No ha pasado demasiado tempo desde que nos hiciéramos eco del enésimo fallo de Android Auto, pero la historia está lejos de acabar. En las últimas semanas ha aparecido un problema que, lamentablemente, no se soluciona con un reinicio rápido o esperando a la siguiente actualización. Y afecta de lleno a los que usan la plataforma sin cables.
Esta vez, el problema tiene que ver con la conexión inalámbrica. Y lo peor es que, en algunos casos, la deja prácticamente inutilizable en miles de coches que, hasta ahora, venían usando con normalidad Android Auto sin cables.
Quejas por la imposibilidad de usar Android Auto inalámbrico
Como suele ser habitual, estamos ante un problema que, si bien no afecta a todo el mundo, sí que ha reunido a bastantes usuarios afectados por el fallo. En esta ocasión los principales afectados son los que utilizan pantallas externas de terceros, instaladas en coches que no traían Android Auto de serie.
Estos usuarios han empezado a experimentar desconexiones constantes tras actualizar la aplicación. Hablamos de cortes cada pocos minutos, incluso en trayectos cortos, lo que convierte algo tan básico como seguir una ruta en Google Maps o escuchar música en una experiencia desesperante.
Lo curioso es que antes todo funcionaba como debía. No hay cambios en el coche, ni en el móvil, ni en la instalación. Simplemente llega la actualización, se instala, y a partir de ahí empiezan los problemas. La conexión se cae, se reconecta sola al cabo de unos segundos y vuelve a fallar en bucle. Las quejas señalan que es imposible mantener una sesión estable durante más de unos minutos.
Pero, aunque afecte a los que usan esos adaptadores de terceros, no lo hace a todos por igual. Por lo visto solo afecta a la conexión inalámbrica ya que, en cuanto se conecta el móvil por cable, el sistema vuelve a funcionar con normalidad, sin cortes ni comportamientos extraños. El problema es que no todos los dispositivos permiten esa alternativa, ya que muchas de estas pantallas externas dependen exclusivamente del modo sin cables.
¿Hay solución?
Ninguno de los afectados ha logrado dar con un método claro que funcione. Se han probado los clásicos de borrar datos, reinstalar la app, cambiar ajustes, e incluso instalar versiones más recientes como la 16.7, pero nada parece arreglarlo. Algunos han intentado volver a versiones anteriores descargando APKs, pero el resultado tampoco es definitivo por lo que, si sufres este problema, lo único que podemos indicarte es que esperes.
El problema es que Android Auto no depende solo del móvil. Cuando entran en juego dispositivos de terceros, cualquier cambio en el software puede romper la compatibilidad y este sigue siendo uno de los puntos más débiles del ecosistema.
La buena noticia es que desde Google ya han reconocido los problemas y están recopilando información de los usuarios afectados, pero de momento no hay una solución sobre la mesa ni fechas concretas para un parche. Primero toca identificar bien el origen antes de corregirlo y, mientras, tendrás que tirar de cable, siempre que el hardware lo permita.
