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La realidad es que comprar un reloj Garmin puede ser una de las mejores decisiones si haces deporte habitualmente, pero también una decepción si lo que buscas es un smartwatch para utilizar en el día a día.
La marca tiene algunos de los relojes deportivos más completos del mercado, con una autonomía envidiable y herramientas de entrenamiento que pocos fabricantes pueden igualar. Sin embargo, también tiene algunos inconvenientes que conviene conocer antes de gastar varios cientos de euros.
La batería dura semanas a costa de la pantalla
Si hay algo que distingue a Garmin de buena parte de sus competidores es la autonomía. Mientras que muchos relojes inteligentes obligan a pasar por el cargador cada uno o dos días, algunos Garmin pueden aguantar semanas con una sola carga.
Por ejemplo, el Forerunner 965 alcanza hasta 23 días en modo smartwatch, mientras que determinados modelos de la familia fēnix y Enduro pueden superar ampliamente esa cifra.
El truco está en que no todos los Garmin tienen una pantalla especialmente vistosa. Algunos modelos utilizan paneles transflectivos MIP, que ofrecen una visibilidad excelente bajo la luz del sol y consumen muy poca energía, pero tienen menos resolución y colores menos llamativos que un AMOLED.
Garmin Connect no es 100% gratuita
Uno de los puntos fuertes de Garmin es su aplicación para móviles. Garmin Connect permite consultar entrenamientos, estadísticas de sueño, frecuencia cardiaca, estrés y otras métricas sin necesidad de pagar una suscripción.
Pero, ojo, que desde 2025 existe Garmin Connect+, una modalidad de pago que incorpora funciones adicionales, como análisis personalizados mediante inteligencia artificial, herramientas avanzadas y nuevas opciones de seguimiento. Sin embargo, las principales métricas y funciones que ya estaban disponibles gratuitamente siguen sin estar bloqueadas detrás de esa suscripción.
La parte menos agradable llega cuando empiezas a utilizar el propio reloj. Garmin ofrece muchísimas posibilidades, pero sus menús pueden resultar algo complicados para alguien que viene de un Apple Watch o un Galaxy Watch.
Hay que acostumbrarse a los botones, los accesos directos, los perfiles deportivos y las diferentes métricas. No es que el sistema sea malo, sino que está pensado para ofrecer mucha información.
No es un smartwatch clásico
Garmin destaca especialmente cuando hablamos de deporte y seguimiento de la actividad física. Sus relojes pueden registrar entrenamientos, analizar la recuperación y ofrecer información sobre cómo responde nuestro cuerpo al esfuerzo.
Pero en el apartado de smartwatch, la experiencia es más limitada que en Apple o Samsung. Puedes recibir notificaciones, utilizar Garmin Pay en modelos compatibles y descargar aplicaciones desde Connect IQ. Aun así, la variedad de aplicaciones, las posibilidades de interacción y la experiencia general siguen estando más orientadas al deporte que a sustituir al móvil.
Son relojes resistentes, pero eso afecta a su diseño
Garmin tiene una ventaja importante en construcción. Buena parte de sus relojes están preparados para soportar entrenamientos exigentes, actividades al aire libre y condiciones en las que otros smartwatch más convencionales pueden sufrir.
Materiales como el acero inoxidable, el titanio, el cristal de zafiro y los polímeros reforzados aparecen en diferentes modelos y gamas. También encontramos relojes con certificaciones de resistencia al agua pensadas para natación y actividades acuáticas.
La contrapartida está en el diseño. Las familias fēnix, Instinct o tactix tienen una estética claramente deportiva, con cajas grandes, biseles marcados y una presencia bastante contundente en la muñeca.
Hay excepciones, como los Venu o el Venu X1, que apuestan por diseños más elegantes y ligeros. Pero si buscas un reloj discreto que puedas llevar con cualquier ropa, Garmin no es la mejor marca.
Los mejores modelos son caros
Si haces senderismo, ciclismo de montaña o disfrutas explorando rutas, Garmin tiene una ventaja que puede justificar buena parte de su precio: la navegación.
Algunos modelos incorporan mapas topográficos directamente en el reloj. Esto permite consultar caminos, senderos y puntos de interés sin necesitar cobertura móvil. El GPS funciona de forma independiente, por lo que puedes seguir una ruta incluso cuando tu smartphone no tiene conexión.
Eso sí, no todos los Garmin incluyen mapas completos. Es una característica reservada principalmente a determinados modelos de gama alta, como algunos fēnix y Forerunner cuyo precio puede superar fácilmente los 500 euros.
