¿Piensas que por pagar menos de 3.000 euros Hacienda no te va a investigar? En 2026 eso se acabó
Todos estamos bajo la mirada de Hacienda y su lupa cada vez es más grande. De hecho, en 2026 va a ser tan enorme que va a suponer un cambio profundo en cómo se gestionan y supervisan los pagos en España, reduciendo aún más los límites libres de sospecha.
Hasta ahora, los bancos solo estaban obligados a informar al gobierno de los cobros con tarjeta realizados por autónomos y empresas cuando superaban los 3.000 euros al año. El año que viene no es que, simplemente, este límite desaparezca, sino que la frecuencia de envío de dicha información también cambia: ya no será una vez al año, sino cada mes. Todo ello con el objetivo reducir el fraude en un contexto donde los pagos electrónicos aumentan cada año (pero también los pagos en B, todo hay que decirlo).
Adiós al límite de 3.000 euros
A partir del año que viene la Agencia Tributaria tendrá en su mano mucha más información de la actividad económica vinculada a tarjetas, Bizum, Apple Pay, Google Wallet y cualquier método de pago digital. Por el momento, es una medida que afecta directamente a autónomos y empresarios porque todos los cobros con tarjeta, sin importar el importe, se comunicarán de forma mensual.

Da igual si el pago entra por un TPV físico, un datáfono móvil, un cobro online o a través del móvil con Apple Pay o Google Wallet, ya que si es una operación comercial, llegará a Hacienda. Por supuesto, también entra en este grupo cualquier pago recibido por Bizum cuando el receptor tiene un contrato de tipo profesional, que es habitual en comercios o negocios que permiten cobrar escaneando un QR.
Hacienda no distingue el origen del pago: si la operación termina en una tarjeta asociada a un negocio, el banco deberá comunicarla
Y si te estás preguntando que pasará con los ciudadanos normales y corrientes, de momento quedan fuera de estas limitaciones. Los particulares que pagan con el móvil no tienen nada que temer, ya que es el receptor profesional el que está sometido a este control. Es decir, que los Bizum entre amigos seguirán siendo privados y no se comunicarán. Eso sí, los bancos tendrán que informar mensualmente de todas las cuentas nuevas abiertas por cualquier ciudadano: cuentas corrientes, de ahorro o de pago, sin importes de operaciones,.
El año que viene los movimientos con tarjeta de los particulares se reportarán anualmente, aunque solo cuando el volumen total de operaciones supere los 25.000 euros entre cargos y abonos.
Límites más cerrados, y mayor envío de información
Esta reforma, como hemos dicho unas líneas más arriba, también ambia a la hora de hablar de la comunicación entre bancos y Hacienda. El gobierno asegura que recibirá datos en febrero de 2026 correspondientes al mes de enero, en marzo los de febrero, en abril los de marzo, y así sucesivamente hasta completar el ejercicio fiscal.
De esta forma, Las entidades financieras deberán enviar saldos de las cuentas una vez al año, pero todas las aperturas y los cobros mensuales estarán monitorizados.