Un smartwatch hace tiempo que dejó de ser una simple pantalla pequeña donde aparece la hora y las notificaciones del teléfono. De hecho, a día de hoy se parecen mucho más a un smartphone que a un reloj clásico.
Y es que, los modelos actuales permiten controlar la actividad física, monitorizar el sueño y las constantes vitales, recibir llamadas, consultar mensajes, controlar la música, utilizar el GPS, controlar la cámara del móvil e incluso realizar pagos.
Pero hay una diferencia fundamental entre tener muchas funciones y poder sustituir realmente al móvil: la conectividad móvil propia. Si el reloj tiene eSIM, puede conectarse a la red móvil sin depender del teléfono. Si no la tiene, muchas de sus funciones seguirán necesitando que el smartphone esté cerca o conectado.
Ahora, que no tenga compatibilidad LTE, no significa que no pueda hacer ‘casi’ todo lo que hace un móvil.
¿Puede un smartwatch sustituir de verdad al móvil?
La respuesta sigue siendo no, al menos no completamente. Hay tareas para las que la pantalla del smartphone continúa siendo insustituible: escribir mensajes largos, navegar por Internet, editar fotografías o utilizar aplicaciones complejas.
Pero la situación cambia con las acciones que hacemos decenas de veces al día. Consultar una notificación, responder un mensaje corto, controlar la música, pagar, comprobar una ruta, mirar el tiempo o iniciar un entrenamiento son tareas que un buen smartwatch puede resolver desde la muñeca.
La eSIM es la característica que marca la frontera. Con ella, el reloj puede mantener una conexión móvil propia y, dependiendo del modelo y del operador, realizar llamadas, recibir mensajes y utilizar datos aunque el teléfono se haya quedado en casa.
Sin eSIM, el reloj puede seguir siendo muy completo, pero no debemos confundirlo con un dispositivo independiente.
Smartwatch con eSIM para quien tiene iPhone y quiere dejarlo en casa
El Apple Watch Series 12 es el candidato más claro para quien utiliza un iPhone y quiere dejarlo en casa. Hay que elegir la versión GPS + Cellular, ya que el modelo GPS convencional no tiene conexión móvil propia.
Con la versión eSIM, el reloj puede mantener comunicaciones y utilizar diferentes servicios del ecosistema de Apple aunque el iPhone no esté cerca. Es precisamente la característica que permite utilizarlo de una manera mucho más independiente.
Esta generación incorpora además el nuevo Health Sensing System, con diodos LED verdes más grandes y eficientes capaces de medir la frecuencia cardíaca de forma continua cada cinco segundos. También analiza con mucha más frecuencia la variabilidad de la frecuencia cardíaca.
Toda esta información alimenta Readiness, una función que cada mañana ofrece una valoración de 0 a 10 teniendo en cuenta descanso, entrenamientos recientes y constantes vitales. El objetivo es saber si conviene entrenar fuerte o bajar el ritmo.
Los modelos de aluminio incorporan Ceramic Shield 2 y la autonomía ronda las 24 horas. La carga rápida permite recuperar hasta 12 horas de uso con solo 15 minutos conectado al cargador.
Es, por tanto, el reloj más interesante de esta selección para quien quiere salir con un iPhone en casa y seguir conectado desde la muñeca.
Smartwatch con Wear OS y datos móviles para usuarios de Android
El Pixel Watch 5 es la alternativa más interesante para quien utiliza Android y busca trasladar buena parte de la experiencia del móvil a la muñeca. La versión LTE incorpora conexión móvil mediante eSIM, mientras que el modelo Wi-Fi no ofrece esta posibilidad.
Está disponible en 41 y 45 mm y estrena una pantalla Actua 360 AMOLED LTPO capaz de adaptar su refresco entre 1 y 60 Hz. El brillo máximo de 3.000 nits es especialmente útil para consultar el reloj bajo el sol.
La integración con Fitbit permite monitorizar continuamente el pulso, registrar un ECG, controlar la saturación de oxígeno y la temperatura cutánea, además de detectar pérdida de pulso en situaciones de emergencia.
También cuenta con GPS de doble frecuencia, resistencia 5 ATM e IP68 y una autonomía que supera las 24 horas con pantalla siempre activa. Utilizando los modos de ahorro puede llegar a 36 o 48 horas.
Pero lo importante para este artículo es Wear OS y la conectividad LTE. El Pixel Watch 5 puede asumir llamadas, notificaciones, aplicaciones, música y otras tareas sin que el teléfono tenga que estar constantemente al lado.
Es el modelo que más se acerca aquí a la idea de un pequeño Android independiente en la muñeca.
Smartwatch con llamadas, pagos y gran autonomía sin servicios de Google
Una aclaración: el Xiaomi Watch S5 no tiene eSIM. Por tanto, no es un reloj que permita dejar el teléfono en casa y mantener llamadas y datos móviles de la misma manera que un Apple Watch o un Pixel Watch.
Entonces, ¿por qué aparece en esta selección? Precisamente porque representa otra manera de reducir la dependencia del móvil: su enorme autonomía y sus funciones integradas.
Su batería Surge de 815 mAh puede alcanzar hasta 21 días con un uso ligero. Es una cifra que cambia completamente la relación con el dispositivo y resulta especialmente útil para viajar.
También está muy preparado para el deporte, con un modo de ciclismo capaz de conectarse directamente a potenciómetros Bluetooth, mapas sin conexión para rutas al aire libre y herramientas avanzadas de análisis de actividad.
Con HyperOS 3 puede actuar además como centro de control del ecosistema Xiaomi, permitiendo gestionar auriculares, localizar el teléfono o utilizar el reloj como disparador remoto de la cámara.
No tiene el catálogo de aplicaciones de Wear OS ni la independencia de un reloj LTE, pero a cambio te da menos dependencia del cargador y más funciones disponibles sin complicaciones.
Smartwatch para responder WhatsApp y mensajes desde la muñeca
El Huawei Watch Fit 5 tampoco dispone de eSIM ni conexión móvil independiente. Sí, puede gestionar notificaciones y determinadas respuestas desde la muñeca, pero para mantener una comunicación completamente independiente del móvil no está al nivel de los modelos LTE.
Su gran ventaja está en que pesa solo 27 gramos, tiene un grosor de 9,5 mm y monta una pantalla AMOLED de 1,82 pulgadas con hasta 2.500 nits. Es un reloj que prácticamente desaparece en la muñeca.
En salud incorpora sensores para controlar el pulso, la saturación de oxígeno y la temperatura de la piel, además de analizar determinadas alteraciones del ritmo cardíaco. También permite controlar la música del teléfono y utilizarlo como disparador remoto de la cámara.
Para las comunicaciones, puede mostrar las notificaciones y responder determinadas comunicaciones desde la muñeca. Es compatible tanto con Android como con iPhone. En pagos, dispone de NFC mediante Curve Pay, aunque resulta menos directo que utilizar Apple Pay o Google Wallet.
Su gran argumento, como sucede con el reloj de Xiaomi, vuelve a ser la autonomía, ya que ofrece hasta siete días en uso normal, diez días en ahorro y unos cuatro días con la pantalla siempre activa
