Llevo tiempo usando móviles Xiaomi como teléfono principal y, en general, pocas cosas me sacan de quicio a nivel de software. HyperOS me gusta bastante más que MIUI y no da grandes problemas. Sin embargo, hay un pequeño error que no he logrado solucionar y que acaba siendo más molesto de lo que parece: los accesos directos a webs creados desde Chrome dejan de funcionar sin motivo aparente.
El comportamiento es siempre el mismo. Entro en una web que consulto a diario, creo el acceso directo desde Chrome, lo coloco en el escritorio y, durante unas horas o incluso un día, funciona con normalidad. Pulso el icono, se abre la página y todo correcto. El problema llega después, cuando ese acceso directo se convierte en un icono muerto. Pulsas sobre él y no pasa absolutamente nada. Ni mensaje de error, ni intento de carga, ni aviso del sistema. Simplemente no responde.
Y no te creas que no he probado de todo. Borrar la caché de Chrome, reiniciar el móvil, volver a crear los accesos directos, cambiar el lanzador por defecto e incluso revisar permisos y ajustes de batería para evitar que el sistema cierre procesos en segundo plano. Nada. El fallo vuelve a aparecer tarde o temprano, y siempre afecta a los accesos directos creados desde Chrome, no al navegador en sí, que sigue funcionando perfectamente.
Por supuesto, no es un fallo que me lleve al extremo de restaurar el teléfono y arriesgarme a que el error se replique tras el proceso, por lo que, como no quiero cambiar de navegador, pues en Chrome arrastro años de historial, contraseñas guardadas, sincronización con el PC, pestañas abiertas entre dispositivos y flujos de trabajo que ya tengo interiorizados, he optado por otra solución mucho más práctica.
El Widget de marcadores
Buscando una alternativa que no implicase renunciar a Chrome, di con una opción que llevaba años en Android y que muchos hemos pasado por alto: el widget de marcadores. No hablo de ningún truco extraño ni de aplicaciones de terceros, sino del propio widget de marcadores que ofrece el sistema y que se integra perfectamente con Chrome.
La clave está en olvidarse de los accesos directos clásicos y usar este widget como centro de webs frecuentes. Una vez lo colocas en el escritorio, puedes cambiar su tamaño libremente, adaptarlo a cualquier rincón de la pantalla y decidir cuántos marcadores quieres que se muestren a la vez. Además, puedes navegar por dentro de él sin salir de la pantalla de inicio.
En mi caso, lo he ajustado para que ocupe poco espacio, pero muestre todas las webs que consulto a diario de un vistazo. Simplemente he editado el nombre de cada marcador para que ocupe lo mínimo posible y su uso sea de lo más cómodo.
La diferencia en estabilidad es abismal. Desde que uso el widget de marcadores, no he vuelto a encontrarme con accesos que no respondan. Cada pulsación abre la web correspondiente en Chrome de forma inmediata, sin fallos ni comportamientos erráticos. Además, al tratarse de un widget, el sistema parece gestionarlo mejor que los accesos directos individuales, evitando ese bloqueo tan frustrante.
Otro punto a favor es la organización. En lugar de tener la pantalla llena de iconos sueltos, ahora tengo todas las webs centralizadas en un único espacio, limpio y fácilmente accesible. Si añado o elimino un marcador desde Chrome, el widget se actualiza automáticamente, sin tener que volver a crear accesos ni reorganizar el escritorio, lo que supone otro punto a su favor.
