Convierte tu propio teléfono en el mejor móvil para jugar

Convierte tu propio teléfono en el mejor móvil para jugar

David Girao

Muchos de los smartphones de hoy ya nacen con un carácter gaming importante. Marcas como Xiaomi, Realme o Samsung, ya esgrimen como uno de los argumentos principales de muchos de sus modelos, que son lo mejor de lo mejor en los juegos más potentes del mercado.

Si vamos un paso más allá, también encontramos móviles 100% gaming, con capas personalizadas dedicadas al juego y por supuesto, diseños especialmente pensados para pasar horas jugando. Entre los más populares tenemos los Black Shark de Xiaomi, los Asus Rog Phone o los Leonor Legion entre otros. Aunque si tenemos un móvil “normal y corriente”, también podremos darle un buen lavado de cara para convertirlo en un potente móvil gaming.

Busca el Modo de Juego

Puede que tu móvil no sea gaming en esencia, pero las capas de personalización de los fabricantes suelen integra un modo de juego dedicado. Xiaomi, Realme, OPPO, vivo o Huawei, cuentan en sus dispositivos con un software dedicado a potenciar los juegos y a evitar distracciones durante las partidas. Si no contamos con esta herramienta, siempre podremos hacer uso de alguna externa como Game Booster, una de las más populares presentes en Google Play.

opciones modo ultra juego vivo

En Xiaomi

Dentro de la app de seguridad que encontramos en la carpeta de herramientas, tendremos acceso al «Acelerador de velocidad»- Una vez dentro podremos añadir nuevos juegos para conseguir un plus de rendimiento.

En Samsung

Podremos activar el modo de alto rendimiento para lograr una mejora en los juegos. Entramos en Ajustes/Batería y activamos Alto Rendimiento.

En Realme

Podremos entrar en el «Espacio de juegos», app preinstalada en el sistema desde Realme UI. Después tocaremos en «Rendimiento CPU/GPU», que pondrá los recursos del sistema en el rendimiento para notar una mejoría en los juegos-

En OnePlus y OPPO

Las dos marcas cuentan con un Game Space dedicado a albergar los juegos instalados en el sistema. Además, en los ajustes encontraremos una opción para poder optimizar los gráficos

En Motorola

En este caso, los terminales de Motorola cuentan con la app «Moto», donde podremos seleccionar el Moto Gametime para todo lo relacionado con los juegos.

En Huawei

Es en la App de asistencia de Huawei, donde se encuentra la Game Suite, que también acelera los juegos instalados para mejorar su rendimiento.

Mando inalámbrico

Los mandos Bluetooth que podamos tener por casa, se pueden conectar a nuestro móvil como cualquier otro dispositivo. Al hacerlo podremos manejar el móvil con el mando y entrar a muchos juegos para sentir una experiencia más gaming. No obstante, hay juegos que tienen prohibida esta práctica, por lo que puede que no funcione en alguno de ellos o incluso nos puedan banear al usar un mando si no está permitido.

Mando Android

Carcasas y accesorios

Hay dos accesorios fundamentales para convertir nuestro smartphone en un auténtico móvil gaming. El primero pasa por hacernos con unos gatillos de calidad. Nos facilitará mucho las cosas en juegos como Fortnite o Callo of Duty Mobile, y no infringen ninguna norma de uso de periféricos en estos juegos. Se colocan junto a la carcasa del móvil y permiten realizar acciones como el disparo o zoom de forma mucho más rápida.

mando ventilador

El segundo accesorio que convertirá nuestro móvil en un móvil gaming es una carcasa con powebank y refrigeración incorporada. De esta forma podremos mantener el móvil encendido durante más tiempo, y además se refrigerará la parte trasera para evitar calentones que puedan dañar componentes internos. No obstante, hay que tener claro que la mejor refrigeración es apagar el móvil y dejarlo reposar si llevamos demasiado tiempo jugando.

¿Hacer un overcloking?

Es algo muy habitual en el mundo del gaming de PC. Aunque es algo es posible en Android, es algo que requiere ser usuario root y utilizar una herramienta para modificar la frecuencia del procesador. Eso significa que solo es recomendable par terminales con muy bajo rendimiento y siempre teniendo en cuenta que hay un riesgo grande en cuento a posibles problemas e incluso pérdida de garantía.