Durante un breve periodo de tiempo hemos vivido bastante tranquilos con Android Auto. La plataforma de ayuda a la conducción de google funcionaba bien, sin fallos ni problemas, y las recientes actualizaciones las últimas semanas habían mejorado la estabilidad y la fluidez del sistema. Lamentablemente, nada dura para siempre, y ya tenemos un nuevo bug en Android Auto que ha aparecido tras la última actualización del software.
El problema tiene que ver con la calidad de la imagen en las pantallas de los vehículos. Varios usuarios han notado que, de repente, los colores han perdido viveza y que el contraste se ha desajustado. Vamos, que la pantalla se ve como con una especie de neblina donde los negros han dejado de ser negros y ahora se ven grisáceos, lavados, como si la imagen hubiera pasado por un filtro blanquecino. Esto no solo afecta a la estética, sino también a la comodidad visual, especialmente en la conducción nocturna, donde el exceso de brillo o la falta de contraste puede resultar molesto e incluso distraer. Y no digamos ya si el sol da sobre la pantalla del coche.
En foros como Reddit, las quejas se han multiplicado por este fallo de Android Auto. Algunos describen la imagen como “borrosa y deslucida, como si el contraste se hubiera puesto al máximo de forma errónea”, mientras que otros comentan que “parece un cambio de diseño deliberado, pero mal ejecutado”. Lo más preocupante es que el fallo no parece depender de la configuración de la pantalla del coche: incluso ajustando brillo, color y contraste desde el sistema del vehículo, la imagen sigue viéndose igual de lavada.
Todo apunta a que el origen está en la propia actualización de Android Auto, y no en un problema de hardware o de compatibilidad de los coches, ya que los usuarios alegan que esto se ha producido tras aplicarse la última versión de la app. Lo que pasa es que, a día de hoy, Google no ha emitido aún un comunicado oficial.
Cómo intentar solucionarlo (por ahora)
Mientras Google investiga el origen del fallo, algunos usuarios han encontrado un alivio temporal que, aunque no es definitivo, puede devolver la calidad de imagen a un estado aceptable. No perfecto, pero sí que al menos sea menos incómodo de ver. La solución consiste en borrar los datos y la caché de Android Auto desde la configuración del teléfono, dejando bastante claro que el fallo viene del lado de Google, y no de los coches.
Para hacerlo, hay que ir a:
- Abre la app de Ajustes.
- Entra en Aplicaciones.
- Selecciona Android Auto.
- Entra en el menú de Almacenamiento.
- Selecciona las opciones de Borrar caché y Borrar datos.
- Después, reinicia el smartphone y vuelve a conectar el teléfono al coche para que la aplicación se configure de nuevo desde cero.
La buena noticia es que esto suele arreglar el fallo. La mala, que no lo hace durante mucho tiempo, ya que más tarde o más temprano, el bug del contraste de la pantalla de Android Auto vuelve a aparecer. Por eso, la solución definitiva pasa por el lanzamiento de un parche por parte de google que acabe con el problema.
