Ah, el verano: la época de playas, helados y… teléfonos móviles fritos. Porque si hay algo peor que derretirse bajo el sol es dejar tu querido móvil en la guantera del coche. Puede parecer un lugar seguro, pero es como meter a tu perro en un horno: simplemente no es buena idea. ¿Por qué?
Evidentemente, nadie va a meter a su mejor amigo en un horno, pero, ¿qué pasa con el móvil? Por qué, con la cantidad de información sensible que almacenamos dentro de él, no lo tratamos con un poco más de cuidado? ¿Tan poco nos importa?
No tortures tu móvil en verano
Imagina esto: has dejado tu coche bajo el sol abrasador de agosto, y dentro, la temperatura sube más rápido que la factura del aire acondicionado. La guantera, por desgracia, no es una cueva fresca y oscura; es más bien una mini sauna para tu móvil. La mayoría de los teléfonos están diseñados para funcionar óptimamente entre 0 y 35 grados Celsius. ¿Sabes cuál es la temperatura dentro de un coche en verano? De casi el doble.
El sobrecalentamiento puede hacer que tu móvil actúe de forma que no te va a gustar nada. Además de quemar, va a funcionar lento, torpe y con riesgo de apagarse sin previo aviso. Y si sigue recibiendo esa exposición al calor, podrías despedirte de tu batería antes de tiempo.
Y es que no debes olvidar lo que sucede cuando las baterías de iones de litio se calientan demasiado. La batería comienza a expandirse, convirtiendo tu móvil en algo muy peligrosos de usar. No sólo es un problema para la celda, sino que también significa que tu teléfono podría estar a punto de explotar, literalmente.
Y, además, todos sabemos que los coches son imanes para los ladrones. Y, por alguna razón, los móviles tienen un atractivo especial. Dejar tu teléfono en la guantera es como poner un cartel que diga ‘róbame, soy estúpido’ en el parabrisas. No importa si está escondido, los ladrones saben dónde buscar y seguramente te hayan visto dejarlo en la guantera del coche tras aparcar.
Al final, el verano también es temporada alta para robos en coches porque los turistas suelen estar distraídos y al dejar el móvil en la guantera, podrías volver a tu coche y encontrar una ventana rota y un vacío donde solía estar tu móvil.
Incluso si tu teléfono sobrevive al calor y los ladrones deciden irse de vacaciones, el rendimiento de tu móvil podría verse afectado permanentemente. Los componentes internos pueden empezar a fallar debido a las altas temperaturas. El procesador podría empezar a funcionar más lento, la pantalla táctil podría volverse menos sensible, y las aplicaciones podrían cerrarse sin previo aviso.
Así que la próxima vez que vayas a la playa o al centro comercial, lleva tu móvil contigo si no quieres exponerlo a todas estas torturas. Y si realmente necesitas dejarlo en el coche, piénsatelo dos veces porque siempre puede haber alguien esperando algún descuido como este para llevarse un premio a casa.
