Con el Pixel 10 todavía asentándose en el mercado, ya empieza a tomar forma el Pixel 11 y, sobre todo, se está hablando de su corazón, de su chipset. Hay muchos que se preguntan, ¿está Google dispuesta a romper definitivamente con su estrategia de usar sus propios chips Tensor en sus teléfonos?
La realidad es que las filtraciones apuntan a un giro estratégico que va más allá de un simple cambio de proveedor y que podría marcar un antes y un después en la historia de los Pixel. Pero parece que tendremos Tensor, de momento, para rato.
MediaTek por Samsung
Recordemos que Google ya rompió con Samsung este año, al lanzar el primer Google Pixel con un Tensor fabricado por TSMC, los Pixel 10 Series, en vez de por la firma coreana. No fue solo un cambio industrial, sino una declaración de intenciones. La marca quería más control, más eficiencia y menos dependencia de los Exynos, que habían sido la base real de los Tensor desde su nacimiento.
Sin embargo, ese “divorcio” no fue completo ya que el módem siguió siendo de Samsung, concretamente una variante del Exynos 5400, con mejoras evidentes frente a generaciones anteriores, pero todavía lejos de lo que ofrecen los mejores Snapdragon en conectividad y consumo.
Ahora entra en escena el Tensor G6, nombre en clave Malibu, y con él un posible aliado inesperado para muchos usuarios: MediaTek.
Según filtraciones recientes, Google estaría probando internamente el módem MediaTek M90 en prototipos del Pixel 11, con referencias internas distintas a las del Pixel 10, lo que indica que el cambio va en serio y no es un simple experimento de laboratorio.
El MediaTek M90 se presentó oficialmente en el MWC 2025 y, sobre el papel, es un salto importante. Promete velocidades de descarga de hasta 12 Gbps, soporte para doble SIM 5G , conectividad satelital integrada y, lo más relevante para los Pixel, una reducción de hasta un 18 % en el consumo energético frente a generaciones anteriores de MediaTek.
Esto último es clave, porque la conectividad ha sido durante años uno de los puntos débiles de los Pixel en el uso diario, especialmente en escenarios reales con cobertura irregular y uso intensivo de datos.
¿Solo cambia el módem?
La influencia de MediaTek no se quedaría solo en el módem. Todo apunta a que Google se ha fijado de cerca en el Dimensity 9500 para definir la arquitectura del Tensor G6.
Por eso, aunque el procesador seguirá siendo un Tensor, “made in Google, tendríamos un procesador con una configuración de núcleos 1+6+1, con un “super core” Cortex-X930 para picos de rendimiento, seis núcleos Cortex-A730 para tareas exigentes sostenidas y un único núcleo eficiente para procesos ligeros. Un planteamiento distinto al de los Tensor anteriores y más cercano a una filosofía de rendimiento puro, algo que los Pixel necesitaban desde hace tiempo.
Entonces, ¿va a abandonar Google su procesador Tensor en los Pixel 11? La respuesta corta es no, pero con un “pero” importante. Tensor seguirá existiendo, pero cada vez se parecerá menos a un Exynos “personalizado” y más a un chip con influencias claras de MediaTek, fabricación de TSMC y un enfoque propio centrado en la IA y la eficiencia.
