A todos nos ha pasado. Vamos confiando ciegamente en las indicaciones del GPS del móvil y acabamos metidos en un camino de cabras, atravesando una finca privada (Asturias es el paraíso para estas rutas erróneas del GPS) o, peor aún, metiéndonos por calles prohibidas o de tráfico restringido.
En este caso, si nos atrapa un agente de la autoridad circulando por donde no debemos… ¿Podemos alegar que el GPS nos ha indicado hasta aquel lugar? Ya te decimos que no, que el GPS no tiene la culpa.
No culpes al GPS, él solo ayuda
No es posible recurrir una sanción por error de navegación del GPS, porque la responsabilidad de respetar las normas de tráfico no recae en la app que usemos, sino en el conductor. Los sistemas de navegación como Google Maps, Waze o incluso los GPS integrados en el coche son ayudas para orientarte, pero no sustituyen el deber de observar señales, límites de velocidad y otras normas viales.
Así que, si sigues una indicación equivocada y, por ejemplo, entras en una calle prohibida o te colocas en una zona de estacionamiento restringido porque el GPS te lo indicó mal, la infracción que puedas cometer (como estacionar mal o no respetar señales) te la impondrá un agente o un radar, pero no será por culpa del GPS.
La sanción no se aplica porque “el GPS falló”, sino porque como conductor debiste anticiparte y cumplir con la normativa de tráfico vigente, observando las señales del lugar, que para eso están.
Cuidado con lo que haces al perderte
Además, si te pierdes usando el GPS, ten mucho cuidado con lo que haces, ya que manipular el sistema de navegación o el móvil mientras conduces sí que es sancionable. La DGT lo califica como una infracción grave que puede suponer una multa económica y la retirada de puntos del carnet de conducir si el agente considera que se está reduciendo la atención permanente a la conducción.
En España la Dirección General de Tráfico regula de forma clara el uso de dispositivos durante la conducción. El Reglamento de Circulación y la normativa actual consideran que el manejo manual de un GPS, móvil o cualquier dispositivo electrónico mientras el vehículo está en marcha es una infracción porque distrae al conductor.
Según la DGT, la multa sería de 200 euros y de 3 a 6 puntos:
Mientras se conduce, usar un móvil sin manos libres, leer o enviar mensajes o utilizar auriculares (aunque solo sea uno) es motivo de sanción. También el uso manual de navegadores u otros dispositivos electrónicos. Conducir sujetando el móvil con la mano se castiga con la retirada de 6 puntos.
Vamos, que no te pueden multar simplemente porque el GPS te dé una mala indicación, pero sí pueden sancionarte por no cumplir las normas de tráfico que tú mismo debes conocer y respetar, y también por usar manualmente el dispositivo mientras conduces.
Al final, la responsabilidad final recae sobre ti como conductor, y no sobre una máquina que, aunque falle, está para ayudarte.
