Bizum lleva años siendo una de esas tecnologías a las que estamos tan acostumbrados que casi se dan por sentadas. Mandar dinero a un amigo, pagar una cena o devolver un favor se ha convertido en un gesto tan natural como enviar un mensaje. Pero ahora vamos a poder hacer mucho más gracias a Bizum Pay.
2026 apunta a ser el año en el que Bizum deje definitivamente de ser “solo” una solución de pagos entre particulares para dar un salto mucho más ambicioso y convertirse en una verdadera alternativa a Google Wallet o Apple Pay.
La llegada de Bizum Pay está prevista para mediados de 2026 y permitirá pagar directamente en tiendas físicas con el móvil, utilizando tecnología NFC y sin procesos intermedios complejos.
La clave de Bizum Pay
En la práctica, hablamos de una wallet completa, capaz de competir de tú a tú con Google o Apple, pero con una diferencia clave. La plataforma trabaja en que el pago pueda cargarse directamente a la cuenta bancaria asociada al número de teléfono, sin pasar por las redes tradicionales de tarjetas como Visa o Mastercard.
Hasta ahora, los pagos móviles dependían inevitablemente de varios intermediarios. Incluso cuando usamos el móvil, por debajo siguen operando las grandes redes de tarjetas, con sus comisiones y su control sobre la infraestructura.
Bizum Pay elimina buena parte de esa dependencia al basarse en pagos cuenta a cuenta, algo que encaja perfectamente con el ‘mantra’ de la plataforma, pues Bizum siempre opera sobre cuentas, y no sobre tarjetas. De esta forma, el usuario podrá decidir si paga como siempre, directamente desde su cuenta, o si prefiere usar una tarjeta guardada en la wallet.
Funciona aún sin Internet
Uno de los aspectos más interesantes de Bizum Pay es su capacidad para funcionar incluso cuando se va la luz y no hay acceso a la Red. ¿Te suena, verdad?
En un contexto donde las infraestructuras no son todo lo fiables que deberían (y si no que nos lo digan a los españoles que sufrimos el apagón de abril de este año) permitir pagos offline en casos de caídas de red o apagones es algo fundamental y aporta una tranquilidad que hoy pocas plataformas pueden garantizar.
Desde el punto de vista institucional, encaja con la estrategia del Banco de España y de la UE para asegurar la continuidad de los pagos electrónicos.
Para los comercios, Bizum Pay también promete simplificar mucho las cosas. No será necesario cambiar los TPV, bastará con una actualización de software, y las comisiones podrían ser inferiores a las actuales de Visa y Mastercard.
Esto no solo puede incentivar a pequeños negocios a adoptar el sistema, sino que refuerza la posición de Bizum como solución atractiva en un mercado donde cada céntimo cuenta.
Si todo sale según lo previsto, 2026 no será solo el año de Bizum Pay, sino el inicio de una nueva etapa en la forma en la que pagamos con el móvil, un periodo en el que número de teléfono pasará a ser el centro de todo.
