Que un iPhone no responda al pulsar el botón de encendido es una de esas situaciones que ponen a prueba nuestra paciencia. ¿Se ha roto? ¿No va a funcionar nunca más? ¿Es la pantalla? ¿Es la batería? Sabemos que es un auténtico fastidio, pues es algo que puede pasar de repente, incluso si la última vez que lo usaste estaba funcionando perfectamente.
¿Será culpa de una actualización? ¿lo he dañado sin darme cuenta? Bueno, esto es algo que puede ser, pero la buena noticia es que la mayoría de las veces este problema tiene solución sin necesidad de cambiar de teléfono. Simplemente hay que saber qué le pasa al teléfono y qué hay que tocar. A veces, una simple combinación de botones puede reiniciar el sistema, pero hay otras formas de revivir un iPhone que parece “muerto”.
Motivos más frecuentes por los que un iPhone no enciende
Aunque a simple vista parezca que el teléfono “ha muerto”, casi siempre hay una causa identificable:
- Fallo de batería: Este es el principal motivo de que un iPhone no encienda. Por lo general, lo que suele pasar es que la batería está totalmente descargada, lo que puede hacer que el iPhone tarde bastante, más de lo normal, en mostrar el icono de carga al conectarlo. Ten en cuenta que, en modelos con varios años, la degradación natural de la batería hace que pierda capacidad y pueda apagarse antes de llegar al 0 %. Incluso hay casos extremos en que, una batería muy dañada puede impedir que el iPhone arranque aunque esté conectado al cargador.
- Accesorios de carga defectuosos: Cables Lightning dañados, adaptadores de corriente defectuosos o incluso enchufes con mal contacto pueden impedir que la energía llegue al iPhone. Por este motivo, tanto nosotro como Apple recomendamos usar los accesorios certificados MFi (Made for iPhone) de la compañía, para garantizar compatibilidad plena con el smartphone.
- Daño físico: Un golpe fuerte o presión excesiva en el bolsillo puede dañar componentes internos como la placa lógica o el conector de carga. En algunos casos, la pantalla puede quedar negra aunque el iPhone esté encendido y funcionando.
- Daño por agua o humedad: Aunque modelos recientes tienen certificación IP68, esta resistencia no es eterna. Los sellos internos pueden deteriorarse con el tiempo y permitir que la humedad oxide circuitos. Incluso el vapor del baño o la humedad de nuestros bolsillos en verano puede acabar afectando al iPhone.
- Fallos de software: Errores en actualizaciones de iOS, instalaciones corruptas o problemas derivados de un jailbreak pueden dejar el teléfono bloqueado en un bucle de arranque, congelado en el logo de Apple o en una pantalla negra.
- Sobrecalentamiento: Si la temperatura interna supera ciertos límites, el iPhone se apaga automáticamente como medida de seguridad y no permitirá encenderlo hasta que se enfríe.
- Botón de encendido dañado: Aunque menos frecuente, un botón lateral que no responde o está atascado impedirá encender el dispositivo de la forma habitual.
Soluciones para intentar encender un iPhone que no responde
Vamos paso a paso, empezando por las más simples hasta las más técnicas.
Cargarlo correctamente
No puedes cargar el iPhone de cualquier manera. Hay que hacerlo correctamente para que se encienda con normalidad. Esto es todo lo que debes hacer:
- Conéctalo a un cargador original o certificado MFi como los que hemos mencionado.
- Usa un enchufe de pared (evita puertos USB de ordenador para esta primera prueba, ya que cargan mucho más lento).
- Déjalo conectado mínimo 30 minutos antes de concluir que no carga.
- Si no ves el icono de batería, prueba otro cable y adaptador.
- Si puedes, conecta el iPhone a un cargador MagSafe o a otro método inalámbrico compatible (en modelos a partir de iPhone 8) para descartar problemas con el puerto Lightning.
Truco de Apple: En iPhone 15 y modelos con USB-C, prueba a usar el cable y cargador que vienen de fábrica, ya que algunos cables USB-C de datos no transmiten carga correctamente.
Limpiar el puerto Lightning o USB-C
Con el tiempo, el puerto puede acumular pelusa o polvo que impiden la conexión y por eso hay que limpiarlo, pero no de cualquier manera. Usa un palillo de madera o plástico para limpiar suavemente este puerto y no uses objetos metálicos que puedan dañar mucho más el teléfono de Apple.
Dejarlo enfriar si estaba caliente
Si el iPhone estaba muy caliente antes de apagarse, como hemos dicho, se apagará para enfriarse como medida de seguridad. Por eso, lo mejor que puedes hacer es retirar la funda y colocarlo en un lugar fresco y seco, pero no lo metas en el frigorífico, por favor.
Espera al menos 30 minutos antes de intentar encenderlo para descartar un fallo mayor.
Forzar un reinicio
Este método soluciona bloqueos de software y no borra datos, pero no se hace igual en todos los modelos de Apple.
- iPhone 8, SE (2.ª gen) y posteriores: Pulsa y suelta rápidamente Subir Volumen. Después pulsa y suelta rápidamente Bajar Volumen. Finalmente, mantén pulsado el botón lateral hasta que aparezca el logo de Apple.
