Cada vez más usuarios los que optan por hacer la declaración de la renta desde el móvil por pura comodidad. Y la verdad es que la app oficial de la Agencia Tributaria permite consultar datos fiscales, confirmar el borrador en cuestión de minutos y olvidarse del trámite sin necesidad de encender el ordenador. Sobre el papel, todo son ventajas, pero hay que leer la letra pequeña, nunca mejor dicho.
Sin embargo, esa misma simplicidad, unida a una interfaz mucho más atractiva y visual, es la que puede acabar jugando en contra del usuario medio, especialmente si no revisa en profundidad lo que está aceptando.
Usa la app móvil, pero con mucho cuidado
La clave está en cómo está diseñada la experiencia a la hora de hacer la declaración con la app del móvil de la AEAT. La misma prioriza la rapidez y la facilidad, lo que en la práctica se traduce en un proceso mucho más guiado y con menos visibilidad sobre todos los apartados de la declaración. Esto provoca que, sobre todo si les sale a devolver, es decir, cuando ven el montante en color verde, muchas personas confirmen el borrador casi sin revisar, confiando en que los datos que aparecen ya son correctos.
Y aquí es donde empieza el problema, ya que el borrador no siempre incluye todas las deducciones a las que tienes derecho.
En la práctica, es bastante habitual que se queden fuera deducciones autonómicas, aportaciones concretas o situaciones personales que Hacienda no tiene completamente registradas. ¿Se pueden añadir desde el móvil? Si, pero detectar estas ausencias no es tan sencillo. La navegación entre casillas es más limitada, menos intuitiva cuando se trata de profundizar, y muchas opciones quedan ocultas bajo menús que no invitan precisamente a explorar.
El resultado es que puedes aceptar una declaración incompleta, teniendo que pagar más de lo que debes, o que te devuelvan menos de lo que se te aplicaría haciendo la declaración desde la web, desde este enlace.
Nuestra recomendación: Usa Renta web
En cambio, cuando se utiliza Renta Web desde un ordenador, el enfoque cambia por completo. Ya no es que hablemos de que trabajes en una pantalla mucho más grande, sino que la interfaz, pese a lucir mucho más anticuada, es más detallada, permite revisar con calma cada apartado y ofrece una visión mucho más clara del conjunto de la declaración.
Gracias a ello, es más fácil detectar errores, añadir deducciones y, sobre todo, entender qué se está declarando exactamente especialmente para perfiles con situaciones algo más complejas.
El móvil invita a la inmediatez: haces la declaración en el sofá, en un rato libre, casi como si fuera una gestión menor. Ese entorno favorece decisiones rápidas, como aceptar el borrador sin comprobar si faltan datos relevantes. En ordenador, en cambio, ya solo ver todas las casillas que debes rellenar te hace ser más cuidadoso y meticuloso, lo que reduce las probabilidades de cometer errores o dejar dinero sobre la mesa.
Evidentemente, no se trata de grandes cantidades en todos los casos, pero sí de importes que, sumados, pueden marcar la diferencia entre una devolución más alta o un pago innecesario. Deducciones por vivienda, por familia, por comunidad autónoma o incluso por donaciones son algunos de los ejemplos más habituales que se pierden por el camino cuando no se revisa a fondo la declaración desde el móvil.
La buena noticia es que ni siquiera necesitas un ordenador para acceder a Renta Web. La propia app de la AEAT te da la posibilidad de acceder a la versión web de la Agencia Tributaria de la que comprobar todas las celdas que te interesan.
Nosotros no te decimos que tengas que usar una opción u otra, pero sí que te recordamos que, lo que no se revisa con cuidado, se acaba pagando.
