Probamos el módulo Hasselblad para la cámara del Moto Z

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Esta mañana hemos pasado un rato con la cámara del Moto Z de Lenovo y sus MotoMods, coincidiendo con su lanzamiento en España del que os hemos dado buena cuenta e informado de los precios que tendrán los equipos en nuestro país. Los smartphones ya los conocíamos hace semanas pero por fin pudimos poner las manos sobre uno de sus módulos más interesantes, el de la cámara del Moto Z firmado por Hasselblad.

Una de las cosas más interesantes de los nuevos Moto Z de Lenovo – que difícil es dejar de llamarlos Motorola – es que cuentan con la posibilidad de ampliar sus posibilidades. Y de hecho, para ver cuanto nos puede cambiar usarlo o no, primero repasaremos las capacidades de la cámara de los Moto Z.

La cámara del Moto Z es de 13 MP con estabilización óptica y F/1.8. En el caso del Moto Z Force que sube hasta los 21 MP, también con OIS y PDAF además de la misma apertura en el caso del Moto Z Force. Si queréis ver las fichas técnicas de ambos equipos, os invitamos a pasar por el comparador donde las podéis poner frente a frente.

Al igual que pasaba con el LG G5, Lenovo se ha sumado al carro de los accesorios especiales para mejorar las capacidades y ahí es donde entran los Moto Mods, los módulos para los Moto Z entre los que destacan el de la cámara Hasselblad, que hemos podido probar hoy.

Qué aporta el MotoMod Hasselblad a la cámara del Moto Z

Este módulo cuenta con un sensor BSI CMOS propio de 1/2.3 pulgadas (el mismo tamaño que el del Xiaomi Mi5s que hemos visto hoy) y 12 MP. Su lente tiene una apertura máxima de F/3.5 además que el tamaño de sus píxeles es de 1,55 micras (de nuevo, repite la cifra del Xiaomi Mi5s).

moto z force dorado y negro

Es capaz de grabar con resolución FullHD a 30 fps pero lo interesante de este módulo, además de que cuenta con el sello de Hasselblad, es que nos permite modificar el enfoque, dado que es manual – y ya entramos en cosas que no tienen normalmente en un móvil -. Cuenta con zoom óptico, balance de blancos, ISO y exposición aunque no podemos modificar la velocidad de obturación. Además aporta un flash de Xenon, algo muy interesante para la foto nocturna y bastante mejor que usar los de LED, siendo capaz de guardar las fotos en formato DNG (Digital Negative), es decir, en RAW.

Transforma la cámara del Moto Z en una ya más “pro”

El resultado con el es, realmente, interesante y sobre todo para alguien que quiera transformar su móvil en una cámara que compacta de notables prestaciones y, además, conectada. Por otra parte, lo que se echa de menos es que no cuenta con su propia batería, por lo que en un uso continuado tenemos la duda de lo que sufrirá la del móvil que se encarga de suministrar la energía para todo el sistema. Tampoco tiene su propio espacio de almacenamiento, aunque eso no es tan grave y dado que cuenta con tantos elementos, hace que el conjunto suba de peso sensiblemente.

Escrito por David G. Bolaños (@d_gomez_b)