Si miras tu móvil ahora mismo, es posible que no veas que le pasa nada malo. Funciona bien, hace buenas fotos, la batería te llega hasta el final del día, la pantalla responde rápidamente, y todo parece ir sobre ruedas. Pues que sepas, que eso nunca más será así.
Ahora mismo tu móvil se encuentra en su pico óptimo de rendimiento por culpa de un factor que muchos pasamos por alto: la temperatura ambiente. Los dispositivos electrónicos, incluido ese smartphone que tienes en la mano funcionan de manera óptima cuando la temperatura del entorno está entre los 0 y los 35 grados. Si nos apuras, usarlo entre 5 y 25 grados celsius es el rango considerado ideal por los fabricantes para evitar que los componentes internos del móvil sufran estrés térmico.
No lo decimos nosotros, sino que lo dicen casi todos los fabricantes de terminales móviles. Como ejemplo, podemos leer esto en la web de Apple:
Temperatura aceptable para el iPhone, iPad, iPod y Apple Watch: La temperatura aceptable para usar el iPhone, iPad, iPod y Apple Watch es de entre 0 y 35 ºC. La temperatura de almacenamiento debe girar en torno a los -20 y 45° C.
Pro no hablamos solo del ecosistema de Apple. Fabricantes de móviles Android como ZTE se expresan en el mismo sentido:
La temperatura normal de funcionamiento del teléfono móvil es de 0ºC~35ºC, la mejor temperatura de funcionamiento es de 22ºC, y la temperatura extrema de funcionamiento -20ºC~45ºC, de 0ºC a 35ºC es la temperatura ideal de funcionamiento del teléfono móvil. En un entorno de baja o alta temperatura, la vida útil de la batería puede acortarse o el teléfono móvil no puede funcionar normalmente. Por favor, evita utilizar el teléfono móvil en un entorno de baja o alta temperatura.
Piensa que cuando el teléfono se somete a temperaturas extremas, en invierno o en verano, puede que por fuera no veas que le pasa nada de nada (a menos, claro, que lo dejes hundido en un lago congelado o similar, algo que no es que te recomendemos), pero sus componentes internos pueden verse afectados de forma que el funcionamiento del terminal sea más deficiente.
De hecho, a bajas temperaturas, las reacciones químicas que ocurren en la batería de iones de litio se ralentizan, lo que puede llevar a que se agote más rápido de lo esperado. En el extremo opuesto, si expones tu móvil a un ambiente demasiado caluroso, los circuitos internos y la batería pueden sobrecalentarse, lo que, con el tiempo, puede causar daños irreparables.
Como ahora mismo hace una temperatura media en España de 22 grados, con lluvias incluidas, es la temperatura perfecta para que tu teléfono presuma de potencia y buen rendimiento.
Tu móvil cada vez es más viejo
La segunda razón por la cual tu móvil nunca va a funcionar mejor que hoy es simple, y nos afecta a todos. Igual que nunca vas a ser tan joven como ahora, y los achaques propios de la edad pueden ir apareciendo en tu vida, lo mismo va a suceder con tu móvil: nunca, pero nunca va a ser más nuevo.
Aunque el rendimiento de un dispositivo recién comprado puede parecer perfecto, con el tiempo, va a dejar de ser tan bonito. Aunque cuides tu dispositivo, evites usar cargadores no oficiales o no lo expongas a temperaturas extremas, la batería inevitablemente se irá degradando. Cada actualización que apliques en el smartphone irá lastrando, sobre todo si tiene unos años, el buen hacer de su procesador y esa pantalla, que hoy está impoluta o con apenas unos pequeños arañazos, irá acumulando marcas con el uso diario.
De igual forma, los botones a volverse menos sensibles al tacto, e incluso los puertos de carga pueden comenzar a fallar debido al desgaste por el uso frecuente. No importa cuánto lo cuides, tu móvil va a envejecer, y no hay forma de evitarlo.
Por eso, solo te podemos recomendar que disfrutes ahora que tu móvil es joven y que el tiempo acompaña para exprimir su mejor rendimiento.
