Hace unos días me ponía nostálgico y recordaba como hace tiempo, casi todos mis amigos instalaban ROMs en sus smartphones para explotar todo el potencial de su Android. A día de hoy, casi nadie lo hace y hablar con algunos de rootear un terminal les hace poner cara de estar hablándoles de Marte.
Curiosamente, hoy me topado en Reddit con un post que habla de algo parecido, preguntando si el sistema operativo de Google ha perdido su alma, un sentir compartido por muchos veteranos de la comunidad, quienes ven cómo la libertad y la personalización que definieron al ecosistema parecen desvanecerse en favor de otras integraciones y, por qué no, un excesivo reflejo en iOS.
Un sentir muy extendido
Es cierto que, de un tiempo a esta parte, el sistema operativo ha sufrido grandes cambios que, en cierta medida, han puesto trabas a lo que antes era el sello de Android.
Fabricantes bloqueando bootloaders, medidas como Play Protect o Play Integrity que complican el rooteo, y la obligatoriedad de firmar aplicaciones, hacen que experimentar con ROMs o apps modificadas sea cada vez más aburrido, complicado y arriesgado. Así lo refleja el creador del post en reddit, quien se ha puesto nostálgico con el reciente cierre de Nova Launcher.
Con el reciente final del tan querido Nova Launcher, creo que lo que hizo grande a Android, su alma, identidad y las principales razones por las que la gente se sentía atraída por él, están desapareciendo rápidamente.
Un usuario lo entendió con nostalgia: “Recuerdo con cariño buscar en los foros de XDA Developers ROM tras ROM, ajuste tras ajuste… ¡cómo extraño esos tiempos!”
De hecho, uno de los comentarios más votados resume bien esta frustración
Ya me cansé de Android, pero no hay otra cosa. Sigue siendo mejor que iOS, incluso después de todo esto.
A modo recordatorio, deberíamos hablar de CyanogenMod, uno de los pilares del movimiento de ROMs, desapareció en 2016. A pesar de ello, su sucesora LineageOS se mantiene viva, aunque en un ecosistema mucho más reducido y el cierre de Nova Launcher no hace más que reflejar que Android ya no es lo que era.
El contraste es duro: para muchos, Android era la antítesis de Apple, un sistema abierto frente al jardín amurallado de iOS. Hoy, algunos temen que Google esté caminando hacia esa misma dirección. “Me rompería el corazón si Android se convirtiera en un iOS de XXX”, confiesa un usuario.
No es necesariamente una mala noticia
Que la comunidad de root y ROMs personalizadas sea cada vez más pequeña no significa que Android esté muerto. Al contrario, muestra que Google ha incorporado gran parte de esas innovaciones en el sistema base. Funciones que hace una década solo eran posibles con CyanogenMod o con módulos de Xposed hoy forman parte del Android oficial: permisos individuales, controles de batería, temas oscuros, gestos de navegación, grabadores de pantalla, entre otros.
Además, para los que quieran un mayor control, LineageOS sigue siendo un refugio para quienes buscan disfrutar de su móvil sin capas de fabricante ni apps preinstaladas, pese a que su papel ya no es el mismo de antes: ahora es más una alternativa para los que buscan longevidad en dispositivos abandonados por los fabricantes que una plataforma de innovación radical.
En ese sentido, más que una “muerte del alma”, podría hablarse de una evolución y, aunque echemos de menos muchas cosas, hay que saber reconocer a Google el haber aprendido de los desarrolladores independientes para mejorar sus propio software.
