El lunes 28 de abril, España, a excepción de las islas, Ceuta y Melilla vivió el mayor apagón eléctrico que se recuerda y que dejó a millones de ciudadanos sin suministro durante varias horas (y del que aún se desconocen las causas, para más inri). Ni 48 horas han tardado los delincuentes en aprovecharlo para robar tu dinero.
Y es que ya no solo tenemos que preocuparnos por nuestros hogares, negocios y servicios públicos, los alimentos en mal estado y dar respuesta a las numerosas quejas por las molestias ocasionadas. No, es que ahora, lo que comenzó como una crisis energética pronto se ha convertido en una oportunidad para estafadores, que han aprovechado el desconcierto general para lanzar una nueva oleada de fraudes telefónicos. Algo que suele repetirse con cada nueva desgracia a la que nos enfrentamos.
La estafa del banco y sus compensaciones
En las últimas horas, FACUA ha alertado de que cientos de usuarios han recibido llamadas por todo el país, especialmente en provincias como Málaga, donde los delincuentes se hacen pasar por empleados de banca, de compañías eléctricas o de telecomunicaciones. El gancho es siempre el mismo: una supuesta compensación del 20% en la factura por los perjuicios causados por el apagón.
Buenas tardes, le llamamos de su compañía para aplicarle un descuento en la próxima factura como medida por el corte de suministro.
Detrás de este gesto aparentemente solidario se esconde un fraude cuyo objetivo es obtener datos bancarios de las víctimas. Una vez proporcionada esta información, los estafadores realizan cargos en las cuentas corrientes o tarjetas de crédito de forma inmediata.
Aunque es una estafa muy burda, que simplemente se hace pasar por alguien del banco sin más trabajo de suplantación, lo cierto es que hay quien pude caer, especialmente personas mayores. Por eso FACUA, y nosotros mismos, como hacemos siempre, recomendamos no facilitar ningún dato personal ni bancario si se recibe una llamada de este tipo.
En cuanto se detecte que la llamada es fraudulenta, hay que colgar de inmediato y, si se ha compartido información sensible, contactar con el banco para bloquear cualquier posible cargo no autorizado. Además, hay que denunciar el hecho ante la Policía Nacional para que se pueda investigar y rastrear a los autores de este tipo de fraudes.
Evidentemente, como hemos dicho antes, no es que este tipo de estafas sean nuevas: los delincuentes suelen aprovechar crisis, catástrofes naturales o eventos muy mediáticos para desplegar campañas masivas de engaños. Por eso, los expertos insisten en la necesidad de extremar la precaución y no caer en ofertas que parecen demasiado buenas para ser verdad. Piensa que, aunque este sea un burdo intento de hacerte con tus datos del banco, sí que es cierto que los estafadores han perfeccionado sus métodos y en muchas ocasiones utilizan números de teléfono locales, e incluso imitan acentos regionales para hacer más creíble la llamada.
En este caso, ya te decimos que nadie del banco te va a llamar para compensarte nada,ni de ninguna eléctrica ni de ningún otro servicio.
