El debate sobre cuánto costarán los iPhone 18 ya está sobre la mesa y no es ‘moco de pav0’. Todo sabemos que los móviles van (y ya están) subiendo de precio como así anticipaba hace semanas el CEO de Xiaomi, y los smartphones de Apple no son ajenos a estos cambios en el mercado.
De hecho, todo apunta a que Apple podría volver a tensar la cuerda de los precios, hasta el punto de que más de uno se llevará las manos a la cabeza. A menos que hablemos de esos fans acérrimos de Apple que están dispuestos a comprar los nuevos móviles de la marca sin importar lo mucho que cuesten y que tienen asumido desde hace tiempo que cada nueva generación llega acompañada de cifras cada vez más elevadas.
Y es que, las previsiones apuntan a que este año, el precio del iPhone 18 podría batir nuevos récords dentro del propio catálogo de la compañía.
Todo es más caro, y los iPhone también
Las razones detrás de este posible encarecimiento no son ningún secreto dentro del sector. Varios informes de bancos de inversión y firmas de análisis coinciden en señalar el fuerte aumento del precio de componentes clave, especialmente la memoria RAM y el almacenamiento NAND. Son dos elementos fundamentales en cualquier smartphone moderno y cuyo coste se ha disparado en los últimos meses.
Es cierto que Apple tiene una capacidad de negociación y control de la cadena de suministro que pocas empresas pueden igualar, pero incluso con esa ventaja resulta complicado absorber subidas tan exageradas sin trasladar parte del impacto al consumidor final.
De esta forma, y según estas previsiones, Apple se las podría apañar para mantener o subir ligeramente el precio de los modelos estándar de iPhone 18, al menos en las versiones con menor capacidad de almacenamiento. Sin embargo, el problema llegaría en cuanto se suben escalones. Cada salto de almacenamiento supondría un incremento mayor que el visto hasta ahora, lo que encarecería especialmente las configuraciones de 512 GB, 1 TB o superiores.
Si observamos lo que pasó en el pasado con los iPhone 17, podemos ir dando forma a lo que sucederá con los iPhone 18. Aquí, el iPhone 17 comenzó a venderse desde 959 euros en su versión base con 256 GB, una diferencia considerable si se compara directamente con el precio en dólares. Los modelos Pro y Pro Max subieron aún más el listón, superando con facilidad los 1.300 y 1.400 euros según la capacidad.
Ahora parece que podríamos tener una subida de hasta 100 euros por modelos en alguno de los casos, siendo de 50 en el caso más optimista. Para Apple, encarecer las versiones más completas es una forma de proteger márgenes en un mercado donde la competencia Android aprieta fuerte, ofreciendo móviles muy avanzados en cámara, potencia y batería a precios más contenidos.
El riesgo está en dejar fuera a usuarios que ya van muy justos o que empiezan a plantearse seriamente alternativas, incluso dentro del propio ecosistema de generaciones anteriores. Es decir, que la gente se compre el iPhone 16 o 17, más barato, antes que os iPhone 18.
