El Gobierno eleva la edad mínima para poder acceder a redes sociales a los 16 años de edad: nuevas medidas para la protección de menores en entornos digitales pretenden ofrecer una mayor seguridad en los entornos digitales. Esta medida pretende estar completamente activa a final de verano del 2024, aunque quizá tarde algo más en implementarse, por lo que de momento aún se pueden registrar en redes sociales niños y niñas a partir de los 14 años de edad.
El gobierno de España ha dado un paso significativo para garantizar la seguridad de los menores en el ámbito digital. El Consejo de Ministros ha aprobado un Anteproyecto de Ley Orgánica para la protección de las personas menores de edad en entornos digitales y redes sociales, elevando la edad mínima para poder acceder a ellas de los 14 a los 16 años de edad. Esto son dos años más que tendrán que esperar los niños a poder crearse una cuenta en redes sociales y disfrutar de ellas, algo que puede pillar por sorpresa a más de uno.
Un cambio necesario en la protección digital de los menores
El Reglamento Europeo establece la edad mínima para tener cuenta en redes sociales a los 16 años, aunque con posibilidad de que los estados miembros establezcan sus propios límites, no antes de los 13 años. España tenía un límite de 14 años que ha decidido aumentar recientemente. Este cambio pretende reforzar la protección de los derechos de los menores, sobre todo en lo referente a su intimidad, honor, imagen y la seguridad de los datos personales.
El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, explicó que la medida tendrá como objetivo principal la protección de los derechos de los menores en el entorno digital.
«El entorno digital es hoy un espacio vital para el desarrollo de niños, niñas y adolescentes, pero no está exento de riesgos», señaló Bolaños.
La nueva ley no solo busca salvaguardar la privacidad y el derecho fundamental de la imagen propia, sino también los datos personales de los menores y garantizar que los contenidos a los que acceden sean adecuados para su edad.
Entre las novedades encontramos la nueva tipificación de delitos sobre la difusión sin autorización de imágenes creadas por inteligencia artificial de deepfakes pornográficos. La norma introduce el denominado grooming (engaños online a menores) como circunstancia agravante contra la libertad sexual de los menores.
Otra de las medias es la de elevar la edad mínima de 14 a 16 años para poder dar consentimiento al tratamiento de los datos personales. Estas medidas son cruciales para enfrentar los desafíos que la tecnología presenta en la actualidad. Va a ser difícil de implementar porque los diferentes servicios tienen unas edades mínimas que pueden variar y que se adapten a la normativa española puede llevar algún tiempo. Esta es solo una de las medidas que ha llevado a cabo el gobierno para proteger a los menores y con la nueva ley de protección de menores.
Control de acceso más estricto a redes sociales
Una de las medidas más importantes del nuevo Anteproyecto de Ley es la modificación del control de acceso a las redes sociales. Aunque plataformas como Facebook e Instagram luchan constantemente por mejorar la protección infantil, cuentan todavía con procesos de verificación insuficientes. A pesar de que existen métodos KYC bastantes efectivos, «Know Your Costumer», es decir, el proceso de «Conoce a tu Cliente» que realizan las entidades financieras para verificar la identidad de sus clientes en cumplimiento de exigencias legales. La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) está trabajando en un sistema de identificación mediante un documento oficial, como el DNI, para evitar que los menores puedan burlar la comprobación de edad al crear una cuenta en redes sociales.
Este sistema de identificación se lanzará próximamente, probablemente coincidiendo con la aprobación del Anteproyecto de Ley. Con estas nuevas medidas, el Gobierno de España espera crear entornos digitales más fiables y saludables para los menores, fomentando un uso responsable de la tecnología y garantizando la protección de los derechos del menor en el ámbito digital. Los servicios tendrán que utilizar sistemas de verificación de la edad fehacientes para evitar que los menores se salten la nueva ley.
