Hay pocas cosas más frustrantes que cambiar de móvil o querer poner a salvo tus fotos y descubrir que la copia de seguridad está a punto de completarse… y ves que se queda detenida en el 99%. Y peor aún es que decides volver a empezar de nuevo para darle una nueva oportunidad, y ver cómo sucede lo mismo de nuevo.
Si te sirve de algo, es una situación bastante habitual tanto en Android con Google Drive como en iPhone con iCloud, y aunque da la sensación de que algo se ha roto, en la mayoría de casos no es así.
Ya te decimos que ese último 1% suele ser el más lento porque es donde el sistema revisa archivos pendientes, comprueba integridad y sincroniza datos que requieren más tiempo. Es más, realmente no se corresponde con un 1% real, uno de los motivos que hacen que el porcentaje parezca que no avanza nunca.
¿Por qué una copia de seguridad se atasca justo al final?
Porque, realmente, no es el final. Dicho de otra manera, el 99% es engañoso y no significa que falte “solo un poco”. Tanto Google como Apple agrupan el progreso por bloques, y el último suele incluir procesos pesados como indexar fotos, validar chats, guardar configuraciones del sistema o sincronizar archivos grandes que requieren su tiempo.
En mi experiencia probando móviles Android y iPhone, este punto es el más delicado y, cuando se queda parado, se debe al tamaño de la operación (generalmente cuando hay miles de fotos o vídeos en 4K) , sumado a una conexión inestable, falta de espacio en la nube o procesos en segundo plano que trabajan mucho más despacio por el ahorro de batería.
Problemas con Google Drive o iCloud
Es la causa más repetida de que una copia de seguridad nunca se termine. Muchas veces parece que hay almacenamiento libre, pero el sistema necesita un margen extra para cerrar correctamente la copia.
En Google Drive, los 15 GB gratuitos se reparten entre Gmail, Fotos y Drive. Si tienes el correo lleno o muchas imágenes, la copia puede quedarse bloqueada.
En iCloud ocurre algo parecido, pero mucho más limitado, ya que con los 5 GB gratuitos apenas tienes espacio para guardar nada en cualquier iPhone moderno.
La solución es simple: revisa el espacio disponible y libera almacenamiento o amplía tu plan en la nube.
El WiFi afecta a las copias de seguridad
Aunque estés conectado a una red doméstica o del trabajo, la calidad importa. Si la red cambia de velocidad o pierde paquetes, la subida puede congelarse. Esto ocurre mucho en redes saturadas o cuando el móvil cambia entre WiFi y datos móviles.
Lo más recomendable para evitar dolores de cabeza con las copias de seguridad es mantener el móvil conectado a una red WiFi estable, evitar usar servicios de VPN o redes públicas y, si sigues notando que todo va lento, reiniciar el router y quedarte cerca de él.
El ahorro de batería puede afectar a las copias de seguridad
Muchos fabricantes como Xiaomi, Samsung o OPPO limitan agresivamente las apps en segundo plano y, si la copia depende de Google Drive o Fotos, puede quedarse congelada en el 99% o incluso en porcentajes más tempranos. En iPhone pasa menos, pero el modo de bajo consumo también puede ralentizar iCloud.
Por eso, para evitarte problemas y quebraderos de cabeza, lo mejor que puedes hacer es conectar el móvil al cargador, desactivar el ahorro de energía desde los ajustes del teléfono y dejar la pantalla encendida unos minutos.
¿Tienen problemas las copias de seguridad con archivos grandes?
Efectivamente. A veces pensamos que el problema es el proceso y no un archivo concreto, pero la realidad es que, un vídeo dañado, una foto incompleta o una app con datos corruptos puede impedir que todo termine. Esto es habitual en copias de WhatsApp o galerías con mucho contenido descargado.
Si sospechas de esto, tendrás que eliminar archivos recientes muy pesados o guardarlos de forma manual, borrar la caché de Google Drive y reiniciar la copia de seguridad desde cero.
Qué hacer si la copia de seguridad lleva horas en el 99%
Ese 99% suele ser lento por naturaleza, pero si supera varias horas sin movimiento, ya no es normal. Si la copia no avanza tras varias horas, lo mejor es seguir estos consejos:
- Comprueba el almacenamiento disponible en la nube.
- Conéctate a un WiFi más estable o acércate al router.
- Pon el móvil a cargar.
- Reinicia el dispositivo y vuelve a iniciar la copia manualmente.
