Si la batería de tu móvil va mal… Es hora de calibrarla

Uno de los aspectos de los dispositivos móviles que más dolores de cabeza genera entre todos los usuarios es la batería, da igual que el smartphone sea el más premium de la marca. Aunque está claro que la calidad de este componente también influye en gran medida. Por esto mismo, todas las personas que buscan un nuevo teléfono tienen siempre en cuenta la importancia de que su nuevo móvil les ofrezca una buena autonomía.

Por esto mismo, son cada vez más los fabricantes los que van aumentando la capacidad de las baterías. No obstante, todas las marcas recomiendan que, en algún momento u otro, realicemos un pequeño ajuste sobre este componente para que su degradación con el paso del tiempo del sea mucho menor. Aunque si tienes dudas, te explicaremos no solo cómo tienes que llevar a cabo este proceso, sino el por qué deberías hacerlo y cada cuánto recomiendan calibrar la batería de un móvil, ya sea un Android o un iPhone.

¿Por qué debemos calibrar la batería?

Para los que no lo sepan, el porcentaje de carga de un móvil pasa a calcularse en base a una serie de algoritmos que el propio sistema se encarga de ejecutar. Es decir, el propio móvil se basa en la capacidad de la batería, el tiempo que la hemos estado cargando y el punto máximo que se alcanza pasado un tiempo. Es por esto por lo que, si alguno de estos elementos falla con el tiempo, se dará una desviación en los cálculos. Y, como consecuencia final, será contar con que este componente del smartphone pase a estar descalibrado, mostrándonos un porcentaje erróneo.

Móvil cargando

Por tanto, contar con una batería calibrada es realmente beneficioso. No solo por el hecho de que contaremos con un porcentaje real y fiable en todo momento, sino que también el móvil no pasará a apagarse de manera repentina. Además, será también saludable para este componente de nuestro terminal.

Antes de nada, hay que saber que, en las diferentes tiendas de aplicaciones, seguramente, encontremos todo tipo de alternativas que nos aseguran este proceso sin ningún problema. Aunque, la realidad es que no deberíamos confiar en ellas, pues suelen ser aplicaciones hasta contraproducentes para nuestro smartphone. Por tanto, os recomendamos que no confiéis en ellas, y que paséis a realizar este proceso vosotros mismos sin contar con la ayuda de ningún tipo de software de terceros. Incluso, los diferentes fabricantes varían el tiempo en el que se debe realizar esta acción. Más adelante, os diremos cuál es el aconsejable.

Además, por si no lo sabíais, la carga rápida también puede llegar a afectar a la salud de la batería, así como la inalámbrica. No es que el móvil se vaya a estropear, sino que habrá pequeñas variaciones en su salud, aunque con una buena calibración se podrá solucionar sin problemas.

Cómo hacerlo en tu Android

No todos los fabricantes suelen especificar cómo se debe llevar a cabo este proceso, por lo que os explicaremos un método general para todos los móviles Android. Además, será algo parecido con el que explicaremos posteriormente sobre los smartphones de Apple, aunque variará los pasos a seguir. Por tanto, estos serán los pasos que deberéis seguir en todo momento a la hora de ajustar este componente de vuestro teléfono.

Lo primero que deberemos hacer es rellenar la energía del terminal por completo. Por lo que habrá que enchufarlo y esperar hasta que se complete al 100%. Además, no tienes que desenchufarlo de la corriente nada más llegue a este porcentaje, déjalo unos minutos más con el objetivo de asegurarnos de que si está descalibrada no afecte al máximo de la carga.

móvil cargando

Luego es el turno de descargar la energía del smartphone por completo. Una vez lo hayamos cargado al máximo, tendremos dos opciones: utilizarlo como siempre o usarlo de forma intensiva para llegar a este objetivo cuanto antes. No importa cómo lo hagas, ya que el objetivo siempre será el mismo: descargarlo por completo forzando que el móvil se apague por sí mismo.

Después de que se apague, habrá que dejarlo reposar el móvil al menos 4 horas antes de conectarlo de nuevo a la corriente. Más que nada porque este componente puede tener un exceso residual de carga que provoca el descalibrado cómo tal. Por ello, durante estas horas de reposo, cuando se queda descargada, este exceso tendría que ser liberado por la propia batería.

Ahora tocar volver a enchufarlo el móvil al cargador y dejarlo que se llene su energía nuevamente hasta el 100% de su capacidad. Y cuando llegue a este porcentaje, vuelve a dejarlo un tiempo más. Finalmente, solo nos queda volver a encender el móvil y empezar a utilizarlo con normalidad. En el caso de que hayas completado estos pasos, ya debería estar ajustada y no debería volver a darte problemas durante un tiempo. Pues lo ideal es hacer este mismo proceso cada dos o tres meses.

Ahora es el turno de calibrar tu iPhone

Cómo os decíamos, el proceso de esta configuración para este componente es prácticamente similar cualquier modelo. Sin embargo, Apple ofrece unas instrucciones bastante precisas que nos recomiendan seguir a rajatabla para sus dispositivos móviles. Por ello, os explicaremos los pasos que nos recomienda esta marca a la hora de empezar a llevar a cabo la calibración en nuestro iPhone.

Como en el caso de los Android, será necesario llenar la energía del iPhone al 100% y no desenchufarlo de la corriente nada más llegue a este porcentaje. Luego, tendremos que descargar su batería hasta que se apague por sí solo. Por lo que podrás utilizarlo cómo lo haces de forma habitual o de una manera más intensa para llegar a este objetivo cuanto antes, tú decides.

iPhone cargando

Después, tendremos que dejarlo reposar entre 6 y 8 horas, y no 4 horas como en el caso de los Android. Básicamente, Apple nos recomienda este tiempo para hacer un calibrado mejor. Con este reposo, conseguiremos que el exceso residual se libere por completo. Finalmente, tras haber dejado este tiempo sin conectar a la corriente el dispositivo móvil, será el turno de ponerlo a cargar de nuevo y dejarlo que se complete hasta el 100%. Además, nos recomiendan poner el móvil avión o dejarlo apagado para que el propio teléfono no consuma demasiada energía durante este paso.

Por último, es el momento de encender el iPhone y usarlo cómo siempre. En el caso de que lo tuvieras en modo avión, lo ideal es que lo reinicies. Por tanto, una vez completados todos estos pasos, ya la tendríamos ajustada en nuestro iPhone. Además, la marca hace hincapié en que lo mejor es que realicemos este proceso al menos una vez cada mes. Por lo que, si da esta importancia a este ajuste, será por algo.

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