Comprar un reloj inteligente para una persona mayor no consiste en buscar el modelo con más funciones, sino en encontrar uno que realmente vaya a utilizar con comodidad.
Para ello, necesitamos un smartwatch con una pantalla que se lea bien, una batería que no obligue a pasar por el cargador cada noche y la posibilidad de recibir una llamada sin tener que buscar el móvil. Son características que, sin duda, pueden ser mucho más importantes que los cientos de modos deportivos o las funciones de inteligencia artificial de relojes orientados a otro tipo de público.
Por eso, hemos seleccionado cinco modelos que cubren necesidades diferentes: desde quien simplemente quiere consultar la hora y recibir notificaciones hasta quien necesita controlar determinados indicadores de salud e incluso contar con servicio de teleasistencia.
Amazfit Bip Max, grande y con mucha batería
Uno de los problemas de los relojes inteligentes más completos es que obligan a cargarlo cada día y por eso no vamos a recomendarte ninguno con Wear OS, el principal culpable de que esto sea así.
Para una persona mayor, tener que recordar otra carga diaria puede convertirse en una molestia innecesaria y es aquí donde el Amazfit Bip Max apuesta precisamente por reducir esa preocupación, con una autonomía de hasta 20 días (que ya serán menos, pero a las dos semanas llega).
Su principal ventaja es que combina una pantalla grande con una batería de larga duración, pues presume de un panel AMOLED de 2,07 pulgadas que permite consultar la hora, las notificaciones y los datos de actividad en un formato amplio. El cuerpo de aleación de aluminio mantiene un diseño ligero, algo importante para quien no está acostumbrado a llevar un reloj inteligente durante todo el día.
También permite realizar un seguimiento de la frecuencia cardíaca, el sueño y la actividad física. A esto se suman el GPS integrado, los mapas sin conexión y el almacenamiento interno de 4 GB, características más avanzadas de lo que necesita buena parte del público de edad avanzada, pero que pueden resultar útiles para quienes siguen saliendo a caminar y quieren registrar sus recorridos sin depender continuamente del móvil.
Huawei Watch D2, con el foco en la salud
Hay personas mayores que no necesitan contestar mensajes desde la muñeca ni instalar aplicaciones. Lo que realmente buscan es consultar determinados indicadores de salud de una forma sencilla. En ese caso, el Huawei Watch D2 tiene una característica que lo diferencia de muchos relojes inteligentes: permite medir la presión arterial mediante un sistema de manguito inflable integrado en la correa.
Su pantalla AMOLED de 1,82 pulgadas facilita la consulta de las mediciones y los gráficos. También incorpora electrocardiograma, seguimiento de la frecuencia cardíaca y medición del oxígeno en sangre, además de informes que ayudan a observar tendencias a lo largo del tiempo.
La función de presión arterial puede resultar interesante para quien necesita realizar mediciones periódicas siguiendo las indicaciones de su médico. Eso sí, hay que aprender a utilizarla correctamente y recordar que las mediciones del reloj no sustituyen el diagnóstico ni el tratamiento médico.
Su principal inconveniente es que no resulta tan sencillo como un reloj básico. Para aprovechar sus funciones hay que familiarizarse con las mediciones y la aplicación móvil.
Xiaomi Redmi Watch 6 Active, barato y funcional
No todo el mundo necesita gastarse varios cientos de euros para disfrutar de un reloj inteligente. Para una persona mayor que busca consultar la hora, ver quién llama y llevar un seguimiento básico de su actividad, el Xiaomi Redmi Watch 6 Active reúne características interesantes sin apostar por una interfaz excesivamente compleja, motivo que le ha llevado a convertirse en el reloj más vendido de Amazon.
Su pantalla AMOLED de 1,85 pulgadas alcanza un brillo máximo de 1.200 nits que ayuda a consultar toda la información incluso en exteriores. También incluye función Always-On Display, que permite mantener visible la hora sin tener que activar la pantalla cada vez.
Otro punto a favor es su peso de apenas 26 gramos y un grosor de 9,9 milímetros. Es un reloj ligero, pensado para llevarlo durante toda la jornada sin que resulte demasiado aparatoso. La batería promete hasta 18 días con un uso ligero y unos 12 días en condiciones normales.
Además, pese a ser tan barato, permite gestionar llamadas por Bluetooth desde la muñeca y monitorizar parámetros como la frecuencia cardíaca, el oxígeno en sangre, el estrés y el sueño.
Apple Watch SE 3, para quienes tienen un iPhone
Si la persona que va a utilizar el reloj tiene un iPhone, el Apple Watch SE 3 es una de las alternativas más interesantes. No hace falta comprar el modelo más caro de Apple para acceder a varias funciones que pueden marcar la diferencia en el día a día, como la detección de caídas, las llamadas de emergencia y el seguimiento de la actividad física.
Su funcionamiento permite detectar una caída fuerte y, si el usuario permanece inmóvil, iniciar una llamada automática a los servicios de emergencia cuando se cumplen las condiciones necesarias. También se pueden configurar contactos de emergencia y compartir la ubicación.
La pantalla facilita la lectura de mensajes y permite configurar el tamaño del texto para mejorar la accesibilidad. Puede que su primera configuración tenga que hacerse por un familiar, pero, una vez preparado, es posible simplificar su uso y dejar a mano las funciones más importantes.
El inconveniente es la batería. Aunque dispone de carga rápida, hay que acostumbrarse a cargarlo con frecuencia.
Smartwatch de Durcal, con teleasistencia
Cuando la prioridad es que una persona mayor pueda pedir ayuda si se encuentra mal o sufre una caída estando sola, quizá lo más adecuado no sea un smartwatch convencional. En ese escenario entra en juego el reloj de Durcal.
Su propuesta combina un reloj de teleasistencia con un servicio de asistencia permanente, ya que permite contactar con emergencias las 24 horas, contando con la localización GPS en tiempo real, la detección automática de caídas y una tarjeta SIM con datos para mantener conectado el dispositivo. También incluye una aplicación que permite a los familiares realizar el seguimiento correspondiente.
La diferencia respecto a los modelos anteriores es importante: aquí no se trata simplemente de recibir notificaciones o registrar pasos, sino de disponer de un sistema diseñado para facilitar la asistencia cuando ocurre una incidencia
Por eso requiere de una suscripción de 24,90 euros al mes durante 12 meses, aunque si pagas el plan anual se te descuenta un 20%. Si lo quieres probar, Durcal también anuncia un periodo de prueba gratuito de 15 días sin compromiso.