- iPhone 7 y 7 Plus: Mantén pulsados a la vez el botón lateral y Bajar Volumen hasta ver el logo de Apple.
- iPhone 6s, SE (1.ª gen) y anteriores: Mantén pulsados a la vez el botón de inicio y el botón superior/lateral hasta que aparezca el logo.
Conectarlo al ordenador y usar modo recuperación
Si el iPhone se queda en el logo de Apple o no pasa de pantalla negra, puedes acceder al modo de recuperación de esta forma:
- Conéctalo a un Mac con macOS Catalina o posterior (usando Finder) o a un PC/Mac con iTunes (Windows o macOS Mojave y anteriores).
- Activa el modo recuperación con la combinación de botones correspondiente a tu modelo.
- Cuando aparezca la opción, selecciona Actualizar para reinstalar iOS sin borrar datos.
- Si no funciona, repite y selecciona Restaurar (esto sí borra todo).
Usar el modo DFU
Es el método más profesional para reinstalar iOS, útil si el modo recuperación falla. Hazlo de la siguiente manera:
- Conecta el móvil al ordenador.
- Pulsa y suelta Subir Volumen.
- Pulsa y suelta Bajar Volumen.
- Mantén pulsado el botón lateral 10 segundos.
- Sin soltar, pulsa Bajar Volumen 5 segundos más.
- Suelta el botón lateral y sigue pulsando Bajar Volumen 5 segundos más.
Si lo haces bien, Finder o iTunes detectará un iPhone en modo recuperación pero con pantalla negra. Desde ahí podrás restaurar iOS.
Comprobar el estado de la batería (si enciende parcialmente)
Si consigues encenderlo, ve a Ajustes, Batería, Salud de la batería y mira si el porcentaje de capacidad máxima es muy bajo o aparece el aviso “Reparación recomendada”. De ser así, lo más probable es que necesites un cambio de batería.
Acudir a un Apple Store o servicio autorizado
Si tras probar todo el iPhone sigue sin encender, el siguiente paso es un diagnóstico profesional. Los técnicos de Apple pueden usar herramientas internas como Apple Service Toolkit para detectar fallos en la placa lógica, batería o conectores.
Si tienes AppleCare+, muchas reparaciones son gratuitas o te costarán mucho menos, por lo que puede ser interesante contratarlo.
Evita soluciones caseras
Hay métodos como usar secadores de pelo cuando se ha mojado, meterlo en el horno o colocarlo en el congelador no solo son ineficaces, sino que pueden provocar daños irreversibles en los componentes internos. El calor excesivo puede deformar piezas, fundir conectores y dañar la batería, mientras que el frío extremo genera condensación interna que oxida los circuitos, rompiendo (ahora sí) el teléfono de forma definitiva.
Aunque sean trucos muy comentados en internet, virales, te los haya dicho tu mejor amigo, a veces el desconocimiento es la peor arma, y es la propia Apple quien advierte que cualquier método no autorizado para secar o “revivir” un dispositivo puede anular la garantía y complicar la reparación.
En lugar de improvisar, lo más recomendable es hacernos caso y, como hemos dicho, en caso de duda, llevar el iPhone que no enciende a un servicio técnico autorizado.
Prevención para evitar que vuelva a pasar
Tan importante como conocer las causas y las soluciones es prevenir que no vuelva a ocurrir. Que un iPhone se quede sin entender no es poca broma. Hay algunos hábitos que podemos seguir para intentar minimizar los riegos. Un ejemplo lo tenemos en cuidar la batería desde el día uno, y un buen paso es activar la opción de Carga optimizada en Ajustes > Batería para que el iPhone no se mantenga al 100 % todo el tiempo y reduzca la degradación.
También es bueno chequear de vez en cuando la salud de la batería en Ajustes > Batería > Salud de la batería. En caso de que la capacidad máxima baje del 80 %, podría ser el momento de cambiarla cambiarla en un Apple Store o servicio autorizado. También es importante evitar siempre exponer el iPhone a temperaturas extremas. Cuando decimos esto, nos referimos a que no se quede dentro del coche al sol ni lo usemos con tareas exigentes como juegos con grandes gráficos mientras carga en entornos muy calurosos. El sobrecalentamiento fuerza apagones de seguridad, y luego podría costar encender el dispositivo.
Otro buen consejo es el de usar cables y adaptadores certificados MFi o directamente los de Apple. Lo ideal es evitar cables baratos de datos que no transmiten suficiente potencia, ya que un cable de 20W o superior certificado marca la diferencia. También, como hemos recomendado otras muchas veces, es importante limpiar el puerto cada dos o tres meses con un palillo de madera o aire comprimido para evitar que la pelusa bloquee la conexión. De igual modo, nunca podremos olvidarnos de actualizar iOS siempre que salga una versión nueva, pero hacerlo con más del 50 % de batería, conectado a Wi-Fi estable y si es enchufado mejor. Una actualización corrupta nunca es algo positivo y podría terminar con un móvil en “bootloop” o que directamente no encienda.
