La misión de los astronautas del Artemis II ha estado en boca de todos durante las últimas semanas tras completar su viaje alrededor de la Luna. Este hito nos ha permitido descubrir datos muy curiosos sobre cómo es la vida en el espacio, como los móviles que se utilizan en el espacio y, todavía más importante, cómo funcionan y qué limitaciones tienen tras permitir su uso por primera vez en la historia este 2026. Entre ellas, la carga rápida de los smartphones.
Aunque parezca increíble, en el espacio interior, la física impide el uso de funciones tan básicas y esenciales como la carga rápida. Mientras que en tu casa puedes recargar la batería en cuestión de minutos, en el espacio se tardan horas en alcanzar el 100% y hoy hemos venido a explicarte por qué ocurre este impedimiento.
El problema de la gravedad y la falta de aire
En la Tierra, cuando el móvil y el cargador se calientan, tanto el ventilador como el propio aire enfrían el dispositivo, evitando el sobrecalentamiento y que el teléfono se derrita a causa de la potencia de 120W de la carga rápida. Sin embargo, dentro de la nave espacial, la falta de gravedad provoca que no exista la disipación del calor.
Cuando no hay gravedad, el aire caliente no puede salir hacia arriba, lo que significa que el calor generado por el cargador se queda estancado. Esto provoca que, en unos minutos, la temperatura del dispositivo suba a niveles críticos, ya que no existe flujo de aire que lo enfríe.
Riesgos de incendio al no existir oxígeno
La seguridad es clave durante los viajes especiales, como la misión del Artemis II. Un incendio en la nave es el peor escenario posible para la tripulación y la carga rápida puede provocar fácilmente uno. Las baterías de litio de los móviles son extremadamente densas y pueden explotar su sufren una fuga térmica provocado por un sobrecalentamiento excesivo.
El problema está en que el aire dentro de la nave tiene una mayor concentración de oxígeno, lo que haría que cualquier chispa se convirtiese en un fuego incontrolable. A diferencia de como puede ocurrir en tu casa, los astronautas no pueden salir corriendo si se produce un incendio, convirtiendo la carga rápida en un riesgo inaceptable debido a que puede originar una catástrofe.
La energía es limitada
Para evitar este tipo de peligros, la NASA y otras agencias espaciales prohibieron la carga rápida en las naves espaciales. Los smartphones y otros dispositivos que viajaron en el Artemis II están configurados para cargarse a una velocidad muy baja, limitada a una potencia muy baja. Por no hablar de que las naves espaciales tienen redes eléctricas muy limitadas, lo que podría provocar sobrecargas en los circuitos de la nave o agotar los suministros a una gran velocidad.
Esto asegura que la batería se mantenga a una temperatura muy baja y que el calor que genera la carga se gestione sin sobrecalentamientos. Los dispositivos, cables y adaptadores pasan controles de calidad para revisar la resistencia de los materiales y la capacidad de aislamiento que ofrecen. La prohibición de la carga rápida es una de las muchas limitaciones a las que se enfrentan los smartphones en el espacio, así que ya conoces un poco más sobre cómo funcionan los móviles más allá de la Tierra.
