Los 7 motivos por los que muchos ya no usan funda en el móvil (y no es una locura)
Desde hace años al comprar un teléfono móvil somos muchos los que automáticamente compramos una funda para proteger el teléfono y evitar que se dañe, porque una mala caída puede terminar costándonos cientos de euros. Ahora sin embargo los tiempos están cambiando y utilizar una funda en el teléfono se ha convertido en algo anticuado.
Muchas personas ya no utilizan fundas junto a los teléfonos y aunque puede parecer algo arriesgado, la realidad es que la evolución tecnológica nos ha llevado a este punto. Thomas Germain, periodista de la BBC especializado en tecnología llevó a cabo un experimento en el que dejaba de utilizar fundas durante en principio 30 días, una vez finalizó ese periodo llegó a la conclusión de que la resistencia de los teléfonos es mucho mejor de lo que recordamos.
Teniendo en cuenta esto, quizás estamos ante el momento de valorar todas esas razones que nos pueden llevar a no utilizar fundas junto al teléfono, para nuestro beneficio personal.
La protección de los teléfonos es muy buena
Actualmente todos los smartphones de gama media y de gama alta cuentan con algún sistema de protección para salvar la pantalla e incluso la parte trasera de un mal golpe. La industria tecnológica ha conseguido desarrollar sistemas como el famoso Gorilla Glass en Android o Ceramic Shield de Apple, para incrementar la resistencia de los dispositivos. Protección que nos salvará de caídas, rayones y otros imprevistos. Teniendo en cuenta que estos son la mayoría de los daños que ocasionan la rotura de un teléfono, ya no dependemos de las carcasas de protección.
Las fundas calientan el móvil
Sobre todo en los meses más cálidos las fundas pueden convertirse en un auténtico problema, estas no permiten que el dispositivo disipe la calor correctamente y la combinación entre un chasis de aluminio o acero puede provocar que al contacto con el plástico, la temperatura se multiplique. El aumento de la temperatura es algo muy negativo para los teléfonos pudiendo degradar la batería e incluso reducir la capacidad de carga y el rendimiento del smartphone.

Presume del mejor diseño
Los fabricantes trabajan mucho en el aspecto visual de los teléfonos móviles, algo que no podemos disfrutar a simple vista cuando tenemos una funda incluso aunque sea transparente. Cada vez hay más acabados que visualmente consiguen llamar la atención.
Una experiencia superior
Por muy buena que sea la carcasa que has comprado por el teléfono no se podrá comparar con la sensación de tocar directamente aluminio, cristal o titanio cepillado. Esta experiencia no es solo mejora las sensaciones en manos sino que también nos puede facilitar la navegación por gestos ya que algunas fundas interfieren con la pantalla.

El seguro elimina la necesidad de una funda
Son muchas las personas que ya utilizan un seguro que les protege ante robos o daños en el teléfono, algo que permite una tranquilidad total y te evitará tener que pagar la reparación en caso de que tu teléfono sufra una mala caída.
El grosor del teléfono se ve afectado
No sirve de nada que los fabricantes estén consiguiendo hacer teléfonos cada vez más delgados si luego nosotros le añadimos una funda que añade un extra de grosor al mismo tiempo que un peso extra.

Un motivo vinculado con el ecologismo
La mayoría de las fundas y carcasas están diseñadas a partir de plásticos, algo que termina teniendo efectos en nuestro planeta. Si nosotros personalmente estamos concienciados con proteger lo que nos rodea, evitar comprar estas fundas, pueden ser un paso importante y que encaja con nuestros principios.