Pocas cosas son tan frustrantes como abrir WhatsApp con la intención de enviar un mensaje que necesites mandar, solo para descubrir que la aplicación responde de forma lenta o incluso no responde. Sobre todo cuando necesitamos estar atento en tiempo real.
Es esencial, que una de las aplicaciones de mensajería más utilizadas del mundo esté siempre al 100% y no presentes problemas de rendimiento, ya que a día de hoy puede afectar tanto a la productividad como la paciencia de los usuarios, sobre todo cuando existen alternativas. Este problema puede manifestarse de muchas maneras: mensajes que tardan en enviarse, vídeos o imágenes que no se cargan correctamente o la interfaz de la aplicación se ha vuelto tan lenta que es imposible hacer nada, ¿por qué sucede esto y qué podemos hacer para solucionarlo?
A veces es necesario darnos cuenta de que puede estar pasando, cuál es el problema que hace que vaya lento, si es del programa o del dispositivo y desglosar de esta forma el problema para poderlo solucionarlo. Así que vayamos a averiguar que es lo que ocurre cuando esto nos sucede a nosotros
¿Qué provoca que WhatsApp funcione lento?
Hay múltiples razones por las que WhatsApp puede volverse lento. Una de las más comunes es la acumulación de datos en la caché y almacenamiento, sobre todo si eres alguien demasiado sociable, o tienes clientes y usuarios que se comunican continuamente contigo. Al ser una aplicación que habitualmente usa imágenes, videos, mensajes de voz y otros archivos multimedia, es fácil que tu dispositivo se sature de información, y esto suele ser lo más probable, sobre todo si también estás en muchos grupos. Esta saturación, si no se gestiona de alguna manera, puede afectar tanto el rendimiento de la app como al de tu memoria interna. Es recomendable revisar el almacenamiento de la app cada cierto tiempo, ver la cantidad de datos que se está utilizando y eliminar aquellos que ya no te hagan falta.
Además, el uso prolongado de la aplicación sin reiniciar el dispositivo puede provocar que los procesos en segundo plano se acumulen, lo que ralentiza el sistema en general. También influye el hecho de no actualizar la app, ya que las versiones antiguas pueden contener errores o estar mal optimizadas para los nuevos sistemas operativos. Usar versiones modificadas o no oficiales de WhatsApp también incrementa el riesgo de mal funcionamiento, ya que estas versiones no siempre están bien desarrolladas ni ofrecen el mismo soporte técnico. Por otro lado, la presencia de malware en el dispositivo podría interferir con el funcionamiento normal de la app, generando lentitud, bloqueos o cierres inesperados.
Otra de las causas puede hacer referencia a la conexión a Internet. WhatsApp, al igual que otras aplicaciones de mensajería instantánea, depende de una conexión a la red para enviar y recibir los mensajes. Si estás en una zona con poca cobertura o te conectas a una red Wi-Fi poco estable, es posible que la aplicación tenga problemas para cargar archivos o mensajes, pero, claro, esto no sería culpa de la propia app y habría otras muchas plataformas afectadas.
Cómo optimizar el rendimiento de WhatsApp
Si lo que quieres es que la app de mensajería, por decirlo de alguna manera, ‘vuele’, te dejamos estos consejos que van a mejorar el rendimiento de la app en casi cualquier smartphone.
Gestionar el almacenamiento y eliminar la caché
Limpiar la caché de WhatsApp es un paso fundamental, ya que es el lugar donde se almacenan datos temporales como miniaturas de imágenes, vistas previas de vídeos, y otros archivos de acceso rápido que la app genera para funcionar más ágilmente en el día a día, pero, que pueden generar, a la larga el efecto contrario.
Y es que, con el tiempo, esta caché puede acumularse excesivamente (ocupando desde cientos de MB hasta varios GB) o corromperse, lo que paradójicamente ralentiza WhatsApp al dificultar la búsqueda de estos archivos o al intentar usar datos corruptos. Por eso te recomendamos brrarla de vez en cuando.
Tranquilo, que eliminarla no borra tus chats ni archivos multimedia importantes, solo estos temporales, forzando a la app a regenerarlos de forma limpia.
Por otro lado, podemos manipular nuestro almacenamiento, eliminando archivos multimedia sin eliminar los chats. Para hacer esto, haz lo siguiente:
- Pulsa en lo 3 puntitos de la esquina superior derecha.
- En el menú elige ‘Ajustes’.
- Baja y accede a «Almacenamiento y datos».
- Toca en «Administrar almacenamiento».
- Aquí es posible gestionar los datos por chats y grupos, y eliminar aquellos que ya no necesites.
En iOS, el proceso es menos directo, pero un buen truco es desinstalar y volver a instalar WhatsApp si notas que, después de limpiar la caché, y eliminar archivos, el problema sigue. Esto puede corregir posibles errores de instalación o archivos corruptos que no se han podido eliminar con el simple borrado de la caché. Además, ya habrás aligerado la app para que inicie de nuevo con menor espacio.
Huye de temas y fondos de pantalla
Puede parecer una tontería, pero los temas que se aplican sobre la plataforma de mensajería y los fondos de pantalla, así como cambiar las fuentes y establecer otras formas de personalizar WhatsApp, al final provocan que la aplicación consuma más memoria de lo debido, haciendo que funcione bien.
Las cosas, si se dejan como el primer día que las descargaste, funcionan mejor, y, desde luego, WhatsApp no es una excepción.
Mantener la app actualizada
Otro punto crucial es mantener WhatsApp actualizado a la última versión disponible. Piensa que las nuevas versiones no se lanzan por gusto, sino para que todo funcione bien.
En el caso de WhatsApp, si hasta la fecha te ha funcionado, y ves que es raro que ahora se vuelva lenta, pero puede ser precisamente porque necesite actualizar. Las actualizaciones no solo añaden nuevas y mejores funciones, sino que también corrigen errores o problemas de compatibilidad. A veces sucede, que al cambiar tanto de una actualización a otra, algunas funciones dejan de funcionar, porque precisamente necesita de que actualices la app. Asegúrate siempre de tener la versión más actualizada, muchas veces este es el remedio para la mayoría de males.
