Como cada año, debemos presentar la declaración de la renta y, también como suele ocurrir, ha llegado ese momento en el que los delincuentes aprovechan el despiste para tratar de engañarnos con diversas artimañanas para que escribamos nuestros datos más personales en una página web y con ello acceder a nuestra información más valiosa con la intención de robarnos el dinero o incluso coaccionarnos.
Por suerte, las técnicas ya las conocemos y, aunque cada año tratan de hacerlas más difíciles de identificar, es posible evitar caer en la trampa con prestar un poco de atención y dudando de todo aquello que nosotros no hemos buscado adrede, sino que llega a nuestro smartphone por los medios que vamos a mencionar.
El inicio de la campaña multiplica las estafas
Desde el día 8 de abril ha comenzado oficialmente el plazo para que todos los contribuyentes obtengan el borrador de la declaración del impuesto sobre la renta de las personas físicas, una fecha que se convierte en el disparador de todas aquellas estafas sobre las que han trabajado los ciberdelincuentes. Desde este día y hasta el próximo 30 de junio, veremos cómo los SMS con mensajes centrados en la renta son más habituales, al igual que ocurrirá con los correos electrónicos, en todo caso haciéndose pasar por la Agencia Tributaria. El Instituto Nacional de Ciberseguridad ha avisado en varios comunicados de la detección de múltiples campañas de phishing y smishing que utilizan la declaración de la renta para conseguir su objetivo.
Uno de los mayores peligros ocurre cuando los ataques se cuelan en la conversación oficial de la Agencia Tributaria o de Hacienda, tratando de hacerse pasar por servicios oficiales y, por lo tanto, ganándose de inmediato la confianza de los usuarios para hacer clic en cualquier enlace.
Durante el pasado año 2025 y en consecuencia con la renta 2024, se inició una campaña de estafas más avanzada donde las llamadas telefónicas eran la vía utilizada con la intención de hacerse pasar por Hacienda y con el único pretexto de solucionar incidencias en la declaración. Otro motivo más para estar atentos y no fiarnos de nadie, a menos que estemos totalmente seguros de que se trata de un canal de contacto oficial.
Los reembolsos son el gran anzuelo ante el que picamos, tanto por SMS como a través del correo electrónico; es el aliciente que necesitamos leer para pinchar sin pensarlo demasiado y ahí es donde cometemos un gran error. Una vez que estamos en la web, solo con introducir el correo electrónico, ya estamos dando pie a que averigüen más información sobre nosotros mismos y en los próximos días recibamos una versión mejorada de la estafa.
3 reglas que te pueden salvar de una estafa con la renta
- La Agencia Tributaria no te solicitará jamás datos por SMS, llamadas o email: recuerda que nunca utilizan estos medios para pedirte números de tarjeta de crédito, cuentas bancarias o el DNI.
- A menos que hayas solicitado una llamada, no te llamarán por teléfono: el servicio de ayuda para la declaración de la renta solamente te llamará si tú lo solicitas previamente.
- Fíate solo de acceder a la sede oficial de manera manual: además de no pinchar en ningún enlace, accede únicamente a la web oficial: https://sede.agenciatributaria.gob.es/
Siguiendo todos estos principios y manteniéndonos alertas, no pulsando sobre ningún enlace y no otorgando información personal ante la duda, conseguiremos que nadie pueda jugar con nosotros.
