El Samsung Galaxy Z Flip7 no pretende ser una revolución, sino una mejora de lo que la marca viene haciendo, con gran acierto, desde hace un par de años. De hecho, a nivel fotográfico, mantiene exactamente el mismo sistema de cámaras que su predecesor, el Z Flip6. Es decir, cuenta con una cámara principal de 50 megapíxeles con apertura f/1.8, una ultra gran angular de 12 MP con apertura f/2.2, y una cámara frontal de 10 MP para selfies. Pero, ¿cómo rinden a la hora de la verdad?
Viendo que el hardware es el mismo, para encontrar las novedades más destacadas en la cámara hay que fijarse en su interior, donde el Galaxy Z Flip7 presume del motor ProVisual Engine, que se encarga de procesar las imágenes con mayor inteligencia. Este sistema permite una mejor gestión del color, el rango dinámico y el enfoque, además de facilitar funciones como el zoom automático en el modo Flex (cuando el teléfono está medio plegado), uno de los grandes alicientes del móvil de Samsung. Y es que este modo ahora puede seguirte y mantenerte centrado en el encuadre si te mueves.
@movilzonaoficial Primeras impresiones del Samsung Galaxy Z Flip7, ¿te gusta cómo cambió? samsung galaxyunpacked
Así rinden las cámaras del Galaxy Z Flip7
Si se compara con otros teléfonos de gama alta, especialmente los que incorporan múltiples sensores con teleobjetivos avanzados, la cámara del Z Flip7 queda un peldaño por debajo, pero es que la fotografía no es la guerra del teléfono con pantalla flexible de Samsung.
Sin embargo, si tenemos en cuenta que estamos hablando de un plegable tipo concha, esta configuración es más que competitiva, y nos atreveríamos a decir que es la mejor cámara que podemos ver en un terminal con este formato, con permiso del RAZR 60 Ultra. Y es que, aunque el tamaño del sensor de la cámara principal (1/1.57”) no es el mayor del mercado, sigue siendo suficientemente capaz para capturar fotos de alta calidad en la mayoría de situaciones, y mucho mejor que cualquier otro Flip anterior de Samsung.
Fotografía diurna
Con buena iluminación, el Z Flip7 se luce. Las fotos tomadas con la cámara principal presentan un nivel de detalle alto y colores cercanas a la realidad sin llegar a saturaciones irreales. Los cielos lucen naturales, los rostros bien definidos y el contraste es más que aceptable. Un punto positivo es que, a diferencia de generaciones anteriores, Samsung ha contenido el procesamiento excesivo, especialmente en texturas como cabello o superficies rugosas.
El rango dinámico, aunque no líder en su clase, permite conservar detalles tanto en zonas iluminadas como en sombras moderadas.
Fotografía nocturna
Aquí el teléfono adopta una postura algo conservadora. En lugar de iluminar artificialmente la escena, como hacen algunos modelos de la competencia, el Z Flip7 mantiene la atmósfera nocturna realista. Las fotos nocturnas conservan sombras naturales y muestran detalles en ramas, cortezas de árbol o luces de ciudad sin ruido excesivo. El motor ProVisual ayuda a elevar el nivel, especialmente en textura y definición de elementos secundarios como edificios o vegetación.
La mejora respecto al Z Flip6 es sutil pero perceptible.
Cámara ultra gran angular
El sensor de 12 MP para capturas amplias se comporta correctamente en exteriores con buena luz. No alcanza la calidad de la cámara principal: hay algo de distorsión en los bordes y un rango dinámico más limitado, pero sigue siendo útil para paisajes y fotos grupales.
En interiores o con poca luz, sufre más: la pérdida de detalle y la aparición de ruido son notorias. Aun así, es una herramienta práctica para ciertas situaciones.
Selfies
El Z Flip7 ofrece dos maneras de tomar selfies: con la cámara frontal de 10 MP o usando la cámara principal mientras el dispositivo está medio plegado y aprovechando la pantalla externa como visor. Este último método ofrece resultados significativamente mejores. Los selfies con la cámara principal capturan más detalle, mejor color y un enfoque superior. Además, el tono de piel se representa con mayor fidelidad, sin tendencia a sobreexponer.
Esta es una de las grandes ventajas de tener un diseño plegable: selfies con calidad de cámara trasera.
Video
En grabación de video, la cámara principal ha mejorado en comparación al Z Flip6. Los clips se ven más naturales, con colores precisos, buen nivel de detalle y una reducción de la nitidez artificial. La estabilización funciona bien hasta cierto punto, aunque no está al nivel de los mejores modelos Galaxy S, y eso se nota. La ultra gran angular y la cámara frontal, en cambio, no han mejorado demasiado y ofrecen un resultado más plano.
Aun así, son adecuadas para grabaciones casuales, TikToks o videollamadas. Además, el software de cámara incluye opciones avanzadas como grabación LOG, controles manuales, y un modo retrato efectivo.
¿Vale la pena?
De primeras, la cámara del Samsung Galaxy Z Flip7 está bastante bien. No sorprende por innovaciones radicales en el hardware, pero sí por la madurez del software, que gestiona muy bien los contrastes y ofrece resultados consistentes en todo tipo de condiciones. Si bien es cierto que las fotos tienden a tener un punto extra de nitidez típico de Samsung, eso puede gustar a muchos usuarios, especialmente en redes sociales.
Lo cierto es que, a día de hoy, no hay otro plegable tipo concha que haga mejores fotos que este. La calidad de imagen está por encima de lo ofrecido por muchos smartphones de gama alta, aunque se queda por debajo de los móviles premium tradicionales, como el Galaxy S25 Ultra, el Xiaomi 15 Ultra, el OPPO find X8 Ultra o el iPhone 16 Pro Max, que cuentan con sensores más grandes, mejor zoom y algoritmos más refinados.
No lo compraría únicamente por sus cámaras, ya que los verdaderos atractivos del Z Flip7 están en su diseño plegable, sus modos Flex, y su portabilidad. Pero para quienes desean un teléfono compacto, elegante y con un buen rendimiento fotográfico, este dispositivo sí está a la altura de su precio.
