Android 17 apunta a convertirse en una de las versiones más continuistas de los últimos años, pero eso no significa que vaya a pasar desapercibida y que no incorpore algunas novedades. Lo que pasa es que algunas de sus nuevas apuestas podrían no ser tan bien recibidas como a Google le gustaría.
Todo indica que la compañía está preparando un cambio visual muy concreto heredado de iOS 26 y que, por supuesto, no ha dejado indiferente a nadie de los que llevaban años acostumbrados a las versiones previas del sistema operativo de Apple. Hablamos, por supuesto, del uso del desenfoque y la translucidez en la interfaz del sistema, es decir, una adaptación del Liquid Glass de Apple al ecosistema Android.
Android 17 apuesta por Liquid Glass
Las primeras pistas llegan desde compilaciones internas de Android 17 que han podido verse en capturas filtradas (aunque no se han publicado). En ellas se aprecia claramente cómo Google continúa desarrollando la línea visual de Material 3 Expressive, el lenguaje de diseño estrenado el año pasado, pero añadiendo una capa extra de profundidad visual basada en fondos translúcidos.
La idea es abandonar progresivamente los paneles de color sólido, tanto claros como oscuros, para dar paso a superficies que dejan entrever lo que hay debajo, ya sea el fondo de pantalla, los iconos de la pantalla de inicio o incluso el contenido de una app abierta.
Uno de los ejemplos más claros está en la barra de volumen. El clásico control con forma de píldora que aparece al pulsar los botones físicos del móvil pasaría a tener un fondo semitransparente, con un desenfoque suave que permite reconocer el contenido que queda detrás sin que sea demasiado molesto.
Pro no seria una réplica exacta de lo visto en iOS 26. Google lo combinaría con ligeros tintes dinámicos que se adaptan al Color Dinámico del sistema, reforzando la coherencia visual entre fondo, interfaz y acentos de color. En la práctica, el resultado es una interfaz más profunda y moderna, pero mucho más discreta que la vista en iOS 26. Android 17 parece buscar un equilibrio más conservador, manteniendo la legibilidad como prioridad, precisamente algo que en su día se critico de forma casi unánime en el sistema operativo de Apple.
Eso sí, no estamos ante una revolución estética comparable a la del año pasado. Las propias filtraciones dejan claro que el rediseño de Android 17 será ligero. Cambian algunos componentes, se refinan animaciones y se añade este nuevo tratamiento visual, pero la estructura general de la interfaz y la forma de interactuar con el sistema seguirán siendo prácticamente las mismas.
Lo que por el momento no sabemos es si este efecto de transparencias y desenfoques quedará limitado al sistema o si llegará también a las aplicaciones de Google. Por ahora, no parece formar parte del diseño Material 3 Expressive aplicado a apps, lo que sugiere que la translucidez podría reservarse para elementos del sistema operativo.
Aun así, no sería extraño ver ajustes progresivos en aplicaciones clave si la acogida es positiva. Es de imaginar que en el próximo Google I/O, o antes, saldremos de dudas.
