Los ‘problemas’ de usar el NFC del móvil

Desde que el NFC llegó a nuestras vidas a través de los teléfonos móviles, el día a día con los smartphones ha cambiado rotundamente e incluso otros accesorios se han visto afectados. Entre todo lo que nos permite hacer el NFC, nos topamos con los pagos desde el dispositivo e incluso abrir puertas sin que esto suponga llevar las llaves con nosotros, muchas facilidades que no siempre salen bien.

Aunque todo parece un camino de rosas, cuando llega la realidad nos topamos de bruces contra varios aspectos negativos que nos hacen replantearnos el uso del NFC. A pesar de que vaya a aparecer que todo es negativo, existen otros muchos motivos para usarlo, entre los que está la comodidad, para lo que recomendamos configurar el sistema sin conectado en Android o en los iPhone.

Peligros y problemas de seguridad

Lo primero y posiblemente lo más importante que debemos tener en cuenta entre las desventajas de utilizar el NFC del móvil aparecen en la seguridad. No todo el mundo se siente tranquilo al llevar la tarjeta vinculada al móvil, por el miedo a que lo perdamos y alguien pueda hacer pagos sin nuestro permiso. A través de los teléfonos móviles se han dado muchos fraudes y también se han llegado a copiar con datos modificados las tarjetas de los usuarios.

NFC-virus

Pero al mismo tiempo deberíamos tener mucho más cuidado con los virus y las amenazas a través de aplicaciones o archivos. Alguien podría acceder a nuestro móvil para sacar todas las tarjetas configuradas junto al NFC y aprovechar estos datos para vaciar nuestra cuenta bancaria. Un gran punto negativo que, aunque en pocas ocasiones se ha llegado a dar, existe.

No se puede apagar o es difícil

Uno de los grandes inconvenientes para muchas personas está en que en un teléfono el NFC no se puede encender y apagar rápidamente. En los iPhone se ha convertido en una tarea imposible, mientras que en Android se ha ocultado mucho entre los ajustes, provocando que tengamos que llevarlo siempre activado por mucho que nos parezca peligroso.

Dependemos de la batería

Al pasar de usar las clásicas tarjetas de crédito o de débito para pagar, a utilizar un móvil, hay un salto importantísimo. Debemos recordar que necesitamos sí o sí del smartphone y, por tanto, no podemos dejar que se agote la energía. Esto nos lleva a tener que preocuparnos mucho más por el uso que hacemos del mismo y disfrutarlo menos de lo que lo hacíamos hasta ahora, o llevar el cargador encima, si es que vamos a querer poder vivir con la certeza de que podremos comprar algo en el momento que lo necesitemos.

NFC

Necesitamos de varias apps y de configuración

Por mucho que Apple y Google han tratado de simplificar los pagos con el móvil, hay bancos que no están a favor de esto y nos obligan a tener que descargar más aplicaciones en el teléfono si queremos disfrutar del NFC y de las tarjetas. Esto mismo se repite al necesitar del sistema sin contacto para acceder a casa o prácticamente cualquier otro uso que le queramos dar.

Para quienes son expertos en la materia, recurrir a esta tecnología puede ser coser y cantar, pero para muchas personas se convierte en un gran problema al tener que añadir la tarjeta al móvil. Esto se repite cada vez que cambiamos de móvil, llevándonos varios minutos de trabajo que pueden sacarnos de nuestras casillas.

Fallos por las fundas y accesorios

Uno de los quebraderos de cabeza que se pueden colar en nuestro camino y que tiene que ver con el NFC de los móviles se basa en que no funcionan a la primera. Tanto por las fundas, como por otros accesorios puestos en el móvil o incluso por interferencias, el teléfono puede bloquear la conexión y provocar que tengamos que repetir la acción hasta que funcione.

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