Una ciudad japonesa ha cobrado protagonismo internacionalmente y en prácticamente todos los medios españoles por una sencilla razón: quiere limitar el uso del teléfono móvil a dos horas al día fuera del trabajo y de la escuela. Esto ha generado un enorme debate no solo en Japón, sino también en España, donde la adicción al smartphone ha empezado a ser un tema preocupante.
En España, pasamos muchas horas pegados a la pantalla y esta clase de iniciativas parecen una completa locura. Sin embargo, deberíamos empezar a cuestionarnos si ha llegado el momento de adoptar una medida similar para tomarnos en serio el peligro y los efectos del uso excesivo del móvil.
Estadísticas de uso del móvil en España
España está entre los países europeos con mayor dependencia hacia el teléfono. Esto lo evidencia un estudio de HuffingtonPost, donde se menciona que los usuarios españoles pasan una media de 6 horas utilizando el móvil, aunque la cifra se eleva a más de 7 horas en jóvenes de entre 16 a 30 años. Los menores pasan unas 4 horas diarias frente a la pantalla, entre apps como TikTok, WhatsApp y otras redes sociales. Además, un informe de la Universidad de Sevilla calcula que los jóvenes usan el smartphone durante algo más de 3 horas entre semana al día y cerca de 5 horas en fines de semana.
Estas cifras son preocupantes, puesto que hablamos de gran parte de las horas disponibles que tiene un día. Por ello, la idea de regular el uso del teléfono móvil cobra cada vez más sentido, aunque sería imposible debido a la dependencia que muestran los usuarios en la actualidad, convirtiéndose en una medida impensable.
Pero, ¿qué puede aprender España de Japón? Pues, como mínimo abrir el debate. La decisión de la localidad de Toyoake ha generado mucho rechazo, pero también ha puesto el foco en el tema. España necesita una medida similar para hacer frente al tiempo que usamos el móvil y los efectos que puede provocar. La clave está en tener cierto control al utilizar el smartphone a lo largo del día y no estar pendiente de cada notificación.
Toma consciencia de la adicción
Hablamos de una adicción como otra cualquiera. De hecho, la nomofobia, ansiedad a estar sin el móvil, cada vez es un término más presente en el día a día de los estudios de las adicciones debido a que afecta a millones de personas en todo el mundo. Por ejemplo, hay un estudio de ING que revela que el 70% de los españoles sufre nomofobia en diferentes grados. No hay por qué copiar la medida de Japón, pero sí aprender la lección y empezar a tomar consciencia de la importancia de esta cuestión y las consecuencias en nuestro día a día.
Para limitar el uso del teléfono móvil, dispones de herramientas especializadas en tu dispositivo, como Bienestar Digital en Android y Tiempo de uso en iPhone. Ambas opciones están dentro de los ajustes de tu smartphone y a través de ellas puedes configurar temporizadores para aplicaciones, modos sin distracciones, recordatorios de uso… Esta clase de mecanismos te ayudarán a despejarte del teléfono y disfrutar más y mejor de tu alrededor.
