Android tiene un serio problema que parece que nunca tendrá solución. No hablamos de un fallo que afecta al rendimiento, a la batería ni nada por el estilo, sino de un aspecto del ecosistema que tiene que ver directamente con la experiencia de usuario y que puede resultar molesto para algunos usuarios: el bloatware. Esto es, para muchos, el principal mal de Android y, por mucho que pasen las actualizaciones, es algo que nunca desaparecerá.
El término bloatware se refiere a cualquier software preinstalado por el fabricante o la operadora que consume recursos valiosos como espacio de almacenamiento, memoria RAM y batería, sin ofrecer un valor real para el usuario. Pueden ser desde aplicaciones hasta juegos, pasando por servicios de noticias o tiendas de aplicaciones alternativas que duplican las funciones que ya ofrece el sistema.
¿Por qué sigue existiendo el bloatware?
La respuesta, como casi siempre, tiene que ver con el principal origen de la mayoría de los problemas del mundo: el dinero. La naturaleza abierta de Android se ha convertido en una vía de ingresos para marcas que buscan publicitar sus plataformas.
Por un lado, existen acuerdos comerciales directos. Un desarrollador de aplicaciones paga a la para que su aplicación venga preinstalado en millones de dispositivos. Para la empresa desarrolladora, es una forma masiva de publicitar su plataforma, mientras que, para el fabricante es un ingreso extra. Es el motivo por el que aplicaciones como Facebook, Netflix o antivirus de terceros aparecen de fábrica en muchos móviles.
Los propios fabricantes y operadoras desarrollan sus ecosistemas de aplicaciones. Samsung tiene su propia tienda de apps, su asistente de voz y sus servicios de salud. Xiaomi también integra su larga listade servicios y funciones en la nube. Algunas operadoras añaden aplicaciones para gestionar la cuenta, acceder a sus plataformas de televisión o contratar servicios adicionales. El objetivo es llamar la atención del usuario de una forma u otra, aunque hay quienes no se sienten atraídos por esta práctica.
Un problema en Android con difícil solución
El bloatware supone un serio problema para los móviles más baratos, puesto que ralentiza el dispositivo, ocupa un espacio importante y crea una experiencia de usuario desordenada, su eliminación total todavía está muy lejos.
Es un modelo de negocio muy lucrativo para las marcas. En un mercado tan competitivo, los fabricantes buscan sacar todo el beneficio posible y los ingresos por software son una alternativa segura para ello. Además, la principal libertad de Android es, a su vez, su principal virtud y defecto al mismo tiempo, ya que las marcas pueden decidir cómo adaptar Android a sus dispositivos. Aunque hay otras como Google que únicamente incluyen sus propias aplicaciones. Esto es lo que se conoce como Android One o Android puro.
Esta clase de iniciativas ofrecen una experiencia más libre de añadidos, pero la realidad es que la gran mayoría del mercado está dominado por capas de personalización cargadas de aplicaciones preinstaladas. Mientras el modelo de negocio siga siendo rentable, el bloatware seguirá siendo uno de los grandes inconvenientes de Android.
