No tiene estampada la fecha de caducidad, pero el final de la tarjeta SIM empieza a vislumbrarse. Las marcas de dispositivos y las operadoras trabajan inevitablemente en esa dirección, y surgen preguntas sobre qué nuevos riesgos nos traerá un cambio así. ¿Crecerán las estafas con la expansión de las tarjetas virtuales?
El ultradelgado iPhone 17 Air prescindirá de tarjeta SIM física, y la noticia ha resucitado algunas preguntas habituales sobre el uso y los riesgos de su versión virtual: ¿Perderemos garantías si tan sólo disponemos de la eSIM? ¿Nos estaremos exponiendo a riesgos nuevos con este cambio?
Aunque no podemos afirmar que los peligros de elegir la SIM virtual sean inexistentes, la amplia experiencia en el uso de esta opción digital en los últimos años nos permite estar convencidos de su seguridad. Normalizar su utilización no debería trasladar al usuario mayores riesgos de los que experimenta con una tarjeta tradicional. Es más: con un uso responsable, una eSIM debería sumar protección.
Menos clonación de tarjetas, verificaciones adicionales y mayor libertad
En el lado de los pros del uso de una eSIM, se situaría sin duda la certeza de que nadie clonará nuestra tarjeta física. Actualmente, si alguien te roba el teléfono, podría usar tu tarjeta en cualquier otro dispositivo. Probablemente su ausencia física te haría sospechar rápidamente, pero es un método común de fraude que pasará a la historia con la normalización de la tarjeta telefónica virtual.
Con una eSIM se complica además el famoso fraude por SIM swap, en el que un estafador convence a tu compañía para trasladar el número de teléfono a una tarjeta que está en su poder. En su versión virtual, las principales operadoras en España cuentan, por defecto, con protocolos de seguridad bastante más robustos para la activación de la tarjeta: desde la verificación biométrica hasta la validación desde un dispositivo diferente de confianza. Esto dificulta que un atacante pueda activar tu eSIM desde otro lugar sin superar todas las barreras que forman parte del protocolo.
La facilidad para cambiar de operador también podría considerarse una ventaja clara. No es de extrañar que los movimientos de oferta en oferta sean especialmente frecuentes entre usuarios actuales de tarjeta eSIM. La agilidad en la tramitación de una portabilidad facilitaría mucho más la decisión. No tendrás que esperar a la recepción en tu domicilio de una carta, ni necesitarás acordar una fecha lejana en el tiempo con margen para que todo esté listo para el cambio. Te librarás también de todas esas llamadas intermedias para convencerte de que no te vayas de la compañía en la que estás. Todo ello pasará a la historia.
Phising de QR, enlaces maliciosos y acceso a la cuenta del operador
En el lado contrario, podríamos hablar de riesgo de Phishing de QR: Una nueva vía de ataque, que no se da actualmente con la SIM, tendría que ver con la petición al usuario de que escanee un QR falso, o que acceda a su uso desde un enlace malicioso. En la misma línea se situarían el resto de variables de riesgos digitales. Si alguien consigue acceder a tu cuenta del operador, tendrá acceso a la gestión de tu tarjeta móvil.
Cualquiera de estas realidades comparte características y tienen la misma capacidad de prevención: si el origen para su activación es fiable y se hace un uso responsable y meditado, nada raro debería ocurrir.
Algunas de las precauciones más importantes para evitar que algo de esto suceda son las siguientes:
- Proteger con clave tu cuenta del operador móvil
- Evitar los QR o enlaces que te lleguen por mensaje o e-mail no esperados
- Elegir contraseñas únicas para las operaciones relacionadas con la eSIM, y no las que eliges para usos irrelevantes.
- Bloquear tu teléfono con PIN y biometría
- Ser precavido en redes sociales y no mostrar nunca datos personales al resto de usuarios
- Elegir preferiblemente autentificadores o llave de seguridad diferentes al SMS para las operaciones importantes
- Revisar las facturas móviles y cualquier operación con la compañía frecuentemente
- En casi de contar con dual-SIM, habrá que tener muy presente qué número se utiliza para recuperar cuentas sensibles
Ventajas de una eSIM en el extranjero
Uno de los entornos donde podemos comprobar la ventaja y la tranquilidad que aporta el uso de una eSIM es en los viajes internacionales. Si alguna vez la has utilizado, en sustitución de las a veces incómodas tarifas de roaming, habrás comprobado lo sencillo que es usarlas y la tranquilidad que te aportan.
Eso sí, como ocurre con cualquier servicio, debes asegurarte de contar con el respaldo de una compañía fiable y con garantías. Algunas de las más recomendadas son Blink eSIM o Saily. Cualquiera de ellas tiene la posibilidad de establecer el periodo en que necesitas usarlas, de modo que nunca pagues más de lo que precisas, ni tampoco tengas que sufrir periodos de desconexión. Ante cualquier urgencia, dispones de la posibilidad de acceder al perfil de la compañía y ampliar los datos móviles o el periodo de uso, con solución prácticamente inmediata. Es una opción por lo general mucho más barata y evita cargos sorpresa, puesto que la totalidad de importe se paga por adelantado. Sin sustos por servicios desconocidos.
Si todavía te quedan dudas de hacia dónde tiende la tecnología de las tarjetas telefónicas, cualquier viaje a países fuera de la Unión Europea y el Espacio Económico puede servirte de breve prueba.
