Ayer era el día que muchos esperaban. Hace apenas 24 horas, Apple ha puesto a disposición de los usuarios de iPhone compatibles la actualización a iOS 26, un software que la compañía describe como una de las renovaciones más ambiciosas en la experiencia del iPhone en los últimos años. Lástima que el grueso de los usuarios no pone, para nada, lo mismo.
Con un nuevo diseño denominado “Liquid Glass”, cambios en Mensajes, Teléfono, Mapas, Música y hasta en la forma de gestionar alarmas, Apple buscaba marcar un antes y un después. Pero la recepción ha sido todo lo contrario a lo que Cupertino esperaba: un alud de quejas, críticas y frustraciones que se han viralizado en X.
El diseño es el gran problema de iOS 26, pero no el único
La estrella de iOS 26, la interfaz Liquid Glass debía ser la carta de presentación de una nueva era visual en el iPhone. Sin embargo, los usuarios la han bautizado como un error de cálculo. “iOS 26 es un desastre. Esa supuesta ‘Interfaz Liquid Glass’ es pura basura. ¿Pero el verdadero problema? Los errores de espaciado. Un caos de espacios en blanco por todas partes.” “Es la primera vez que odio un iOS. Todo es inestable, llamativo y distrae. Casi todo es ilegible”.
Algunos van más allá y denuncian incluso mareos y fatiga visual con los cambios de pestañas y menús. La sensación se intensifica en modelos con pantallas de 120 Hz, donde la fluidez convierte la experiencia en algo “estridentemente incómodo”.
Más allá del rediseño, otra de las quejas está en el rendimiento. “Mi iPhone 13 Pro Max se jodió después de actualizar. Va muy lento y se descarga rapidísimo. Parece que estoy usando un iPhone 6”.
Aunque Apple advirtió en sus notas de lanzamiento que las primeras horas tras instalar iOS 26 podrían verse afectadas por procesos internos como la reindexación de archivos, lo cierto es que las quejas van mucho más allá de una “molestia temporal”. Los testimonios hablan de ralentizaciones constantes, cierres inesperados y un consumo de batería que “hace imposible llegar al final del día”.
De hecho, comentarios como “¡La peor actualización en años, de lejos!”, siendo esta la más benévola (y llamativa, pues viene de alguien tan reputado en el mundo de la telefonía como Steve H.McFly, también conocido como @OnLeaks), son los que más se repiten a lo largo y ancho de la red social por quienes han instalado ya la nueva versión del sistema operativo de Apple en su iPhone.
La percepción general es que Apple ha priorizado el espectáculo visual por encima de la usabilidad, y muchos usuarios aseguran que preferirían volver a iOS 18 si fuera posible. La decepción es aún mayor teniendo en cuenta que, a diferencia del año pasado, cuando Apple vendió iOS 18 como la gran apuesta por la inteligencia artificial, esta vez se trataba de una actualización “más práctica, enfocada en el día a día”.
Al final, lo que debía ser el paso hacia una nueva identidad visual se ha convertido en un terremoto de críticas, algo que ya avanzamos cuando se publicaron las primeras betas del software, convirtiendo a iOS 26 en uno de los lanzamientos más polémicos de la compañía.
