (como bancos, operadoras o aseguradoras) pueden seguir enviándote mensajes publicitarios, incluso si estás inscrito en la Lista Robinson. Es una cláusula habitual de los contratos de servicios, y, por tanto, legal y te llamarán en alguna ocasión, aunque últimamente son menos intrusivos.
- Incumplimiento de la normativa: Algunas empresas simplemente ignoran la existencia de la Lista Robinson y continúan enviando SPAM. Si detectas este comportamiento, puedes presentar una reclamación ante la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), que tiene autoridad para sancionar estas prácticas.
StopPublicidad como alternativa
Si no hemos logrado que la Lista Robinson pare del todo el acoso comercial, hay una alternativa interesante. Nos referimos a StopPublicidad, una iniciativa de la por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) y avalada por la Agencia Española de Protección de Datos. Este servicio gratuito, ha sido lanzado precisamente como respuesta a las quejas generalizadas sobre el spam persistente.
No pretende reemplazar a la Robinson, pero sí complementarla con herramientas más modernas y seguras. La idea de esta lista es que no solo bloquea publicidad telefónica, ya que también mensajes invasivos en WhatsApp o anuncios directos en Instagram. Hay una gran diferencia en la operativa de StopPublicidad respecto a La Lista Robinson. Lo que hace es enviar un código de validación por SMS o email para confirmar nuestra identidad, evitando que terceros inscriban nuestros datos de forma fraudulenta.
Inscribirse es tan sencillo como visitar stoppublicidad.es, seleccionar los canales que queremos blindar (teléfono, email, redes, etc.) y validar con el código recibido. El proceso es rápido y gratis, además de que su efectividad comienza en unas semanas. También es interesante saber que la OCU facilita un modelo de revocación de consentimientos. Sirve para exigir que borren nuestros datos y detengan el spam, en caso de que alguna empresa nos tenga en su base de datos debido a un «sí» implícito en cookies o formularios.
Esta lista complementa perfectamente a La Lista Robinson. Hay que tener en cuenta que las listas de exclusión se regulan según la normativa descrita en la Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales. En base a esta ley, las empresas tienen la obligación de consultar si un usuario está dado de alta, para permitir que pueda ejercer su derecho a no recibir publicidad no deseada. Las empresas que ignoren esto, podrán ser sancionadas.
