Muchas veces, ponemos el grito en el cielo porque nos quedamos sin memoria en el teléfono de buenas a primeras, pero no nos damos cuenta de que, probablemente, la culpa es nuestra. En la mayoría de ocasiones, la falta de espacio en nuestros teléfonos no es simplemente una cuestión de capacidad, sino de una mala configuración .
Uno de los mayores culpables de que tu móvil esté rogando cada dos por tres que elimines contenido es la elección de formatos de archivo incorrectos, especialmente cuando hablamos de fotografías. Es aquí donde nos toca hablar del peso de las imágenes RAW.
Las fotografías en formato RAW son archivos de imagen sin procesar que contienen toda la información capturada por el sensor de la cámara. Esto significa que ofrecen una mayor flexibilidad a la hora de editarlas, evitando que se pierda información al ajustar sus parámetros, pero ,por si no lo sabías, también implica un tamaño de archivo considerablemente mayor en comparación con los formatos JPEG.
¿Por qué ocupan tanto espacio las fotos RAW?
Muy sencillo, cada píxel de una imagen RAW contiene una mayor cantidad de datos. Hablamos de información sobre el color, la luminosidad, etc… que resulta en archivos mucho más grandes. Además, los archivos RAW no suelen contar con la compresión que tienen los JPEG, lo que aumenta aún más su peso y que ocupen mucho más en la memoria del smartphone.
Evidentemente, a menos que seas un profesional yo de esos aficionados avanzados que les apasiona editar sus fotos al milímetro, quienes suelen preferir el formato RAW debido a la mayor calidad de imagen y las posibilidades de edición que ofrece, no te recomendamos usar esta configuración. Para el usuario promedio que simplemente desea hacer fotos para compartir en redes sociales y poco más, el formato JPEG suele ser más que suficiente.
Cómo configurar bien la cámara de tu móvil
Por lo general, solo debes acceder a la configuración de la cámara de tu móvil, ya sea un iPhone o un Android, y seleccionar el formato que quieres dentro de los ajustes, en una sección denominada Formato o tipo de archivo.
Para que sepas cuál es el que más te conviene, estos son los principales tipos de archivos fotográficos que te va a encontrar en el smartphone:
- JPEG: Formato comprimido que ofrece una buena calidad de imagen y un tamaño de archivo reducido. Ideal para compartir en redes sociales y para la mayoría de los usuarios.
- RAW: Formato sin comprimir que ofrece la máxima calidad de imagen pero con archivos de gran tamaño. Ideal para fotógrafos profesionales y aficionados avanzados que necesitan editar sus fotos en profundidad.
- HEIF: Formato de imagen de alta eficiencia desarrollado por Apple, que ofrece una mejor calidad de imagen que el JPEG con un tamaño de archivo menor.
Opta por JPEG si no necesitas la máxima calidad de imagen o HEIF si quieres un equilibrio entre calidad y tamaño de archivo aunque muchos programas de edición pueden no ser compatibles con este último y puedes tener problemas con algún visor de fotos.
